domingo, octubre 18, 2009
¿Por qué primero el SME?
A una semana de la liquidación, por decreto presidencial, de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) sigue fluyendo la información y, sobre todo, las opiniones a favor y en contra de la medida. Cuando yo me enteré me dio mucho gusto y pensé que por fin se estaban tomando las decisiones que éste país requiere para salir del retraso. Pensé, ingenuamente, que serían pocas las voces en contra de la medida pues la corrupción, ineficiencia y excesos del SME son de todos conocidos, incluso por la gente que no vive en el centro del país. ¿Quién se atrevería a cuestionar una medida que va directo contra la corrupción, redes clientelares, y cacicazgos?
Pues claro que habría gente que se opondría a la medida, y son todos aquellos que tenían algún beneficio del status quo. Empezando con el SME, el principal perdedor, pero siguiendo con sus familiares, con las personas que pagan poca o nada de energía eléctrica por los diablitos administrados por el sindicato, y claro, todos los demás sindicatos corruptos, improductivos, ineficientes, que se han apresurado a apoyar al SME para evitar ser ellos los siguientes en la lista. Y obviamente los políticos que siempre tratan de llevar agua a su molino, de proteger a sus grupos clientelares, a sus bases, y que por ello, aunque digan que representan el cambio, realmente representan a quienes quieren mantener la situación actual. Todos estos grupos representan más de la 3ª parte de la población, como lo han revelado las encuestas que se han hecho sobre este tema. De ese tamaño es el problema para cambiar, mejorar, al país.
Sin embargo también hay un importante grupo de la población que si bien aplaude la medida, critica que sólo sea el SME el único sindicato afectado cuando todos sabemos que el de PEMEX (STPRM), el de maestros (SNTE), el del IMSS (SNTSS), el del ISSTE (SNTISSTE) y el de la CFE (SUTERM), por sólo mencionar los más grandes, también son un nido de corrupción e ineficiencias. ¿Por qué se empezó (si es que habrá más cambios) por el SME cuando seguramente las fugas por ineficiencias en el STPRM deben ser mayores?
La principal razón de que se empezó con el SME, desapareciendo a LyFC, es que existe otra opción con que reemplazarlos relativamente rápido: CFE y el SUTERM. Y no es que la CFE y el SUTERM tengan calidad y productividades de clase mundial, pero de los males el menor, y al menos la CFE es 3 veces más productiva que LyFC, tiene 3 veces menos pérdidas. La segunda razón es que LyFC daba un servicio directo a la población, a casi la totalidad en su zona de cobertura, y un servicio muy fácil de medir, de evaluar por la gente. Y como el servicio del SME era pésimo, con corrupción a la vista de todos, con diablitos por todas partes, pues la mayoría de la gente ve con buenos ojos, con esperanza, que haya algún cambio.
Aunque la corrupción e ineficiencias del STPRM o del SNTE también son escandalosas, sus servicios tienen menores coberturas y son más difíciles de medir por el ciudadano común. La gasolina y diesel sólo son adquiridos por la minoría de la población y es rara vez que falle el suministro. La gente se queja de los precios de los combustibles, pero no piensa en PEMEX, y menos en el STPRM, como los culpables. Piensa en el gobierno federal como el culpable, aunque los combustibles estén subsidiados. En el caso del SNTE, no toda la población tiene hijos en edad escolar, y evaluar su desempeño es difícil para los padres de familia cuando ellos mismos tuvieron una educación deficiente. Quizá el parámetro más visible es que haya clases, que no falten o hagan paros. De ahí en fuera, ¿cómo puede un padre de familia evaluar el daño del SNTE en la educación de sus hijos cuando son resultados de muy largo plazo? En cambio la energía eléctrica, hay o no hay, las variaciones de voltaje son perceptibles por la mayoría, y el recibo de la luz llega sin falta.
Si se quisiera hacer algo similar con PEMEX ¿quién entraría a operar las instalaciones de la empresa para mantener el flujo de combustible a todo el país? Con el SNTE ni siquiera se podría hacer porque no es una empresa paraestatal creada por decreto, es un servicio del Estado y esta descentralizado entre los estados de la República. Además, de hacerse, ¿de dónde sacas más de 2 millones de maestros para mantener el servicio? Para quienes pedimos, y me incluyo porque también lo hice, que se haga lo mismo con otros sindicatos que siguen sangrando al Erario a costa de quienes somos contribuyentes cautivos, es momento de reflexionar y aterrizar nuestras exigencias. Ni siquiera Echeverría, en la cúspide del presidencialismo exacerbado mexicano, cuando contaba con todo el apoyo del Congreso, del poder Judicial, de los medios, del resto de los sindicatos oficialistas, pudo desaparecer al SME. LyFC estuvo en proceso de liquidación por casi 20 años, hasta que Carlos Salinas, otro ejemplo del presidencialismo autoritario, hizo otro decreto para crearla de nuevo, como pago al apoyo que el SME le dio, claro con cargo al Erario.
En esta semana apenas estamos viendo lo que este tipo de sindicatos, de grupos fácticos, pueden hacer para mantener sus canonjías, sus excesos, su permanencia pegados a la ubre del Erario. Marchas, manifestaciones, alianzas con otros grupos, amenazas, y sobre todo los sabotajes en el servicio para cansar al ciudadano común de tal manera que también presione para que se de reversa al proceso de liquidación. ¿Se acuerdan de Atenco? Así funcionan estos grupos conservadores (quieren que el status quo no cambie), reaccionarios. Además de las medidas de presión también actuarán por la vía legal, con amparos y controversias constitucionales en el Poder Judicial, que ya goza de bastante independencia respecto del ejecutivo a diferencia de hace 20 o 30 años. Aún no cantemos victoria, aún no es momento de felicitar a Calderón por ésta acción. Aún falta mucho camino por recorrer y puede que Calderón salga miedoso como Fox y se eche para atrás. O quizá reciba un revés legal en la SCJN. Así que si queremos ver acciones similares en otros sindicatos, paraestatales, instituciones, tenemos que ser pacientes y ver que éste primer paso se resuelva positivamente para el país.
Además no se podrá aplicar la misma medicina en cada caso, como lo mostré en los ejemplos del STPRM y del SNTE. La única forma viable, legal, de reducir el poder, las canonjías, la corrupción, de todos esos sindicatos será primero haciendo cambios legales a la Constitución y a varias leyes. La principal fortaleza, razón por la que han acumulado tantos privilegios, es su monopolio en el servicio. Con ese monopolio de un servicio básico han podido presionar, chantajear, año con año a los gobiernos en turno para ir aumentando sus privilegios y disminuyendo sus obligaciones. Y como el dinero del Erario no les cuesta a los políticos, pues no tienen incentivos para no ceder ante las presiones de esos sindicatos.
Tiene que haber una reforma legal que obligue a los sindicatos a transparentar sus finanzas a todos sus agremiados. Que los obligue a celebrar elecciones supervisadas por una instancia independiente externa, y que sean con voto libre y secreto, no a mano alzada en asambleas y con delegados. Y en el caso de sindicatos de burócratas, que reciben dinero del Erario, que las finanzas sean auditadas y transparentes para toda la población. También debe permitirse que el trabajador pueda decidir si quiere o no ser sindicalizado. Con esos sencillos, en apariencia, cambios el corporativismo sindical, la corrupción, serían metidos en cintura, al menos estarían mucho más acotados. La autonomía sindical y el derecho a formar un sindicato no deben ser excusas para la corrupción y la ineficiencia. Pero esos cambios no pueden venir del Presidente, tienen que salir del Congreso. Me pregunto si partidos que viven de las redes clientelares, como el PRI y el PRD, estarían dispuestos a este tipo de reformas. Y si por suerte se llegan a aprobar, seguramente habrá marchas, manifestaciones y bloqueos, ¿o creen que soltarán el hueso fácilmente?
Dany Portales
Etiquetas: corporativismo, corrupcion, PEMEX, reformas, sindicatos, SME, SNTE, SNTSS, STPRM, SUTERM
domingo, octubre 11, 2009
Liquidan a LyFC
El día de hoy me desperté con una noticia infinitamente superior a la del pase de la selección al mundial. Por fin el presidente Calderón se fajó los pantalones y liquidó a la empresa que suministra electricidad al centro del país, a Luz y Fuerza del Centro (LyFC). El decreto que extingue la empresa se publicó hoy domingo en el Diario Oficial de La Federación. La policía federal tomó todas las instalaciones de LyFC en el DF y varios estados del centro, y trabajadores de la CFE entraron a operar para que el servicio no se viera afectado.
Escribo todo esto para pedirles que, en éste tema específico, nos olvidemos de filias y fobias partidistas y apoyemos al Presidente Calderón. La extinción de LyFC es algo que urgía hacer desde hace muchos años. Como ya lo he dicho antes, de todos los sindicatos de burócratas el de LyFC, el SME, era el peor, el más corrupto, ineficiente e improductivo. Tan era así, que el gobierno tenía que entregar más de 40 mil millones de pesos como subsidio a la empresa porque no le alcanzaba el dinero que cobraba por el servicio en su área de cobertura. Para que se den una idea del tamaño de ese boquete en el presupuesto sólo tienen que saber que el presupuesto de Oportunidades es de 70 mil millones de pesos y atiende a más de 5 millones de familias pobres. En cambio el sindicato de LyFC tiene más de 40 mil trabajadores, pero podría operar con 8,500.
Vienen tiempos muy difíciles para el gobierno federal en éste tema. Los sindicatos no se quedarán con los brazos cruzados. Harán marchas y manifestaciones. Recuerden que el SME esta afiliado a la UNT. Además recibe el apoyo del PRD y del PRI. Ya empezaron con sus acusaciones de que la intención de Calderón es la privatización de la empresa. Ojalá así fuera, pero eso no es posible pues está prohibido en la Constitución. Lo que va a pasar es que la CFE se quedará de manera permanente con la responsabilidad de dar el servicio en el centro del país. Y aunque sabemos que los trabajadores de la CFE tampoco son los más eficientes y productivos del mundo, comparados con los de LyFC hay mucha diferencia. Un dato: las pérdidas de energía en LyFC son del 30% y en la CFE del 10%. La mayoría de esas pérdidas son por "diablitos" que los propios miembros del SME ofrecen a la gente y que ellos administran como una empresa paralela.
Los invito a reenviar este correo a todos sus contactos para que estén informados y entiendan la importancia que esta acción tiene sobre la vida del país. Nos podrá caer mal Calderón, estaremos molestos por la pésima iniciativa fiscal que propuso, quizá simpatizas con el PRD o el PRI, pero si realmente eres honesto, estás informado sobre los problemas del país, y quieres que la corrupción se termine (o al menos se reduzca), debes de estar de acuerdo con ésta acción del gobierno federal. Por más priísta o perredista que seas, no puedes cerrar los ojos a la corrupción e ineficiencia que había en LyFC por el SME. Y si aún así te opones, entonces significa que eres uno de los privilegiados que vive del status quo, que se beneficia de las corruptelas, corporativismos, y estructuras clientelares que están jodiendo a éste país. No puedo entender otra razón. La autonomía sindical, la libertad de los trabajadores para unirse y crear un sindicato, no puede ser excusa para mantener un robo a la Nación como el que estaba sucediendo. No puede ser excusa para mantener privilegios y canonjías de unos pocos. No puede ser excusa para el pésimo servicio que daban a la población del centro del país.
Lo único que le debemos exigir al Presidente Calderón es que no sea llamarada de petate, que no se detenga sólo con el SME. Ahí está el sindicato de PEMEX, el del IMSS, ISSSTE, el SNTE, y hasta el de la CFE, por mencionar a los más importantes. Que todos pongan sus barbas a remojar, y que si no se aprietan el cinturón y empiezan a tener una productividad competitiva a nivel internacional que se les requise. Ya basta de estar manteniendo a esos grupos de privilegiados a costa de los impuestos que la mayoría de los mexicanos, los que no estamos pegados a la ubre del Erario, pagamos. Todos esos sindicatos creen que el dinero del Erario es infinito, que es gratis, que no cuesta nada obtenerlo. Se sienten con muchos derechos y pocas o nulas obligaciones. Y como son sindicatos sin competencia, como sienten que son intocables, inmunes a cualquier represalia, pues año con año exigen incrementos salariales por arriba de la inflación, además de prestaciones que no tienen comparación en el sector privado. Pero ese dinero, esos impuestos, salen del sector privado cautivo, y los burócratas lo derrochan. No se vale. Es hora de decir "ya basta".
¿Tienes el valor o te vale?
Dany Portales
Etiquetas: burocracia, CFE, corporativismo, corrupcion, estado de derecho, PEMEX, reformas, sindicatos, SME, SNTE
domingo, agosto 02, 2009
¿Distribuir la riqueza o generarla? Populismo versus liberalismo
Cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios.Etiquetas: demagogia, liberalismo, pobreza, populismo, reformas, riqueza
domingo, julio 19, 2009
¿Combatir la pobreza o generar riqueza?

Cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios.
El populismo genera dependencia, no desarrollo... pero a los administradores de la pobreza les conviene que permanezca la dependencia...
Etiquetas: demagogia, pobreza, populismo, reformas, riqueza
jueves, abril 02, 2009
Adelitas y ha delitos...
Sin comentarios, no hay nada más que agregar a este excelente cartón de Paco Calderón. Un cartón vale más que mil editoriales.Etiquetas: AMLO, corrupcion, narcotrafico, PEMEX, petroleo, PRD, reformas
martes, marzo 17, 2009
Crecido Torcido
Un excelente cartón de Paco Calderón publicado el pasado domingo en varios medios.Triste pero cierto. La violencia y el crimen en México tienen una buena parte de sus explicación en las décadas de políticas públicas con las cuales se ha privilegiado a la economía informal, a la ilegalidad, y se ha castigado a la economía formal. Y todavía hoy en día los legisladores, los partidos políticos, guiados por ese populismo atroz, siguen formulando esas ideas, dizque para ayudar al pueblo, que al final nos hunden más en la pobreza y mediocridad. Y claro, en la criminalidad.
Etiquetas: congreso, economia, partidocracia, pobreza, populismo, reforma fiscal, reformas
lunes, diciembre 22, 2008
El aguinaldo de los legisladores
Vale la pena ver y compartir con todos nuestros contactos.
Y para burla de todos quienes estamos cautivos de Lolita, su aguinaldo, como el de todos los burócratas federales, es libre de impuestos. ¿Cuál crisis? Por eso a los políticos no les interesa realizar las reformas que el país requiere. Si no son tontos, se les acabaría su negocio.
Saludos
Etiquetas: canaco, congreso, corrupcion, diputados, gobernadores, injusticia, Mexicali, partidocracia, reformas, salario, senadores
domingo, octubre 12, 2008
Enfoque
Lo evidente es que el País está mal enfocado para lograr un desarrollo económico acelerado y sostenible. Aunque las cifras oficiales de crecimiento de la economía probablemente subestiman su verdadera dimensión (sobre todo por la economía informal), nadie puede dudar que México carece de una estrategia de desarrollo. La estabilidad macroeconómica es indispensable para hacer posible el crecimiento, pero no es una condición suficiente. Esto se hace todavía más evidente cuando se observan las estrategias que otros países han adoptado para lograrlo.
La primera pregunta que uno tendría que hacerse es qué diferencia hace una estrategia, sobre todo en el contexto de una economía dizque de mercado. La respuesta es evidente cuando uno plantea la pregunta de esa manera tan sesgada. Una estrategia implica tres cosas elementales: definir el objetivo que se persigue, entender el entorno interno y externo para situar nuestras fortalezas y debilidades en ese contexto y diseñar un programa que permita lidiar con las debilidades, apalancar las fortalezas y establecer prioridades. Aunque elemental, ningún gobierno ha hecho este ejercicio en el País. Y se nota.
Cuando hablamos del crecimiento económico, la discusión se centra en las variables macroeconómicas y la latitud que éstas permiten. No se discute la dinámica más amplia: la problemática social o institucional, las formas de romper los entuertos de la infraestructura o la necesidad de cambiar nuestra manera de hacer algunas cosas. Partimos de la premisa de que lo único necesario es seguir el camino existente sin preguntarnos por qué.
La ausencia de una estrategia acaba protegiendo lo existente: por ejemplo, nadie cuestiona los privilegios sindicales ni disputa los obstáculos que existen a la importación. Nadie se pregunta sobre la racionalidad de que los legisladores estén concentrados en una gran reforma institucional cuyo potencial de elevar la tasa de crecimiento es cero. Peor, cualquier persona que ose poner en duda la lógica de que la explotación de recursos naturales como el petróleo sea exclusiva del Gobierno o que la electricidad sólo la pueda distribuir una empresa pública es tachada de hereje. Nadie explica cómo es que toleramos los rezagos y desigualdades del sur del País.
Si tuviéramos una estrategia de desarrollo perfectamente articulada y por todos conocida sería posible debatir los temas relevantes y decidir, como sociedad, si la forma en que hacemos determinada cosa es socialmente aceptable, así tenga un elevado costo en términos de crecimiento económico. Una estrategia así nos permitiría entender tanto los costos como los potenciales beneficios de cambiar determinada legislación o mantenerla tal y como está.
Como todos, yo tengo ciertas preferencias sobre cómo creo que debieran explotarse y administrarse los recursos naturales, sobre la forma en que funcionarían mejor los mercados laborales, sobre la participación de la ciudadanía en las decisiones y sobre el tipo de impuestos que serían mejores para financiar los costos de los servicios públicos. Sin embargo, lo importante no es la forma en que a mí me gustaría que funcionaran las cosas, sino que la ausencia de una estrategia de desarrollo no hace sino mantener el statu quo, proteger la vieja planta productiva e impedir que prospere la que nos puede dar las oportunidades y los empleos del futuro.
El contraste con China en estos rubros es apabullante. Un querido amigo me hizo llegar un ejemplar de la ley de energía eléctrica de China así como el catálogo de legislaciones y regulaciones en materia de inversión extranjera. Los textos tienen varias características sugerentes: establecen objetivos precisos y mesurables, definen las reglas del juego en todos los sectores de la economía y están enfocados a la promoción de la inversión en cada sector económico.
Leídos en conjunto, los dos textos denotan una claridad meridiana sobre lo que se persigue: dónde invertir, en qué sectores, bajo qué reglas, quién dirime disputas, cómo se establecen las tarifas (en este caso en materia de energía) y qué tipo de asociaciones están permitidas y cuáles prohibidas. Todo es explícito, todo es claro y nada está diseñado para entorpecer, obstaculizar o conferirle facultades arbitrarias a la autoridad.
Para muestra un botón: el primer artículo de la ley de electricidad dice: "Esta ley es aprobada para garantizar y promover el desarrollo de la industria eléctrica... y para garantizar los intereses y derechos de quienes ahí inviertan".
En otras palabras, estos textos son producto de un gobierno que definió su estrategia de desarrollo con una perspectiva de futuro. De los textos uno puede inferir que el gobierno sabe qué quiere y que tiene capacidad para controlar los peores instintos y prácticas burocráticas o partidistas. Lo más impresionante es que concibe los recursos naturales, la inversión, la infraestructura y la relación económica con el resto del mundo, tomado todo en conjunto, como medios para lograr (o sostener) elevadas tasas de crecimiento.
En contraste, todo en nuestro gobierno, burocracia, partidos, sindicatos y el viejo establishment empresarial están enfocados a proteger lo existente, a "no moverle" y a facilitar la corrupción. Con esto no estoy sugiriendo que todo esto ocurre necesariamente de manera voluntaria; más bien, que nadie se atreve o puede desafiar las verdades oficiales, los mitos revolucionarios o los intereses que se benefician del statu quo.
Es evidente que en China hay o hubo tantos intereses duros y arraigados como existen en México, todos ellos dedicados a preservar el orden establecido. La gran diferencia es que ahí el gobierno articuló una coalición que le permitió diseñar su estrategia de desarrollo, y con ésta en mano, enfrentárseles. Hoy en día en China no hay obstáculo suficientemente grande: todo lo que contribuya al crecimiento económico es bienvenido.
México no es China ni las circunstancias son iguales, pero las diferencias se pueden llevar al extremo con el único objetivo de asegurar que todo siga igual. Preguntemos e insistamos: ¿por qué no tenemos una estrategia de desarrollo?
Luis Rubio
www.cidac.org
Etiquetas: burocracia, economia, empleo, partidocracia, petroleo, pobreza, populismo, reformas, riqueza, sindicatos
sábado, octubre 04, 2008
Resistencia educativa
En la peor versión del sindicalismo burocrático, una buena parte del magisterio mexicano dejó de realizar su labor educativa para dedicarse a disfrutar de las plazas obtenidas por la vía de "obsequios" de sus líderes, a los que obedecen y apoyan en forma sistemática.
Durante mucho tiempo se argumentó que el deterioro educativo era producto de los bajos salarios de los maestros, tendencia que se fue revirtiendo en la última década de estabilidad económica, sin que el nivel de los alumnos se viera beneficiado por esta realidad.
El aparato político del SNTE mantuvo su capacidad movilizadora y el liderazgo de Elba Esther Gordillo consiguió obtener beneficios económicos importantes para el gremio, lo que una vez más no influyó en el desempeño educativo de los jóvenes mexicanos.
Entonces, el problema no era sólo el dinero, sino la transformación del sistema educativo en su conjunto, lo que implicaba romper con privilegios absurdos de un profesorado incapaz de cumplir con sus objetivos.
La presencia de Gordillo en la campaña electoral de Calderón le brindó espacios en el gabinete presidencial, pero no la impunidad con la que en antaño se desempeñaba como supersecretaria de Educación.
Incluso durante la administración Fox, en el gobierno del cambio, la maestra hizo lo que quiso con un funcionario que como Reyes Tamez obedeció ciegamente los dictados de Elba Esther.
Así fue como los resultados de la prueba Enlace fueron ocultados a la opinión pública, y el maquillaje estadístico sirvió para esconder el desastre en el que la educación pública se encontraba.
La decisión de Calderón fue la de mostrar a la ciudadanía el estado real de las cosas, lo que abrió la puerta a una reforma profunda que implicaba necesariamente afectar los privilegios sindicales. Y si los resultados del alumnado eran malos, los de los maestros evaluados eran peores.
Hay que recordar que la prueba aplicada a los docentes se limitó a aquellos no poseedores de una plaza permanente, ya que un diagnóstico de la totalidad del profesorado hubiese exhibido al sindicato de manera peligrosa para sus intereses.
Es aquí donde la negociación entre Josefina Vázquez Mota y Elba Esther Gordillo demostró por un lado la intención del Gobierno por modificar en serio el estado de las cosas, y por otro la intuición política de la maestra para entender que la era en donde ella imponía decisiones a los titulares de la SEP había terminado.
Es así como surge la Alianza por la Calidad de la Educación, que representa el reconocimiento del mal estado en el que se encuentra el sistema educativo nacional por parte del sindicato y del propio gobierno, así como el compromiso para modificar esta situación a partir de un programa integral de evaluación, superación académica y estímulos económicos a los docentes que presenten resultados positivos en sus grupos escolares.
La resistencia al cambio por parte de la Sección 9 del Distrito Federal y la 19 de Morelos, entre otras, representa fundamentalmente el rechazo a perder privilegios obtenidos en la época del corporativismo priista.
No es sólo una manifestación de repudio al liderazgo de Gordillo y sus empleados en turno como Rafael Ochoa Guzmán, líder del SNTE, sino el temor real que implica el poder descubrir que esos maestros que imparten clases en determinados grados no tienen ni los conocimientos ni la capacidad necesaria para estar en ese puesto.
La idea de la evaluación y la actualización permanente y por supuesto la imposibilidad de aceptar el derecho a heredar la plaza laboral representa para estos parásitos del corporativismo un atentado a su feudo político y por supuesto al privilegio de cobrar sin enseñar nada.
Esta alianza educativa no es una solución mágica al problema del atraso en el País, pero representa sin duda el inicio de un largo camino que le permitirá a México contar con elementos dedicados a formar y educar niños y jóvenes capaces de ascender en la escala social, a partir de su nivel académico y su destreza profesional. De eso se trata.
Ezra Shabot
Etiquetas: calidad, CNTE, demagogia, educación, pobreza, populismo, reaccionario, reformas, sindicatos, SNTE
miércoles, octubre 01, 2008
¿Dónde están?
En los años dorados del PRI (que pronto estará de regreso con todos sus antiguos vicios), uno de los principales pilares que apuntalaba la "democracia" priista era el movimiento obrero. Esto explica por qué PRI y sindicatos cohabitaron de la sórdida manera en que lo hicieron. Los obreros, tutelados por sus líderes, le ofrecían al gobierno su apoyo irrestricto; éste a cambio les concedía cuanta locura y demasía se le ocurriera al líder para tener contenta a su borregada. Yo he leído el contrato de trabajo de varios de estos sindicatos y todavía no me repongo ni del horror de su redacción, ni mucho menos de las concesiones onerosas, lesivas y absurdas que se le hacen a los trabajadores.
Leer estos contratos ayuda mucho a entender el retraso de México y la magna ineficiencia de nuestra burocracia. Habiendo escalafón, ¿quién quiere prosperar mediante sus méritos y su eficiencia personales? Venimos prohijando a una amplia multitud de chambistas mediocres y esto no comenzó en Morelos hace unas cuantas semanas; esto viene de antiguo.
Esto suscita una pregunta que es clave: mientras todo esto pasaba, ¿qué hacían la ciudadanía, la sociedad, la gente de bien? Lo que hacían era mirar para otra parte y, tarde o temprano, apechugar con el inescapable absurdo de nuestros sindicatos y su burocracia. No estaban bien enterados, no querían líos con el gobierno, preferían llevar la fiesta en paz... Todo esto aducían los ciudadanos para disfrazar su pereza y/o su cobardía.
Así llegamos al año de 2008. De muchos modos me consta que la ciudadanía ha cambiado para bien, pero todavía no alcanzamos la lucidez suficiente como para entender que, más allá del retobo y de la opinión de sobremesa, hay que retomar la calle y manifestarnos. Aquí es donde encaja perfectamente la absurda rebelión de los "maestros" morelenses que quieren disponer de sus plazas como si fueran éstas el entrañable centro de sus propiedades. ¡Es absurdo!, ¡es inmoral!, ¡el gobierno no debe permitirlo!, ¡ya estuvo bueno!, esto y más decimos las buenas conciencias que pueblan este país. Todavía no pensamos que como ciudadanía y como sociedad tenemos que pasar a la acción. Y no se trata de ir a golpear maestros morelenses (aunque a mí y como diría mi mamá: cosquillitas me hacen las manos), sino de manifestar públicamente nuestro apoyo a la Alianza Educativa y nuestro rechazo por todas las antiguas formas, en particular, el mercado negro de las plazas. A mí me parece excelente que un maestro obtenga su plaza mediante examen de oposición y también celebro que los mejores maestros, los que ofrezcan mejores resultados, ganen más que los jumentos.
De esto hablábamos Josefina y yo en la referida conversación. Ella me decía con azoro: todos dicen que apoyan esta lucha en contra del viejo sindicalismo y estos pasos a favor de la mejoría sustancial de nuestra educación. Todos me manifiestan su apoyo, pero ¿dónde están?
Mi compromiso público con la Secretaria es encontrar los caminos para que esta voluntad ciudadana se manifieste. Te pido, lectora lector querido, que me ayudes a respaldar la gran transformación de la educación en México. ¿O vamos a dejar sola a la Secretaria?
Germán Dehesa
Cualquier correspondencia con esta columna que por fin avanza, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R)
Etiquetas: burocracia, calidad, CNTE, educación, PRI, reaccionario, reformas, sindicatos, SNTE
lunes, septiembre 29, 2008
Corrupción, educación, pobreza, 2006
El martes 23 de septiembre se dio a conocer el Indice Internacional de Percepción de Corrupción 2008 de Transparencia Internacional. No hubo sorpresas: Dinamarca, Suecia y Nueva Zelandia son percibidos como los países con menor corrupción en el mundo, con una calificación de 9.3, mientras que México, por tercer año consecutivo, se mantiene en un patético 3.6 en el lejano puesto 72 de las 180 naciones encuestadas. No es un destino regional o latino: Uruguay y Chile, se ubican en el lugar 23 con una puntuación de 6.9, (y 14 naciones del área están mejor calificadas que nosotros).
¿Deberíamos asombrarnos de esa situación cuando en Monterrey todos los organismos empresariales publican un desplegado denunciando la corrupción del gobierno municipal de Adalberto Madero y no pasa nada?¿cuándo todas las encuestas demuestran un crecimiento muy significativo de la corrupción en el Distrito Federal y tampoco pasa nada?¿cuándo algunos ven con naturalidad e incluso como un derecho adquirido que se puedan "heredar" plazas laborales, que se pagan de nuestros impuestos, para venderlas o negociar con ellas como si fueran un patrimonio personal?¿cuándo existen estados, municipios, sindicatos, sectores descentralizados que no terminan de rendir cuentas?¿asombrarnos por ejemplo, que un hombre inhabilitado por malos manejos financieros por la Federación en el sexenio anterior, hoy esté a cargo del deporte olímpico mexicano, recibiendo recursos públicos sin rendir cuenta por ellos?.
No es una casualidad que mientras en términos de percepción de corrupción estamos muy lejos de cualquier nación de la OCDE, también lo estemos en educación o en la burocracia (una aliada imprescindible de la corrupción) que ahoga cualquier inversión, por importante que sea o que tengamos el peor sistema educativo de entre esos países. Un ejemplo, en Morelos, como en buena parte del país, la mitad de la población mayor de 15 años no ha completado la educación básica. Muchos no tienen, por ello trabajos bien remunerados y cada vez es mayor la migración, sobre todo hacia Estados Unidos. Todos queremos trabajos mejor remunerados, la pregunta es cómo se generarán los mismos si no existe la educación básica para ocuparlos. El hecho es que el salario promedio entre la población económicamente activa del país, entre los que están en la economía formal, es de unos 6 mil 200 pesos por persona, mientras que el ingreso promedio de quienes trabajan en la informalidad es de 3 mil 300 pesos. ¿Alguien puede dudar que se requieren más técnicos, más trabajadores calificados, más conocedores de sistemas e informática, para poder crear esas fuentes de trabajo y que estén mejor pagadas?. Necesitamos todo eso pero la verdad es que no necesitamos ni más maestros ni mucho menos un sistema que premia el inmovilismo, la burocracia y la falta de capacitación. Tampoco necesitamos más abogados, más comunicadores, más aspirantes a publicistas o incluso más médicos generales, cuando muchos no alcanzan un puesto de trabajo y los que lo hacen para el estado ganan menos que cualquier trabajador manual bien calificado.
Hace unas semanas se desató un vendaval porque la líder del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo dijo, con poca diplomacia, que en lugar de más normales se necesitaban más escuelas técnicas. Tenía razón. No necesitamos más maestros y menos aún de educación primaria básica, simplemente porque la pirámide demográfica indica que necesitamos profesores para educación media. Y necesitamos menos maestros pero mejor preparados, porque buena parte de ellos, lo han demostrado las pruebas de evaluación, no tienen siquiera los conocimientos básicos de matemáticas y español, mucho menos los requeridos para cualquier formación técnica especializada. En lugar de invertir en más normales, se debería invertir en mejorar y ser mucho más exigentes con las actuales, diversificando la formación normalista, y en la creación de escuelas técnicas que formen los profesionales que requiere el mercado de trabajo y por los cuales sí paga buenos salarios. De otra forma, lo que tenemos es una enorme deserción o jóvenes que terminan la educación básica o media, con una formación que no les sirve más que para empezar, cuando encuentran un trabajo, en la escala laboral más baja.
Que en todo este contexto sectores del magisterio quieran seguir heredando sus plazas, que cualquiera que termine la carrera normal tenga en automático una plaza en el gobierno aunque no haya en dónde ocuparlo, que no quieran ser sometidos a exámenes de evaluación y tampoco que las plazas se otorguen tras exámenes de oposición, me parece no sólo un grave error: es absolutamente inmoral y carente del más mínimo compromiso con la sociedad. Lo que están realizando en estos días ese grupo de dirigentes con sus seguidores: bloquear ciudades y vías de comunicación, tomar por asalto instalaciones de gobierno, no iniciar el ciclo lectivo en estados como Morelos o en la práctica no hacerlo como en Michoacán, es injustificable. Tanto como que las autoridades federales o locales no actúen en ningún sentido o que algunas, como las de Quintana Roo, terminen aceptando el chantaje y otorgando todo eso y más.
Porque, además, no nos engañemos: esto nada tiene que ver con la educación, es una repetición (decía Marx que la historia se repite, la primera vez como tragedia, la segunda como comedia, aunque esto no tenga nada de gracioso) de lo que ya vimos en el 2006 en Oaxaca: son los mismos actores, con un vestuario apenas diferente, con la misma escenografía pero en otro escenario geográfico, y con los mismos intereses. Es otro conflicto de poder, de corto plazo, desestabilizador y enfocado a los próximos comicios. Lo único seguro es que a ninguno de estos señores les importa un bledo la educación.
| Por: Jorge Fernández Menéndez | |
| Publicado en: Periódico Excelsior | Fecha: Jueves, 25 de Septiembre de 2008 |
Etiquetas: burocracia, calidad, CNTE, corporativismo, corrupcion, educación, reaccionario, reformas, SNTE
domingo, septiembre 28, 2008
Refinar o no refinar
Hace tres semanas escribí un artículo argumentando que la discusión en torno a una eventual reforma petrolera está mal encaminada porque partía de premisas injustificadas. Específicamente, propuse dos cosas: por un lado, que la discusión tenía que centrarse en el hecho de que el petróleo con que cuenta el País se va a agotar en un plazo relativamente corto, aun si se explotan todas las reservas potenciales. Por otra parte, argumenté que el negocio de la refinación es muy poco rentable y que hay mucha capacidad de refinación ya instalada y no utilizada en el mundo, por lo que sería mucho más rentable mandar nuestro petróleo a refinar a esas plantas (como ya se hace hoy) o, incluso, comprar algunas de esas plantas para aprovechar los precios relativamente bajos de activos subutilizados. Recibí varios comentarios y críticas a ese artículo, pero sobre todo dos muy relevantes que, viniendo de ingenieros tan respetables, ameritan un análisis serio.
La crítica se resume en los siguientes planteamientos: a) hay elementos que llevan a "sostener la necesidad de atender el tema de refinación, sin que esto signifique adoptar una posición cerrada a modalidades de inversión privada, nacional o extranjera, siempre y cuando esto ocurra tras una adecuada regulación"; b) los crudos pesados están creciendo como proporción de la producción mexicana; c) las refinerías para crudos pesados son más rentables que aquéllas para crudos ligeros; d) la ingeniería mexicana se beneficiaría de proyectos de esta naturaleza; e) Arabia Saudita está invirtiendo masivamente en refinación para crear empleos y una derrama en su país y Venezuela lo está haciendo en China para crear un nuevo mercado; f) la industria petroquímica y de refinación en manos privadas sí es rentable; y g) también puede ser un mito eso de que la producción de crudo "permitiría financiar la construcción de un futuro viable".
Ante todo, la discusión no puede comenzar por la refinación sino que tiene que remitirse al petróleo mismo. Aunque siempre será posible que se descubra algún nuevo yacimiento de enormes proporciones como resultó ser Cantarell, todos los informes que existen disponibles sugieren que el futuro de la industria petrolera mexicana se va a tener que concentrar en la administración de los viejos campos petroleros y en la explotación de los yacimientos que pudiera haber en las profundidades del Golfo de México. En adición a esto, ninguno de esos informes sugiere que el crudo vaya a durar mucho más que entre dos o tres décadas, y eso si todo sale bien.
De ser cierto este escenario, la pregunta relevante tendría que ser qué hacer con los recursos resultantes de la explotación de ese petróleo. Es decir, a diferencia de países como Arabia Saudita, Venezuela o Rusia, que tienen enormes yacimientos, México tiene que concentrarse en la optimización de los que tiene porque no van a durar mucho. Esto implica pensar en el petróleo más como un recurso financiero, una "caja fuerte en el piso". De ahí mi propuesta de que habría que olvidarse de proyectos elefantiásicos en refinación y petroquímica para destinar el dinero producto de la explotación y exportación del petróleo en transformar al País para cuando ya no contemos con recursos petroleros.
Emplear recursos escasos en la construcción de grandes refinerías sería muy atractivo para la ingeniería mexicana, pero no le dejaría mayor riqueza al País. Esto no implica que no sea urgente apoyar y promover el desarrollo de la ingeniería mexicana. Al contrario. Pero la refinación y la petroquímica no serían los lugares lógicos para hacerlo, además de que la derrama económica sería muy pequeña. El ejemplo de Arabia Saudita, cuya riqueza es distinta de la nuestra y por lo tanto cuyo costo de capital es bajísimo, no es aplicable a México. Tampoco lo es Venezuela, cuya lógica es geopolítica y no de desarrollo económico.
Todo esto no niega la posibilidad de que el País pudiera beneficiarse de que hubiera nuevas refinerías. La pregunta es si sería inteligente destinar recursos escasísimos del erario cuando presumiblemente podría haber empresas privadas dispuestas a correr el riesgo implícito. Cualquier proyecto en este sentido debería ser bienvenido siempre que no implique recursos fiscales (o sea, que sea privado) y que no requiera subsidio alguno. En este sentido, no sería aceptable venderle a esas refinerías el crudo un centavo por debajo del precio de referencia internacional, corregido por ahorros en transporte. Otra manera de hacer lo mismo, pero salvando el debate constitucional, sería que una empresa privada celebre un contrato con Pemex para que le suministre crudo (en términos comerciales, no como maquila) para una refinería en Guatemala o una isla del Caribe con ventajas logísticas. Digo que en términos comerciales, para que los privados asuman riesgos, que en nuestra realidad nunca han tenido que asumir. El tema central es que la población no tiene por qué asumir los costos de una industria que, al menos en México, nunca ha sido viable sin subsidios.
Al final del camino, la disyuntiva es doble. Ya que el petróleo mexicano es, en términos relativos, limitado, la pregunta importante es cómo emplear esos recursos de la manera más eficaz para propiciar el desarrollo del País: invirtiéndolo en una industria marginalmente rentable y con un futuro dudoso o emplearlo para acelerar la construcción de una nueva base para detonar el desarrollo: la de la creatividad humana para la era de la economía del conocimiento.
La otra disyuntiva tiene que ver con la función del gobierno en esta tarea. Una forma de avanzar el desarrollo es subsidiando a unos cuantos productores, confiando en que su esfuerzo se traduzca en beneficios para la colectividad. La otra forma, la que me parece mucho más lógica y apropiada para un país con nuestra distribución del ingreso, sería apostar al desarrollo del mexicano común y corriente a través de la educación, la salud y un entorno de seguridad para todos. Es cuestión de prioridades.
Luis Rubio
www.cidac.mx
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sábado, septiembre 27, 2008
'Conquista' sindical
¡Cuánto daño nos ha hecho la conquista! Por su causa sufre México males de todo orden y desorden que en el atraso lo mantienen. No hablo de la conquista hecha por los españoles, no. Ésa, aunque lo nieguen los anacrónicos y cursis danzarines que cada 12 de octubre se congregan en la estatua de Colón en la Ciudad de México, esa conquista, digo, trajo -con los inevitables males que toda conquista trae consigo- la luz de la cultura y la civilización occidentales. Por esa luz hablamos como hablamos; por esa luz pensamos como pensamos; por esa luz, en fin, somos lo que somos. De esa conquista no hablo, pues.
Hablo de un concepto de conquista que nos ha dañado mucho y nos sigue dañando todavía: la llamada "conquista sindical". Hay conquistas gremiales justas y legítimas, que protegen al trabajador de los excesos a que puede llegar el capitalismo sin sentido humano. Pero otras conquistas sindicales hay en México que son fruto de la connivencia de líderes inmorales con un régimen político que por su naturaleza requería la sumisión agradecida de grandes masas -así: masas- de trabajadores. Si un observador extranjero revisa los privilegios de que gozan los miembros de algunos sindicatos mexicanos, sus prestaciones, aguinaldos, vacaciones, bonos, pensiones y jubilaciones, y todos los gajes, prebendas, exenciones, sinecuras, lucros y prebendas que se contienen en sus contratos colectivos de trabajo, se maravillará de que el País pueda todavía mantenerse en pie.
Entre esos absurdos e inmorales privilegios está el que reclaman algunos ganapanes de la educación -no ensuciemos el nombre de "maestros" al referirnos a ellos- que pretenden derechos de propiedad sobre sus plazas, y exigen que se les siga permitiendo venderlas, cambiarlas por favores sexuales o heredarlas a sus descendientes hasta la séptima u octava generación. Ésos no sólo son malos profesores: son también malos mexicanos. El acuerdo por el cual las plazas magisteriales serán atribuidas mediante exámenes a los aspirantes es una medida que tiende a la superación del maestro, y a mejorar la calidad de las escuelas.
Oponerse a ese acuerdo es querer seguir en la mediocridad, en la corrupción, en las inmorales complacencias que tienen postrada a la educación en México. Da vergüenza tener "profesores" así, y causan grima las manifestaciones que hacen para defender sus mezquinas pretensiones. La Patria los condena; desde sus tumbas los miran con reproche los grandes maestros de la niñez y de la juventud; las sombras de los próceres nacionales se congregan para lanzarles anatemas, y yo, más modestamente, pero con igual indignación, les envío esta sonora trompetilla: ¡PTRRRRRRRRRR!...
Armando Fuentes Aguirre, Catón
El Norte, sábado 27 de septiembre del 2008
__,_._,___Etiquetas: calidad, CNTE, corporativismo, corrupcion, educación, monopolios, reformas, sindicatos, SNTE
viernes, septiembre 26, 2008
Autoridades o traileros, esa es la cuestión
La historia demuestra con transparencia como están las cosas con la lluvia de bloqueos que cualquier grupo puede montar sobre todo en la ciudad de México pero también en otras partes del país, siempre con absoluta impunidad y con el terror de las autoridades de ejercer su derecho a que la ciudadanía pueda circular libremente por todo el país. El miércoles, como lo vienen haciendo cotidianamente, uno grupo de no más de 300 maestros de Morelos decidieron bloquear todos los accesos a Cuernavaca y el tránsito por la carretera a México y a Acapulco. El bloqueo duró horas y pusieron especial énfasis en bloquear las entradas al principal hospital público de Cuernavaca. Allí no podía pasar nadie, ni ambulancias ni enfermos. Después de cinco horas de bloqueo, la señora Cristina Mechaca, se bajó de un autobús para demandar que dejaran pasar ese transporte que traía niños autistas que venían de recibir un tratamiento fuera de Cuernavaca y que por su propia condición ya no podían seguir esperando durante más tiempo, sin agua y sin baños en el lugar. La señora, existen testimonios gráficos claros al respecto, fue golpeada, insultada, jaloneada y rasguñada y por supuesto los valientes manifestantes decidieron que por ahí no pasaba nadie, ni niños enfermos ni madres agredidas. Pero a unos metros de allí, casi a la misma horas, sobre la carretera, en la zona llamada El Polvorín, un grupo de traileros, hartos por la espera, porque habían perdido el día laboral e incluso su carga, junto con un grupo de choferes de autobuses, se dirigieron hasta el retén que bloqueaba la carretera y fueron muy directos, luego de un poco amable intercambio de palabras: si en diez minutos los manifestantes no liberaban la carretera, "les partiremos la madre". Los valientes manifestantes que golpearon a una madre e hicieron escarnio de ella, que dejaron a niños y personas enfermas sin poder ingresar a un hospital, decidieron ante la contundente advertencia de los traileros, levantar en apenas cinco minutos el bloqueo y dejarlo para otra ocasión. El adjetivo más suave que se puede utilizar es cobardía, en el sentido más amplio de la palabra.
Pero la anécdota sirve también para reflexionar sobre otro tema. Durante las horas del bloqueo del miércoles, o los de días pasados en Cuernavaca o en el DF, o en otros puntos del país, sobre todo en Michoacán, no ha habido una sola autoridad que tomara cartas en el asunto más que aceptar formar mesas de negociación que todos, unos y otros, saben que no sirven para nada. Bloquear autopistas federales es un delito federal; bloquear vías principales en las ciudades es un delito del orden local; ocupar por la fuerza edificios públicos sea la sede de la SEP o el palacio de gobierno de Morelos, implica la violación de una larga serie de ordenamientos legales. ¿Cómo puede ser que no haya una sola autoridad que tome cartas en el asunto?. Días atrás, el secretario de seguridad pública capitalina, Manuel Mondragón y Kalb me decía que él no podían hacer nada si tres mil manifestantes y 80 camiones estaban bloqueando la entrada y el tránsito de la ciudad. Las autoridades federales tampoco hicieron nada para evitar el bloqueo en las vías federales. No hay una sola persona de estos grupos a la que se le haya iniciado una averiguación previa, ni un policía, federal o local, que haya intentado evitar los hechos. Los únicos exitosos, con una advertencia muy entendible para todos, fueron los traileros: ¿tendremos que contratarlos para garantizar la seguridad y que se respete la ley?¿no se comprende que más temprano que tarde ciudadanos hartos van a intentar romper los bloqueos y ocurrirá, de un lado o del otro una tragedia?. ¿Tan difícil es demostrar que con todo el respeto a las leyes hay cosas que se pueden hacer y cosas que no?¿qué nada impide el derecho de manifestación pero que bloquear calles, avenidas y autopistas está prohibido, tanto como ocupar por la fuerza edificios públicos?¿las leyes que se aplican a los ciudadanos individualmente no son las mismas cuando se juntan más de diez personas con una supuesta bandera política o social?. El miércoles fueron los maestros, ayer en el DF, un grupo de microbuseros que no quieren competencia en sus rutas. Nadie impidió que durante horas, tuvieran paralizado toda un área neurálgica de la ciudad.
El hecho es que unos centenares de maestros deciden oponerse a la reforma educativa y tienen libertad para hacer lo que quieran. Reclaman, sobre todo, tres temas: no quieren concursos de oposición para ocupar plazas; quieren que esas plazas se entreguen directamente a cualquiera que haya terminado la escuela normal, haya o no demanda de maestros en la zona e independientemente de su capacitación y, además quieren que esa plaza se convierta en un bien patrimonial, o sea que pueda ser vendida, transferida o heredada. Y por último tampoco quieren ser evaluados en su desempeño. Es verdad que muchas de esas cosas se realizaron durante décadas con impunidad y con el beneplácito de autoridades, sindicatos y partidos. Pero eso ya es insostenible y todo lo demás, positivo, que tiene la alianza educativa, sin romper con ese circulo vicioso, corrupto, no servirá para nada.
La mayoría de los maestros están dispuestos a apoyar esas reformas. Pero si observan que pueden tener beneficios ilegítimos con medidas de fuerza, que nadie las impide violar la ley, que no tienen ningún costo ni siquiera salarial (porque a esos manifestantes les siguen pagando rigurosamente su salario, trabajen o no), si ni siquiera existe una exhibición pública de lo injusto de la demanda ¿por qué seguirán apoyando las reformas?. Son las autoridades las que deben asumir sus responsabilidades, no los traileros. Pero qué podemos esperar si el otro bloqueo del miércoles lo realizaron miembros de la AFI que no quieren incorporarse al régimen laboral más estricto de la Policía Federal?
| Por: Jorge Fernández Menéndez | |
| Publicado en: Periódico Excelsior | Fecha: Viernes, 26 de Septiembre de 2008 |
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Y todo porque quieren seguir heredando o vendiendo sus plazas. ¿Y la calidad educativa? Eso si, el PRD y AMLO siguen detrás de la CNTE. ¿Hasta cuando? Y no se confundan, esto no significa apoyar a la Gordillo. Las plazas deben asignarse por examen de oposición, por capacidad del maestro. No por antigüedad, ni por ser hijo o pariente del que se jubila. ¿Quién refuta esto?
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lunes, septiembre 15, 2008
Ínfula Barataria
Cartón de Paco Calderón publicado el día de ayer en distintos medios.Éste cartón y la columna de Sarmiento abajo explican muy bien lo bizarro de las manifestaciones de los "maestros" de Morelos.
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Heredar plazas
Proverbio yiddish
Podría parecer una broma, pero desafortunadamente no lo es. Una de las demandas de los maestros de la sección 19 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que han mantenido sin clases a los alumnos de Morelos desde el comienzo del año escolar, es que se les permita seguir heredando sus plazas a sus parientes cercanos.
Hace unos días conversé telefónicamente con una de las voceras del movimiento, quien me ratificó que, efectivamente, una de las exigencias de los líderes del movimiento de Morelos es mantener la "conquista sindical" de permitir que los parientes cercanos puedan heredar las plazas magisteriales. Según ella, ésta es una práctica común en el sindicalismo mexicano: también los electricistas y los trabajadores de Pemex pueden heredar las plazas. Lo más curioso del caso es que, junto a esta afirmación, la vocera me dijo que el sindicato de Morelos se opone a "la privatización de la educación pública" que están impulsando el Gobierno y Elba Esther Gordillo.
Aparentemente los líderes de este movimiento magisterial, y de otros grupos sindicales que sostienen que la posibilidad de heredar plazas es una conquista sindical, no se dan cuenta de la contradicción en su posición. Por un lado dicen oponerse a la "privatización" de la educación o de alguna actividad, pero por el otro exigen que los cargos públicos, algo que por su naturaleza no debe ni puede privatizarse, pasen a ser propiedad privada de los maestros o los trabajadores. Sólo la propiedad privada puede heredarse.
Yo sé que está de moda cuestionar a la maestra Elba Esther Gordillo y a la Secretaria de Educación Josefina Vázquez Mota. Me doy cuenta de que es políticamente incorrecto en estos tiempos respaldar una acción gubernamental, cualquiera que ésta sea. Me queda claro que la Alianza por la Calidad en la Educación que firmó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación con la Secretaría de Educación Pública el pasado 15 de mayo puede tener muchos problemas. Pero tengo que sostener que cualquier esfuerzo que lleve a mejorar la calidad de la educación de nuestro país es un paso en la dirección correcta.
La resistencia a una reforma que considera en lo fundamental que las plazas de maestros deben ser ocupadas por concurso que mida la capacidad de los aspirantes y no por herencia familiar o por designación discrecional por el sindicato, proviene de grupos que buscan mantener "conquistas sindicales" que no son otra cosa que una privatización de la educación. Hay privatizaciones positivas, por supuesto, pero ésta es claramente contraria a los intereses de los mexicanos.
El sistema de educación pública es la única opción a la que tienen acceso la mayoría de las familias de nuestro país para instruir a sus hijos, ya que carecen de los recursos para mandar a sus hijos a escuelas privadas. Para que la educación pública pueda cumplir con su papel de otorgar una mayor igualdad de oportunidades a los hijos de las familias pobres es indispensable que tenga un buen nivel de calidad. Pero éste no puede conseguirse si los maestros son elegidos de manera discrecional por el sindicato, lo cual promueve la venta de plazas, o seleccionados por los padres o los tíos que ya tienen plazas de maestros.
Los mexicanos pagamos impuestos para sostener este sistema de educación pública y tenemos derecho a exigir que éste tenga un razonable nivel de calidad. De lo contrario, lo único que los líderes sindicales conseguirán será una mayor privatización de la educación para su propio beneficio. Las escuelas privadas serán así las únicas que tengan un nivel de calidad adecuado, mientras que las públicas estarán condenadas a tener maestros de inferior calidad.
Los mexicanos debemos estar dispuestos a que se discuta todo lo necesario para mejorar esta Alianza por la Calidad de la Educación. ¿Pueden ser mejores y más transparentes los exámenes? ¿Pueden establecerse mejores sistemas de medición? Adelante. Pero eso no debe hacernos cuestionar la filosofía de la reforma.
Los mexicanos debemos exigir que el sistema de educación pública sea realmente de buena calidad. Esto no se logrará si no se contrata a los mejores maestros posibles y si no se despide a aquellos que no estén cumpliendo con su deber.
Los líderes sindicales nos dicen que esto no es posible: que es el sindicato o los maestros en funciones deben escoger de manera discrecional a los nuevos maestros. Nos dicen también que los maestros no pueden ya ser despedidos una vez que sean contratados. Éstas son conquistas sindicales, afirman.
Pero el resultado es deteriorar cada vez más el nivel de la educación pública en el país, afectando más a quienes menos tienen. Es un paso más hacia una privatización maligna de la educación pública de nuestro país.
Monopolio
Otro de los puntos en disputa en esta Alianza para la Calidad de la Educación es si las escuelas públicas pueden contratar a cualquier maestro que demuestre capacidad en un concurso de oposición. Las viejas reglas sindicales limitaban la contratación a los egresados de escuelas normales públicas. Hoy cualquiera que tenga la capacidad puede concursar y ganar un puesto. Los líderes sindicales de Morelos y Quintana Roo se oponen, porque quieren que las plazas para maestros sigan siendo monopolio de unos cuantos grupos.
Sergio Sarmiento
www.sergiosarmiento.com
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Y no es cierto que sólo la pasan a familiares. Venden la plaza al mejor postor, aunque no sea familiar. Claro que el que tenga dinero para comprar una plaza no garantiza que sea el mejor maestro. Ahí esta el problema. ¿Conquista sindical? Un robo a la Nación. La educación pública en México ya esta privatizada, es propiedad del SNTE y de la CNTE, según la zona o estado. Igual que PEMEX es propiedad de los líderes de su sindicado y la CFE y LyFC de los suyos. La democracia en México es propiedad exclusiva de los partidos políticos. ¿Quieren más privatizaciones? ¿Quién defiende el status quo? ¿Quiénes son los que "luchan" por mantener las cosas como estan, privatizadas en beneficios de unos cuantos? Piénsenlo, medítenlo.
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sábado, septiembre 13, 2008
Petróleo, mentiras y verdades, la otra versión ...
Hacía muchos meses, creo que más de un año, que no escribía un editorial. La verdad ya había perdido el entusiasmo, sin embargo me llegó por e-mail un cartón de El Fisgón dizque explicando la verdad sobre privatización de PEMEX. Un cartón que supuestamente descubre las mentiras del gobierno con las cuales pretenden privatizar PEMEX, entregar "nuestro" patrimonio a las empresas gringas.
Para empezar, y refutando su primer argumento, si la gente se cree lo que ve en un "comic" están peor que aquellos que se creen lo que ven en la televisión, sobre todo porque ese "comic" esta lleno de mentiras muy obvias, burdas. Si investigamos un poco (no en la televisión ni con caricaturas, sino en internet y en periódicos nacionales serios) nos daremos cuenta de sus falsedades. Por ejemplo a Petrobras le esta yendo muy bien. De hecho Brasil pasó de ser importador neto de petróleo a ser exportador. Petrobras cotiza en la bolsa de valores de brasil, pero el gobierno mantiene el control. Cuba, país dizque comunista SI permite los contratos de riesgo y están explorando en el golfo de México. Igual China, otro país dizque comunista. Incluso Hugo Chávez mantiene asociaciones con empresas extranjeras.
El efecto popote no es una "chupada", es real y ya esta pasando. Incluso todos los que pasamos por la escuela primaria en México, en 4o o 5o año no recuerdo bien, se nos enseñó de manera simplificada como funciona un pozo de petróleo. Cómo el yacimiento se encuentra bajo tierra y se perfora para extraerlo. Incluso a muchos se nos pidió hacer el experimento utilizando una botella, dos popotes, plastilina y agua. Llenabas de agua la botella, ponías los dos popotes y la sellabas con la plastilina. Soplabas por un popote y el agua salía por el otro. El efecto popote es algo similar. Se sabe que hay yacimientos de petréleo que se localizan en ambos lados de la línea fronteriza en el Golfo de México. Si de un lado alguien ya esta extrayendo el energético, obviamente si empieza primero sacará más que los de el otro lado que aún ni siquiera han empezado a perforar. Si "El Fisgón" afirma que lo del "efecto popote" es una "chupada", ¿quién es el que está mintiendo?
¿Saben las personas que crearon ese cartón, y los que lo han reenviado, que los contratos de riesgo los inventó Lázaro Cárdenas? Así es, en la Constitución original de 1917 no se prohibía la inversión privada, nacional o extranjera, en hidrocarburos. Ni siquiera en la expropiación se prohibió la inversión privada en el sector. Al contrario, Lázaro Cárdenas buscó que inversionistas privados apoyaran el crecimiento de la empresa en sus inicios.
La razón de que PEMEX este quebrada si es porque el gobierno le carga los impuestos. Pero eso no es culpa sólo del poder ejecutivo (del Presidente, y mucho menos del actual), sino también del Legislativo. No es cierto que porque no se le cobra a las grandes empresas se tiene que cargarle la mano a PEMEX. La verdadera razón es porque en México la mayoría no paga impuestos.
¿Cuántos de quienes han reenviado ese correo han comprado fayuca o artículos piratas en un tianguis o rodante? ¿Cuántos han pagado por un servicio o producto y no exigieron la factura? ¿Cuántos de los que reenviaron este correo son burócratas que tienen prestaciones onerosísimas para el Estado? ¿Cuántos son aviadores? ¿Cuántos compran revistas y literatura basura que no paga IVA? ¿Cuántos trabajan por su cuenta y no están dados de alta en Hacienda?
La razón por la que el Estado recibe 1/3 de sus ingresos de PEMEX no es porque no le cobre a las grandes empresas (que realmente pagan mucho comparado con lo que se paga en otros países que le están ganando a México en inversiones y generación de empleos, como Chile, Irlanda, Corea, China, Vietnam, e India, por citar algunos) sino porque durante más de 70 años tuvimos un gobierno populista y paternalista que generó cotos de poder, cacicazgos, con el único fin de perpetuarse en el poder y enriquecerse. Se estatizaron empresas, los bancos, se incrementó la burocracia, se dieron prestaciones onerosas con tal de mantener a todos contentos. Hoy todo eso nos esta pasando la factura. Antes que reformar a PEMEX se requiere una reforma fiscal integral que grave más el consumo e incentive la inversión. Pero ya vimos que los populistas no dejaron que se modificara el régimen del IVA.
Por otro lado, los retornos de inversión si son muy altos en la producción de petróleo, pero sólo cuando ya se encontró el mismo. Cada vez es más difícil encontrarlo y hay que invertir muchos millones en exploración. Si se incluyen la inversión en investigación y exploración en los costos de producción el rendimiento es menor. Donde el rendimiento si es muy magro es en refinación. Una refinería con buena productividad y eficiencia tiene un retorno de inversión del 15% anual. Lo cual es bueno. Pero es nada comparado con la extracción de petróleo. Por eso no se ha invertido en refinerías en México en muchos años. La carga en costos que representa el sindicato de PEMEX para operar una refinería no es rentable. Nunca se alcanzaría un retorno de la inversión del 15%. Por eso PEMEX invirtió en USA en la refinería Deer Park y quiere invertir en otras en centroamérica. Pues allá no esta obligada a usar al sindicato.
¿Por qué ese cartón no menciona para nada al sindicato? Quiero ver a AMLO y al FAP haciendo una marcha y bloqueando calles protestanto en contra de los sindicatos de PEMEX, CFE, LyFC, CNTE, SNTE, etc. Quiero verlos pidiendo que se acaben esas prestaciones onerosas para el Erario. Pero no les conviene.
Lo que AMLO y el FAP quieren, al igual que el PRI, es que todos esos cotos de poder, todos esos sindicatos sigan igual para ellos mantenerse en el poder. Quieren mantener el status quo, pues los populistas se alimentan de los votos que cosechan de la ignorancia y la pobreza. AMLO sabe que si Calderon logra las reformas, el país estará mejor y sus posibilidades de competir y ganar en el 2012 serían nulas. El PRI piensa igual. A ellos no les interesa México, les interesa llegar al poder.
Y no, no soy panista, por si se les ocurrió ese argumento. Soy apartidista. Soy un mexicano que entiende un poco de economía, finanzas, productividad y eficiencia. Que paga sus impuestos puntualmente. Los que me conocen saben que mi mamá es maestra jubilada viviendo del Erario. La mitad de mis familiares son burócratas también. Unos en CFE, otros en PEMEX, muchos maestros. Pero no por eso voy a dejar de señalar lo que esta mal y lo que éste país necesita.
La soberanía no radica en la propiedad de las cosas. La soberanía radica en el control de las reglas del juego. ¿De qué nos sirve tener una empresa dizque de todos los mexicanos cuando sólo su sindicato y algunos políticos se enriquecen? Realmente me gustaría que PEMEX se reformara como pasó con PetroBras, que cotizara en bolsa y que a cada mexicano nos dieran en acciones una parte de la empresa. Entonces si sería verdaderamente de todos los mexicanos. Hoy sólo sirve para mantener a los políticos, a los partidos todos, viviendo del Erario.
¡Despierta mexicano! Ya no te creas las mentiras populistas y demagógicas que sólo te endulzan el oído pero que nos han mantenido en el retraso por décadas. No hay lonche gratis. El dinero que gasta el gobierno en el Progresa, en Procampo, en carreteras, en el subsidio que tenemos en la gasolina, en el recibo de la luz, en sueldos de maestros, médicos, policías, soldados, y políticos, viene, en 2/3, de los impuestos y en 1/3 de PEMEX. El gobierno no genera dinero de la nada. Hubo una época de 1970 a 1982 que si se imprimió dinero sin respaldo, con los populistas de José López Portillo y Luis Echeverría, pero quienes recordamos esas épocas sabemos cómo nos fue con las inflaciones de más del 100% anual. Hoy nos quejamos de que todo esta subiendo y la inflación no es ni siquiera del 6% anual. ¿Se imaginan una inflación de más del 100%? Los que tienen menos de 30 años no habían nacido o no recuerdan lo que es vivir en una crisis de ese tipo. ¿Realmente les gustaría regresar a esas épocas? Piénsenlo.
Dany Osiel Portales Castro
http://no-al-populismo.blogspot.com/
El populismo solo empobrece más a los que menos tienen. El camino a las crisis económicas está pavimentado de buenas intenciones populistas.
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jueves, septiembre 11, 2008
Gasolinazo
Mario Molina
Si los subsidios fueran el camino para prosperar, México sería el país más rico del mundo. Nuestros políticos, sin embargo, están adoctrinados para pensar que regalar dinero es la mejor manera de lograr el desarrollo. Les gusta particularmente dar a quienes más tienen. Por eso es tan importante respaldar el intento del Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, de disminuir el subsidio a la gasolina.
Durante años tuvimos en México un precio para la gasolina superior al de Estados Unidos, nuestro vecino y principal proveedor de este producto. En los últimos años del sexenio del presidente Vicente Fox, el virus del populismo infectó a Los Pinos y el gobierno permitió que el precio se rezagara. Un subsidio que en un momento era relativamente pequeño, sin embargo, se convirtió en el sexenio de Felipe Calderón en un lastre monstruoso para las finanzas públicas y para la economía. Éste ha sido el verdadero gasolinazo contra los mexicanos.
Apenas el pasado 26 de mayo, el presidente Calderón señaló, como si se tratara de un triunfo, que el subsidio a las gasolinas ascendería a 200 mil millones de pesos tan sólo en el 2008. La cifra es enorme. Rebasa el gasto programable anual de cualquiera de las dependencias del Gobierno federal. Es igual al gasto que el Gobierno está pidiendo para todo Pemex en el 2009. Con ese dinero, de hecho, podrían construirse dos refinerías de clase mundial.
La cifra citada por el presidente Calderón, sin embargo, resultó conservadora. Esta semana, el Secretario de Hacienda señaló que el monto total del subsidio en el 2008 sería de 240 mil millones de pesos y añadió que en el 2009 se buscaría reducirlo a 140 mil millones. Sigue siendo una cantidad inaceptable, pero cuando menos se está iniciando el necesario ajuste.
Cualquier partido político de izquierda en el mundo habría rechazado este subsidio por ser lesivo para el ambiente y socialmente regresivo. Subsidiar los combustibles fósiles, efectivamente, lleva a un aumento del consumo y, por lo tanto, a una mayor contaminación. Por eso un especialista de la talla de Mario Molina, ganador del Premio Nobel de química, apuntaba este 9 de septiembre en el encuentro Siglo XXI de la Fundación Telmex que "para que haya un crecimiento económico saludable tiene que pagarse lo que realmente cuesta la energía".
Pero, además, el subsidio a la gasolina es, como lo señaló el propio doctor Molina, "regresivo": esto es, beneficia más a quienes más tienen. El secretario Carstens ha mantenido también esta posición, ante el sorprendente rechazo del PRD. "Me sorprende el simplismo del Secretario de Hacienda", afirmó el Senador del PRD Carlos Navarrete. "Si en este país solamente los ricos tuvieran carro, pues tendríamos muchos ricos en el país... Hay millones de mexicanos que tienen vehículos, no los vehículos de lujo, estoy hablando de los vehículos de trabajo, de los vehículos de clase media, los profesionistas, los comerciantes, muchísimas mujeres que trabajan, es decir, no hay que ser tan simplistas pensando en que México está dividido entre los que tienen carro y entre los que no tienen".
Este pasado mes de junio había 16.9 millones de automóviles particulares en México. Éstos son, fundamentalmente, propiedad del 20 por ciento más rico de la población, que incluye a nuestra escasa clase media. Las familias ricas tienen más vehículos, mientras que las realmente pobres no tienen ninguno. Esos profesionistas y comerciantes a los que se refiere el Senador Navarrete son clase media.
No conozco ningún estudio concreto sobre el impacto social del subsidio a los combustibles, pero la información disponible ratifica el punto de vista del doctor Molina y del secretario Carstens frente al del Senador Navarrete. John Scott Andretta, investigador del CIDE, uno de los mayores expertos en pobreza de nuestro país, me indicaba hace algunos meses que, en términos generales, y usando los datos de la encuesta de ingreso-gasto de las familias mexicanas, un 80 por ciento del subsidio se va al 20 por ciento más rico de la población, mientras que sólo un 20 por ciento se distribuye en el otro 80 por ciento. De hecho, entre más pobre es la gente, menor el beneficio. El 20 por ciento más pobre, que vive en zonas rurales aisladas, no obtiene virtualmente ningún provecho.
Por razones ecológicas y de justicia social, pues, México debe terminar con este verdadero gasolinazo. Cualquier intento de acabar con un privilegio tiene resistencias políticas, especialmente cuando los afectados son ricos y poderosos. En otros países del mundo, sin embargo, la causa de eliminar el subsidio a la gasolina tendría el respaldo de la izquierda y de los grupos ecologistas. El que en México se opongan quienes navegan con estas banderas nos demuestra la perversidad de nuestros políticos.
Institutos electorales
No son fenómenos aislados. La clase política está buscando restar independencia a los institutos electorales ciudadanos. Primero vimos la destitución de Luis Carlos Ugalde y otros consejeros del IFE. Hoy vemos la acotación de la autonomía del Instituto Electoral del Estado de México, que ha llevado a la renuncia de su presidente José Núñez, y el intento de destituir a Isidro Cisneros como presidente del Instituto Electoral del Distrito Federal. La clase política quiere eliminar la autonomía de los institutos electorales.
Sergio Sarmiento
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El subsidio de la tasa cero del IVA en alimentos, medicinas, libros y revistas beneficia también más a los que más tienen. El ~50% del subsidio de la tasa cero del IVA lo recibe el 20% más rico de la población. Y el 20% más pobre sólo recibe el ~5%. Dicho de otra manera, el 20% más rico de la población consume el 50% de los alimentos y medicinas en el sector formal de la economía. ¿Dónde esta la justicia social manteniendo una tasa cero del IVA en alimentos, medicinas, libros y revistas? Que alguien me explique!!!!
Etiquetas: economia, PEMEX, petroleo, reformas, subsidios
domingo, septiembre 07, 2008
Negro y Amargo
Cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios. Éste cartón junto con el editorial de Luis Rubio abajo explican muy bien qué es lo que requiere México. ¿Cuándo lo entenderán los políticos?Etiquetas: AMLO, crecimiento, demagogia, economia, educación, empleo, inversión, PEMEX, PetroBras, petroleo, populismo, reformas
Autoengaño
Lo que todos escuchamos, y se repite constantemente en el discurso político, artículos periodísticos y hasta anuncios en radio y televisión, es que a México le urge construir refinerías nuevas para que no se tenga que importar gasolinas y para que los beneficios económicos de la refinación se queden en México. Es un discurso bonito que no por eso es cierto.
El negocio petrolero es extraordinariamente rentable. El costo de producir un barril de petróleo en el País fluctúa entre 5 y 20 dólares, dependiendo del campo y las condiciones específicas. A los precios de hoy, rondando los 100 dólares por barril, la utilidad es enorme. Ese dinero, bien empleado, podría traducirse en infraestructura, educación, un sistema moderno de salud, un aparato eficaz y bien pagado de seguridad pública y muchos otros beneficios que durarían décadas después de que se agoten los campos petroleros, porque habría servido para trasformar la capacidad de cada mexicano para ser exitoso en la vida. Es decir, habría elevado la calidad y cantidad del capital humano del País, abriendo con ello puertas y oportunidades que hoy son inimaginables.
En lugar de eso, nos empeñamos en malgastar el dinero que genera la parte esencial de la industria, la de exploración y explotación, en toda clase de aventuras inútiles. Con ese dinero se construyó una industria petroquímica que fue prácticamente obsoleta desde el día en que se inauguró, se construyeron refinerías que nunca han sido rentables y se mantiene una estructura administrativa y sindical que es la más costosa del Planeta.
Para colmo, lo que sobra (que es muchísimo) se desperdicia en corrupción y proyectos personales de funcionarios y gobernadores. Tenemos un recurso híper rentable que se está agotando por no invertir en lo que deja dinero porque dispendiamos en todo lo demás.
El caso de la refinación es particularmente interesante porque ilustra nuestros excesos. Hoy en día, México importa alrededor del 40 por ciento de las gasolinas que consume. Este hecho se ha tornado en un hito y en un mito: según la retórica, estamos haciendo algo terrible: exportamos petróleo para importar gasolina cuando podríamos estar produciendo la gasolina en el País, beneficiándonos del proceso mismo de refinación. La verdad es otra.
Este esquema -exportar petróleo e importar gasolina- es absolutamente racional. El negocio de la refinación es de márgenes (utilidad) muy bajos y sólo unas cuantas empresas especializadas en la refinación hacen dinero. Los grandes consorcios internacionales ganan en la producción del petróleo y en diversos segmentos de la cadena productiva, pero prácticamente ninguno gana dinero en la refinación, y menos con fluctuaciones tan grandes en los precios del petróleo.
Además, hay un exceso de capacidad instalada para la refinación de petróleo en el mundo. Muchas empresas sobreinvirtieron en capacidad de refinación (inversiones que fluctúan entre 4 y 10 mil millones de dólares por planta), por lo que están disponibles para refinar nuestro crudo y nos evitan tener que invertir esos enormes montos en plantas de refinación cuya rentabilidad es microscópica en el mejor de los casos. En otras palabras, está perfectamente bien lo que estamos haciendo.
Lo ideal sería que la reforma petrolera contemplara la posibilidad de que inversionistas privados se instalen en el País para que, por su cuenta y riesgo, y con su tecnología y capacidad administrativa y de operación, se incremente la capacidad de refinación en México. Sin embargo, dada la realidad del mercado, es poco probable que eso ocurra: ¿quién invertiría cuando hay capacidad de sobra a unos cuantos kilómetros de nuestras fronteras?
Si, a pesar de lo que sugiere la lógica, nuestros políticos se empeñan en contar con refinerías de propiedad nacional, lo único racional en este momento sería comprar refinerías en el exterior que ya están instaladas y listas para funcionar, a una fracción del costo que tendría construir nuevas. Aunque fuera un mal negocio, al menos el berrinche resultaría menos costoso.
La industria petrolera nacional constituye un símbolo fundamental de la realidad mexicana y de la retórica política. Pero eso no justifica que se dispendien los recursos que de ahí se derivan o que se mantenga incólume el statu quo de la corrupción que caracteriza tanto la operación de Pemex como el uso de los recursos que éste genera.
La discusión sobre qué debe hacerse con la industria se ha desviado hacia asuntos que son poco relevantes para su operación, todo ello disfrazado bajo acusaciones falsas de que se le intenta privatizar. La realidad es que todas las propuestas que se han presentado ignoran la estructura de la industria y, en general, se orientan hacia la transformación de pedazos aislados de la cadena productiva sin jamás tocar lo esencial. Algunos de los componentes de las iniciativas dejarían mucho peor al sector de lo que ya de por sí se encuentra.
En lugar de apegarse a las iniciativas que circulan en el Congreso, lo idóneo sería repensar a la industria en su conjunto, reflexionar sobre el hecho de que el petróleo se va a agotar en las próximas décadas y concentrarse en lo único relevante: cómo emplear los recursos de la explotación del petróleo de la manera más inteligente posible para contribuir a afianzar una base de desarrollo que transforme al País en las próximas décadas. Es decir, olvidar los sueños elefantiásicos del pasado (petroquímica, refinación, etc.) para dedicar la totalidad de los fondos que arroja la producción y exportación de petróleo al financiamiento del desarrollo futuro del País.
Tenemos que reconocer que el petróleo se está agotando. Se puede y debe corregir el problema de producción petrolera, pero ésta se va a agotar en unos cuantos años. La pregunta que harán nuestros hijos y nietos no será por qué no construyeron más elefantes blancos sino por qué dispendiaron los recursos petroleros cuando sabían que se estaban agotando. Lo inteligente no es seguir haciendo lo mismo sino cambiar hacia la economía del conocimiento, construir la infraestructura y el capital humano del mañana. Todo el resto es perder el dinero y el tiempo.
Luis Rubio
www.cidac.org
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Ésa es la razón por la que la iniciativa de Calderón propone que sean empresas privadas las que inviertan en refinerías, que le "maquilen" las gasolinas a PEMEX, pues de ese modo habría más posibilidades que esas refinerías fuesen rentables con un nuevo contrato colectivo, sin la administración burocrática. El gobierno sabe que una refinería en México, administrada por PEMEX, con el sindicato de PEMEX, no sería rentable. Pero hay quienes no quieren ver la realidad. O si la ven, pero no quieren mostrarla para conseguir sus fines políticos.
Etiquetas: crecimiento, economia, empleo, PEMEX, petroleo, reformas
