domingo, noviembre 30, 2008
Los votivos del lobo
Les comparto un cartón de Paco Calderón que no tiene desperdicio. "Retrata" de genial manera la idiosincrasia del mexicano, la causa primigenia de nuestros males y problemas.Etiquetas: educación, idiosincracia, inseguridad, intelectual, pobreza, riqueza
sábado, octubre 04, 2008
Resistencia educativa
En la peor versión del sindicalismo burocrático, una buena parte del magisterio mexicano dejó de realizar su labor educativa para dedicarse a disfrutar de las plazas obtenidas por la vía de "obsequios" de sus líderes, a los que obedecen y apoyan en forma sistemática.
Durante mucho tiempo se argumentó que el deterioro educativo era producto de los bajos salarios de los maestros, tendencia que se fue revirtiendo en la última década de estabilidad económica, sin que el nivel de los alumnos se viera beneficiado por esta realidad.
El aparato político del SNTE mantuvo su capacidad movilizadora y el liderazgo de Elba Esther Gordillo consiguió obtener beneficios económicos importantes para el gremio, lo que una vez más no influyó en el desempeño educativo de los jóvenes mexicanos.
Entonces, el problema no era sólo el dinero, sino la transformación del sistema educativo en su conjunto, lo que implicaba romper con privilegios absurdos de un profesorado incapaz de cumplir con sus objetivos.
La presencia de Gordillo en la campaña electoral de Calderón le brindó espacios en el gabinete presidencial, pero no la impunidad con la que en antaño se desempeñaba como supersecretaria de Educación.
Incluso durante la administración Fox, en el gobierno del cambio, la maestra hizo lo que quiso con un funcionario que como Reyes Tamez obedeció ciegamente los dictados de Elba Esther.
Así fue como los resultados de la prueba Enlace fueron ocultados a la opinión pública, y el maquillaje estadístico sirvió para esconder el desastre en el que la educación pública se encontraba.
La decisión de Calderón fue la de mostrar a la ciudadanía el estado real de las cosas, lo que abrió la puerta a una reforma profunda que implicaba necesariamente afectar los privilegios sindicales. Y si los resultados del alumnado eran malos, los de los maestros evaluados eran peores.
Hay que recordar que la prueba aplicada a los docentes se limitó a aquellos no poseedores de una plaza permanente, ya que un diagnóstico de la totalidad del profesorado hubiese exhibido al sindicato de manera peligrosa para sus intereses.
Es aquí donde la negociación entre Josefina Vázquez Mota y Elba Esther Gordillo demostró por un lado la intención del Gobierno por modificar en serio el estado de las cosas, y por otro la intuición política de la maestra para entender que la era en donde ella imponía decisiones a los titulares de la SEP había terminado.
Es así como surge la Alianza por la Calidad de la Educación, que representa el reconocimiento del mal estado en el que se encuentra el sistema educativo nacional por parte del sindicato y del propio gobierno, así como el compromiso para modificar esta situación a partir de un programa integral de evaluación, superación académica y estímulos económicos a los docentes que presenten resultados positivos en sus grupos escolares.
La resistencia al cambio por parte de la Sección 9 del Distrito Federal y la 19 de Morelos, entre otras, representa fundamentalmente el rechazo a perder privilegios obtenidos en la época del corporativismo priista.
No es sólo una manifestación de repudio al liderazgo de Gordillo y sus empleados en turno como Rafael Ochoa Guzmán, líder del SNTE, sino el temor real que implica el poder descubrir que esos maestros que imparten clases en determinados grados no tienen ni los conocimientos ni la capacidad necesaria para estar en ese puesto.
La idea de la evaluación y la actualización permanente y por supuesto la imposibilidad de aceptar el derecho a heredar la plaza laboral representa para estos parásitos del corporativismo un atentado a su feudo político y por supuesto al privilegio de cobrar sin enseñar nada.
Esta alianza educativa no es una solución mágica al problema del atraso en el País, pero representa sin duda el inicio de un largo camino que le permitirá a México contar con elementos dedicados a formar y educar niños y jóvenes capaces de ascender en la escala social, a partir de su nivel académico y su destreza profesional. De eso se trata.
Ezra Shabot
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miércoles, octubre 01, 2008
¿Dónde están?
En los años dorados del PRI (que pronto estará de regreso con todos sus antiguos vicios), uno de los principales pilares que apuntalaba la "democracia" priista era el movimiento obrero. Esto explica por qué PRI y sindicatos cohabitaron de la sórdida manera en que lo hicieron. Los obreros, tutelados por sus líderes, le ofrecían al gobierno su apoyo irrestricto; éste a cambio les concedía cuanta locura y demasía se le ocurriera al líder para tener contenta a su borregada. Yo he leído el contrato de trabajo de varios de estos sindicatos y todavía no me repongo ni del horror de su redacción, ni mucho menos de las concesiones onerosas, lesivas y absurdas que se le hacen a los trabajadores.
Leer estos contratos ayuda mucho a entender el retraso de México y la magna ineficiencia de nuestra burocracia. Habiendo escalafón, ¿quién quiere prosperar mediante sus méritos y su eficiencia personales? Venimos prohijando a una amplia multitud de chambistas mediocres y esto no comenzó en Morelos hace unas cuantas semanas; esto viene de antiguo.
Esto suscita una pregunta que es clave: mientras todo esto pasaba, ¿qué hacían la ciudadanía, la sociedad, la gente de bien? Lo que hacían era mirar para otra parte y, tarde o temprano, apechugar con el inescapable absurdo de nuestros sindicatos y su burocracia. No estaban bien enterados, no querían líos con el gobierno, preferían llevar la fiesta en paz... Todo esto aducían los ciudadanos para disfrazar su pereza y/o su cobardía.
Así llegamos al año de 2008. De muchos modos me consta que la ciudadanía ha cambiado para bien, pero todavía no alcanzamos la lucidez suficiente como para entender que, más allá del retobo y de la opinión de sobremesa, hay que retomar la calle y manifestarnos. Aquí es donde encaja perfectamente la absurda rebelión de los "maestros" morelenses que quieren disponer de sus plazas como si fueran éstas el entrañable centro de sus propiedades. ¡Es absurdo!, ¡es inmoral!, ¡el gobierno no debe permitirlo!, ¡ya estuvo bueno!, esto y más decimos las buenas conciencias que pueblan este país. Todavía no pensamos que como ciudadanía y como sociedad tenemos que pasar a la acción. Y no se trata de ir a golpear maestros morelenses (aunque a mí y como diría mi mamá: cosquillitas me hacen las manos), sino de manifestar públicamente nuestro apoyo a la Alianza Educativa y nuestro rechazo por todas las antiguas formas, en particular, el mercado negro de las plazas. A mí me parece excelente que un maestro obtenga su plaza mediante examen de oposición y también celebro que los mejores maestros, los que ofrezcan mejores resultados, ganen más que los jumentos.
De esto hablábamos Josefina y yo en la referida conversación. Ella me decía con azoro: todos dicen que apoyan esta lucha en contra del viejo sindicalismo y estos pasos a favor de la mejoría sustancial de nuestra educación. Todos me manifiestan su apoyo, pero ¿dónde están?
Mi compromiso público con la Secretaria es encontrar los caminos para que esta voluntad ciudadana se manifieste. Te pido, lectora lector querido, que me ayudes a respaldar la gran transformación de la educación en México. ¿O vamos a dejar sola a la Secretaria?
Germán Dehesa
Cualquier correspondencia con esta columna que por fin avanza, favor de dirigirla a german@plazadelangel.com.mx (D.R)
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martes, septiembre 30, 2008
No a la privatización
G.K. Chesterton
El artículo 28 de nuestra actual Constitución retomó de la Carta Magna de 1857 la prohibición de los monopolios. Sólo que en contraste con el texto liberal original, el cual establecía exenciones a la prohibición de los monopolios sólo para la acuñación de moneda, el correo y las patentes intelectuales, el actual establece una larga lista de excepciones entre las que se encuentran "las asociaciones de trabajadores formadas para proteger sus propios intereses".
Esta exención a la prohibición constitucional a los monopolios no ha beneficiado a los trabajadores mexicanos, los cuales siguen siendo muy pobres, especialmente en contraste con los países que no otorgan este monopolio a los sindicatos. Sí ha hecho ricos, en cambio, a nuestros líderes sindicales, quienes son mucho más prósperos que los de cualquier país desarrollado. A la sociedad mexicana el monopolio le ha impuesto cargas excesivas. Una de las razones más importantes de que México sea hoy un país pobre es precisamente la existencia de los monopolios sindicales.
Hoy en Morelos, y también en Quintana Roo, estamos viviendo una de las consecuencias de permitir que los sindicatos sean monopolios. Los grupos disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se oponen a una Alianza por la Calidad de la Educación que podrá ser tan imperfecta como se quiera, pero que en su parte esencial, al dar al Estado la posibilidad de seleccionar con un examen a los mejores aspirantes a ocupar cargos de maestros en escuelas públicas, es absolutamente indispensable y razonable. Sin una regla que permita a la sociedad buscar a los mejores maestros, las escuelas públicas nunca podrán ser competitivas; y sin una educación de calidad, México nunca podrá superar la pobreza que actualmente nos agobia.
La acción lógica de la sociedad ante la prolongada suspensión de clases en Morelos habría sido la de empezar a contratar a nuevos maestros para reemplazar a los paristas y reanudar las clases lo antes posible. Y no faltan aspirantes a ocupar esos cargos. Los salarios, prestaciones y condiciones de trabajo entre los maestros de escuelas públicas son mejores de los que prevalecen en promedio en la sociedad mexicana. Por eso precisamente se ha creado un mercado negro de plazas magisteriales y por ello los maestros disidentes han exigido que se les respete la "conquista sindical" de heredar o vender sus plazas.
Es indignante que, en lugar de eso, las autoridades educativas de Quintana Roo y Morelos hayan optado por tratar de "comprar" las plazas de los maestros con dinero del pueblo. El paro en Quintana Roo, efectivamente, se zanjó en un principio con un pago de 120 mil pesos por cada plaza magisterial. En Morelos el gobierno ha ofrecido 80 mil pesos, pero la oferta ha sido rechazada hasta ahora por los maestros en huelga.
Los líderes del paro en Morelos afirman que se oponen a la "privatización de la educación". Lo curioso es que son ellos quienes están promoviendo una privatización abierta de la instrucción pública en nuestro país. Lo han hecho ya con esas plazas magisteriales que han dejado de ser propiedad pública y que se han convertido en propiedad privada de maestros y sindicato. Lo están logrando también -como lo ha hecho la sección 22 del SNTE en Oaxaca con 28 años de paros consecutivos- al hacer que las escuelas públicas no sean ya una opción de razonable calidad para la instrucción de los niños. Con ello obligan a que las familias que puedan paguen escuelas privadas para sus hijos, en adición al dinero que tienen que desembolsar en impuestos para sostener una educación pública disfuncional.
El daño que ha hecho a nuestro país la modificación del texto original de la Constitución de 1857, que prohibía los monopolios de todo tipo, ha sido enorme. En esa ampliación de los monopolios que pueden operar impunemente se encuentran en buena medida las razones de la pobreza de nuestro país. Una medida que estaba supuestamente destinada a defender los intereses de los trabajadores, los ha empobrecido a ellos y ha enriquecido a sus líderes; pero los daños para la sociedad mexicana han sido mucho más profundos.
En educación las consecuencias son devastadoras. El monopolio sindical ha permitido que se mantenga en México una instrucción pública de mala calidad y ha privatizado tanto las plazas de los maestros como la enseñanza en general. Ha llegado por eso el momento en que los mexicanos digamos un "no" rotundo a la privatización de la educación pública. Pero también que pidamos la corrección del artículo 28 de la Constitución que, al dar a los sindicatos un monopolio, ha empobrecido de manera inaceptable a nuestro país para beneficio de unos cuantos líderes.
Sergio Sarmiento
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lunes, septiembre 29, 2008
Corrupción, educación, pobreza, 2006
El martes 23 de septiembre se dio a conocer el Indice Internacional de Percepción de Corrupción 2008 de Transparencia Internacional. No hubo sorpresas: Dinamarca, Suecia y Nueva Zelandia son percibidos como los países con menor corrupción en el mundo, con una calificación de 9.3, mientras que México, por tercer año consecutivo, se mantiene en un patético 3.6 en el lejano puesto 72 de las 180 naciones encuestadas. No es un destino regional o latino: Uruguay y Chile, se ubican en el lugar 23 con una puntuación de 6.9, (y 14 naciones del área están mejor calificadas que nosotros).
¿Deberíamos asombrarnos de esa situación cuando en Monterrey todos los organismos empresariales publican un desplegado denunciando la corrupción del gobierno municipal de Adalberto Madero y no pasa nada?¿cuándo todas las encuestas demuestran un crecimiento muy significativo de la corrupción en el Distrito Federal y tampoco pasa nada?¿cuándo algunos ven con naturalidad e incluso como un derecho adquirido que se puedan "heredar" plazas laborales, que se pagan de nuestros impuestos, para venderlas o negociar con ellas como si fueran un patrimonio personal?¿cuándo existen estados, municipios, sindicatos, sectores descentralizados que no terminan de rendir cuentas?¿asombrarnos por ejemplo, que un hombre inhabilitado por malos manejos financieros por la Federación en el sexenio anterior, hoy esté a cargo del deporte olímpico mexicano, recibiendo recursos públicos sin rendir cuenta por ellos?.
No es una casualidad que mientras en términos de percepción de corrupción estamos muy lejos de cualquier nación de la OCDE, también lo estemos en educación o en la burocracia (una aliada imprescindible de la corrupción) que ahoga cualquier inversión, por importante que sea o que tengamos el peor sistema educativo de entre esos países. Un ejemplo, en Morelos, como en buena parte del país, la mitad de la población mayor de 15 años no ha completado la educación básica. Muchos no tienen, por ello trabajos bien remunerados y cada vez es mayor la migración, sobre todo hacia Estados Unidos. Todos queremos trabajos mejor remunerados, la pregunta es cómo se generarán los mismos si no existe la educación básica para ocuparlos. El hecho es que el salario promedio entre la población económicamente activa del país, entre los que están en la economía formal, es de unos 6 mil 200 pesos por persona, mientras que el ingreso promedio de quienes trabajan en la informalidad es de 3 mil 300 pesos. ¿Alguien puede dudar que se requieren más técnicos, más trabajadores calificados, más conocedores de sistemas e informática, para poder crear esas fuentes de trabajo y que estén mejor pagadas?. Necesitamos todo eso pero la verdad es que no necesitamos ni más maestros ni mucho menos un sistema que premia el inmovilismo, la burocracia y la falta de capacitación. Tampoco necesitamos más abogados, más comunicadores, más aspirantes a publicistas o incluso más médicos generales, cuando muchos no alcanzan un puesto de trabajo y los que lo hacen para el estado ganan menos que cualquier trabajador manual bien calificado.
Hace unas semanas se desató un vendaval porque la líder del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo dijo, con poca diplomacia, que en lugar de más normales se necesitaban más escuelas técnicas. Tenía razón. No necesitamos más maestros y menos aún de educación primaria básica, simplemente porque la pirámide demográfica indica que necesitamos profesores para educación media. Y necesitamos menos maestros pero mejor preparados, porque buena parte de ellos, lo han demostrado las pruebas de evaluación, no tienen siquiera los conocimientos básicos de matemáticas y español, mucho menos los requeridos para cualquier formación técnica especializada. En lugar de invertir en más normales, se debería invertir en mejorar y ser mucho más exigentes con las actuales, diversificando la formación normalista, y en la creación de escuelas técnicas que formen los profesionales que requiere el mercado de trabajo y por los cuales sí paga buenos salarios. De otra forma, lo que tenemos es una enorme deserción o jóvenes que terminan la educación básica o media, con una formación que no les sirve más que para empezar, cuando encuentran un trabajo, en la escala laboral más baja.
Que en todo este contexto sectores del magisterio quieran seguir heredando sus plazas, que cualquiera que termine la carrera normal tenga en automático una plaza en el gobierno aunque no haya en dónde ocuparlo, que no quieran ser sometidos a exámenes de evaluación y tampoco que las plazas se otorguen tras exámenes de oposición, me parece no sólo un grave error: es absolutamente inmoral y carente del más mínimo compromiso con la sociedad. Lo que están realizando en estos días ese grupo de dirigentes con sus seguidores: bloquear ciudades y vías de comunicación, tomar por asalto instalaciones de gobierno, no iniciar el ciclo lectivo en estados como Morelos o en la práctica no hacerlo como en Michoacán, es injustificable. Tanto como que las autoridades federales o locales no actúen en ningún sentido o que algunas, como las de Quintana Roo, terminen aceptando el chantaje y otorgando todo eso y más.
Porque, además, no nos engañemos: esto nada tiene que ver con la educación, es una repetición (decía Marx que la historia se repite, la primera vez como tragedia, la segunda como comedia, aunque esto no tenga nada de gracioso) de lo que ya vimos en el 2006 en Oaxaca: son los mismos actores, con un vestuario apenas diferente, con la misma escenografía pero en otro escenario geográfico, y con los mismos intereses. Es otro conflicto de poder, de corto plazo, desestabilizador y enfocado a los próximos comicios. Lo único seguro es que a ninguno de estos señores les importa un bledo la educación.
| Por: Jorge Fernández Menéndez | |
| Publicado en: Periódico Excelsior | Fecha: Jueves, 25 de Septiembre de 2008 |
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sábado, septiembre 27, 2008
'Conquista' sindical
¡Cuánto daño nos ha hecho la conquista! Por su causa sufre México males de todo orden y desorden que en el atraso lo mantienen. No hablo de la conquista hecha por los españoles, no. Ésa, aunque lo nieguen los anacrónicos y cursis danzarines que cada 12 de octubre se congregan en la estatua de Colón en la Ciudad de México, esa conquista, digo, trajo -con los inevitables males que toda conquista trae consigo- la luz de la cultura y la civilización occidentales. Por esa luz hablamos como hablamos; por esa luz pensamos como pensamos; por esa luz, en fin, somos lo que somos. De esa conquista no hablo, pues.
Hablo de un concepto de conquista que nos ha dañado mucho y nos sigue dañando todavía: la llamada "conquista sindical". Hay conquistas gremiales justas y legítimas, que protegen al trabajador de los excesos a que puede llegar el capitalismo sin sentido humano. Pero otras conquistas sindicales hay en México que son fruto de la connivencia de líderes inmorales con un régimen político que por su naturaleza requería la sumisión agradecida de grandes masas -así: masas- de trabajadores. Si un observador extranjero revisa los privilegios de que gozan los miembros de algunos sindicatos mexicanos, sus prestaciones, aguinaldos, vacaciones, bonos, pensiones y jubilaciones, y todos los gajes, prebendas, exenciones, sinecuras, lucros y prebendas que se contienen en sus contratos colectivos de trabajo, se maravillará de que el País pueda todavía mantenerse en pie.
Entre esos absurdos e inmorales privilegios está el que reclaman algunos ganapanes de la educación -no ensuciemos el nombre de "maestros" al referirnos a ellos- que pretenden derechos de propiedad sobre sus plazas, y exigen que se les siga permitiendo venderlas, cambiarlas por favores sexuales o heredarlas a sus descendientes hasta la séptima u octava generación. Ésos no sólo son malos profesores: son también malos mexicanos. El acuerdo por el cual las plazas magisteriales serán atribuidas mediante exámenes a los aspirantes es una medida que tiende a la superación del maestro, y a mejorar la calidad de las escuelas.
Oponerse a ese acuerdo es querer seguir en la mediocridad, en la corrupción, en las inmorales complacencias que tienen postrada a la educación en México. Da vergüenza tener "profesores" así, y causan grima las manifestaciones que hacen para defender sus mezquinas pretensiones. La Patria los condena; desde sus tumbas los miran con reproche los grandes maestros de la niñez y de la juventud; las sombras de los próceres nacionales se congregan para lanzarles anatemas, y yo, más modestamente, pero con igual indignación, les envío esta sonora trompetilla: ¡PTRRRRRRRRRR!...
Armando Fuentes Aguirre, Catón
El Norte, sábado 27 de septiembre del 2008
__,_._,___Etiquetas: calidad, CNTE, corporativismo, corrupcion, educación, monopolios, reformas, sindicatos, SNTE
viernes, septiembre 26, 2008
Autoridades o traileros, esa es la cuestión
La historia demuestra con transparencia como están las cosas con la lluvia de bloqueos que cualquier grupo puede montar sobre todo en la ciudad de México pero también en otras partes del país, siempre con absoluta impunidad y con el terror de las autoridades de ejercer su derecho a que la ciudadanía pueda circular libremente por todo el país. El miércoles, como lo vienen haciendo cotidianamente, uno grupo de no más de 300 maestros de Morelos decidieron bloquear todos los accesos a Cuernavaca y el tránsito por la carretera a México y a Acapulco. El bloqueo duró horas y pusieron especial énfasis en bloquear las entradas al principal hospital público de Cuernavaca. Allí no podía pasar nadie, ni ambulancias ni enfermos. Después de cinco horas de bloqueo, la señora Cristina Mechaca, se bajó de un autobús para demandar que dejaran pasar ese transporte que traía niños autistas que venían de recibir un tratamiento fuera de Cuernavaca y que por su propia condición ya no podían seguir esperando durante más tiempo, sin agua y sin baños en el lugar. La señora, existen testimonios gráficos claros al respecto, fue golpeada, insultada, jaloneada y rasguñada y por supuesto los valientes manifestantes decidieron que por ahí no pasaba nadie, ni niños enfermos ni madres agredidas. Pero a unos metros de allí, casi a la misma horas, sobre la carretera, en la zona llamada El Polvorín, un grupo de traileros, hartos por la espera, porque habían perdido el día laboral e incluso su carga, junto con un grupo de choferes de autobuses, se dirigieron hasta el retén que bloqueaba la carretera y fueron muy directos, luego de un poco amable intercambio de palabras: si en diez minutos los manifestantes no liberaban la carretera, "les partiremos la madre". Los valientes manifestantes que golpearon a una madre e hicieron escarnio de ella, que dejaron a niños y personas enfermas sin poder ingresar a un hospital, decidieron ante la contundente advertencia de los traileros, levantar en apenas cinco minutos el bloqueo y dejarlo para otra ocasión. El adjetivo más suave que se puede utilizar es cobardía, en el sentido más amplio de la palabra.
Pero la anécdota sirve también para reflexionar sobre otro tema. Durante las horas del bloqueo del miércoles, o los de días pasados en Cuernavaca o en el DF, o en otros puntos del país, sobre todo en Michoacán, no ha habido una sola autoridad que tomara cartas en el asunto más que aceptar formar mesas de negociación que todos, unos y otros, saben que no sirven para nada. Bloquear autopistas federales es un delito federal; bloquear vías principales en las ciudades es un delito del orden local; ocupar por la fuerza edificios públicos sea la sede de la SEP o el palacio de gobierno de Morelos, implica la violación de una larga serie de ordenamientos legales. ¿Cómo puede ser que no haya una sola autoridad que tome cartas en el asunto?. Días atrás, el secretario de seguridad pública capitalina, Manuel Mondragón y Kalb me decía que él no podían hacer nada si tres mil manifestantes y 80 camiones estaban bloqueando la entrada y el tránsito de la ciudad. Las autoridades federales tampoco hicieron nada para evitar el bloqueo en las vías federales. No hay una sola persona de estos grupos a la que se le haya iniciado una averiguación previa, ni un policía, federal o local, que haya intentado evitar los hechos. Los únicos exitosos, con una advertencia muy entendible para todos, fueron los traileros: ¿tendremos que contratarlos para garantizar la seguridad y que se respete la ley?¿no se comprende que más temprano que tarde ciudadanos hartos van a intentar romper los bloqueos y ocurrirá, de un lado o del otro una tragedia?. ¿Tan difícil es demostrar que con todo el respeto a las leyes hay cosas que se pueden hacer y cosas que no?¿qué nada impide el derecho de manifestación pero que bloquear calles, avenidas y autopistas está prohibido, tanto como ocupar por la fuerza edificios públicos?¿las leyes que se aplican a los ciudadanos individualmente no son las mismas cuando se juntan más de diez personas con una supuesta bandera política o social?. El miércoles fueron los maestros, ayer en el DF, un grupo de microbuseros que no quieren competencia en sus rutas. Nadie impidió que durante horas, tuvieran paralizado toda un área neurálgica de la ciudad.
El hecho es que unos centenares de maestros deciden oponerse a la reforma educativa y tienen libertad para hacer lo que quieran. Reclaman, sobre todo, tres temas: no quieren concursos de oposición para ocupar plazas; quieren que esas plazas se entreguen directamente a cualquiera que haya terminado la escuela normal, haya o no demanda de maestros en la zona e independientemente de su capacitación y, además quieren que esa plaza se convierta en un bien patrimonial, o sea que pueda ser vendida, transferida o heredada. Y por último tampoco quieren ser evaluados en su desempeño. Es verdad que muchas de esas cosas se realizaron durante décadas con impunidad y con el beneplácito de autoridades, sindicatos y partidos. Pero eso ya es insostenible y todo lo demás, positivo, que tiene la alianza educativa, sin romper con ese circulo vicioso, corrupto, no servirá para nada.
La mayoría de los maestros están dispuestos a apoyar esas reformas. Pero si observan que pueden tener beneficios ilegítimos con medidas de fuerza, que nadie las impide violar la ley, que no tienen ningún costo ni siquiera salarial (porque a esos manifestantes les siguen pagando rigurosamente su salario, trabajen o no), si ni siquiera existe una exhibición pública de lo injusto de la demanda ¿por qué seguirán apoyando las reformas?. Son las autoridades las que deben asumir sus responsabilidades, no los traileros. Pero qué podemos esperar si el otro bloqueo del miércoles lo realizaron miembros de la AFI que no quieren incorporarse al régimen laboral más estricto de la Policía Federal?
| Por: Jorge Fernández Menéndez | |
| Publicado en: Periódico Excelsior | Fecha: Viernes, 26 de Septiembre de 2008 |
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Y todo porque quieren seguir heredando o vendiendo sus plazas. ¿Y la calidad educativa? Eso si, el PRD y AMLO siguen detrás de la CNTE. ¿Hasta cuando? Y no se confundan, esto no significa apoyar a la Gordillo. Las plazas deben asignarse por examen de oposición, por capacidad del maestro. No por antigüedad, ni por ser hijo o pariente del que se jubila. ¿Quién refuta esto?
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domingo, septiembre 07, 2008
Negro y Amargo
Cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios. Éste cartón junto con el editorial de Luis Rubio abajo explican muy bien qué es lo que requiere México. ¿Cuándo lo entenderán los políticos?Etiquetas: AMLO, crecimiento, demagogia, economia, educación, empleo, inversión, PEMEX, PetroBras, petroleo, populismo, reformas
lunes, agosto 25, 2008
Importadores netos
Groucho Marx
Las cifras son contundentes, pero nuestros senadores y diputados quieren seguir perdiendo el tiempo sin que nadie los distraiga con algo tan molesto como la realidad. Tendrá que llegar el momento en que nos convirtamos en importadores netos de hidrocarburos para que se den cuenta de la urgencia de la reforma petrolera a fondo que se han negado a hacer. Lo peor de todo es que no tendrán que esperar mucho tiempo. En menos de tres años seremos ya importadores netos de hidrocarburos. Y para entonces será ya muy difícil dar marcha atrás.
Según datos oficiales de Pemex, la producción de petróleo crudo de nuestro país cayó de 3 millones 396 barriles diarios en enero-julio del 2004 a 2 millones 846 mil en el mismo período del 2008. Se trata de un descenso de 16 por ciento en apenas cuatro años. La caída ha tenido lugar a pesar de que durante el sexenio de Vicente Fox se registró un aumento muy importante en el monto que Pemex invirtió en exploración.
Este descenso es producto en buena medida de la caída en la producción de Cantarell, el principal yacimiento de petróleo de nuestro país y de hecho el mayor del mundo en aguas someras. De un pico de 2 millones 152 mil barriles diarios en enero-julio del 2004, el rendimiento de Cantarell ha caído 48 por ciento para llegar a 1 millón 127 mil en los siete primeros meses del 2008.
El volumen de exportación de crudo de nuestro país ha descendido, como consecuencia directa de la declinación de Cantarell, de 1 millón 869 mil barriles diarios en los siete primeros meses del 2006 a 1 millón 443 mil en el mismo período del 2008. La caída es, pues, de 23 por ciento.
Los altos precios del petróleo, los mayores en la historia, nos han permitido acumular exportaciones por 30 mil 039 millones de dólares en apenas los siete primeros meses de este 2008, lo cual es el monto más alto para un período de enero a julio en toda la historia del País. Hace una década, en 1998, estábamos exportando apenas 4 mil millones en el mismo lapso del año.
El problema es que el valor de nuestras importaciones de hidrocarburos y sus derivados -principalmente gasolina, diesel y gas- está subiendo a un ritmo todavía mayor. En enero-julio del 2004 México importó 2 mil 556 millones de dólares por este concepto. Para el mismo período del 2008 la cifra se incrementó a 15 mil 197 millones. Éste es un aumento de 495 por ciento en cuatro años. Tan sólo entre el 2007 y 2008 el crecimiento de estas importaciones ha sido de 76 por ciento.
Suponiendo que todo siga como está, con los actuales aumentos en los precios del petróleo y el descenso de nuestra producción y exportación de crudo, ¿cuánto tiempo pasaría para que México se convirtiera en importador neto de hidrocarburos? Mucho menos de lo que imaginan los políticos que se siguen tomando su tiempo para tomar una decisión sobre la reforma petrolera o aduciendo argumentos "nacionalistas" para obstaculizar una reforma que permita un aumento dramático en la inversión petrolera de nuestro país.
Si el valor de las exportaciones de crudo sigue creciendo 52 por ciento al año, sobre una base de 30 mil millones de dólares en los siete primeros meses del 2008, y el de las importaciones se incrementa 76 por ciento, sobre los actuales 19 mil millones, en el 2011 seríamos ya importadores netos de hidrocarburos. Bajo estas suposiciones, en los siete primeros meses del 2011 -lo cual está a la vuelta de la esquina- las exportaciones de crudo serán de 105 mil millones de dólares y las importaciones de hidrocarburos ascenderán a 163 mil millones. Estaremos importando, pues, casi 60 mil millones de dólares más de hidrocarburos de lo que estaremos exportando.
Las circunstancias pueden cambiar, por supuesto. Los precios del petróleo pueden bajar o subir, pero en ese caso descenderían o se elevarían también al unísono los precios del crudo de exportación y de los hidrocarburos que importamos. Podría acelerarse también la declinación de Cantarell, lo cual haría que nos convirtiéramos en importadores netos antes de lo previsto. O podría suceder un milagro, como un aumento de la producción en yacimientos ya existentes (casi imposible) o el hallazgo de un nuevo megayacimiento (muy improbable) que nos permitiera retrasar la tendencia.
La verdad es que estamos en una situación límite. La única esperanza que tenemos para realmente revertir la tendencia y mantener nuestra posición de exportadores netos de hidrocarburos es aumentar de manera dramática la inversión en exploración de crudo y en refinación de petrolíferos. Los únicos que no parecen haberse dado cuenta son los senadores y diputados que tendrían que hacer los cambios de ley que permitieran precisamente ese gran aumento en la inversión.
Conquista ciudadana
Es inaceptable que grupos de maestros sindicalizados se estén negando a acudir a las aulas, como está sucediendo en el Estado de Morelos y en otros lugares del País, porque quieren seguir gozando del privilegio de heredarles las plazas de maestro a sus hijos o a sus sobrinos o de venderlas para sacar un dinero adicional. Estos grupos que tanto se quejan de las privatizaciones han privatizado algo que no se debe privatizar: las plazas públicas. La realización de exámenes para otorgar nombramientos como maestros es una conquista de los ciudadanos que no puede abandonarse para defender intereses particulares.
Sergio Sarmiento
www.sergiosarmiento.com
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Es interesante observar que muchos de los que se oponen a una reforma energética también se oponen a los exámenes de oposición para otorgar plazas de maestros. Son grupos que quieren mantener el "status quo". ¿Por qué será?
Eso pasa cuando se privilegia a los productores por encima de los consumidores. Así sea energía o la educación pública. Ahí radica la diferencia principal entre los países de primer mundo y los del tercero.
Etiquetas: crecimiento, economia, educación, PEMEX, petroleo, reformas, SNTE
lunes, agosto 04, 2008
Aprender a desaprender
Nos cuestionamos, además, por qué países que hace tres décadas estaban más atrasados económicamente que nosotros, como Corea del Sur o Irlanda, han incrementado su PIB per cápita desde 1980 en 300 y 200 por ciento respectivamente. Incluso el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha incrementado su PIB per cápita en 55 por ciento desde 1980, mientras nosotros lo hemos hecho únicamente en 20 por ciento en términos reales.
Nos lamentamos de que no hemos sabido sacar más rápidamente de la pobreza a más mexicanos y que la desigualdad económica es un problema que amenaza con desembocar en una crisis social. Nuestros empresarios se lamentan de que no pueden ser competitivos a nivel internacional y que les cuesta trabajo enfrentar la competencia internacional.
Una de las causas que pudieran explicar lo anterior es que durante siglos los mexicanos hemos aprendido una gran cantidad de mitos que han quitado los incentivos o nos han dado señales equivocadas para aprovechar nuestro potencial como país. Si queremos algún día progresar, necesitamos aprender a desaprender lo que hemos aprendido.
Uno de estos mitos es que para resolver cualquier problema, lo único que hay que hacer es destinar más presupuesto público. Voy a poner un par de ejemplos: educación y seguridad.
En el caso de la educación, escuchamos frecuentemente que para solucionar el problema educativo (enfocándonos en la calidad) lo que hace falta es que México gaste el equivalente al 8 por ciento del PIB en educación.
En el año 2007 gastamos el equivalente al 6.9 por ciento del PIB en educación, lo cual nos coloca como uno de los países dentro de los miembros de la OCDE que más gastamos en educación. Gastamos por arriba del 5.9 por ciento que en promedio gastan todos los países de la Organización.
En el sexenio del Presidente Vicente Fox el gasto en educación como porcentaje del PIB se incrementó de 5.5 a 6.5 por ciento del PIB, siendo uno de los países que mayor crecimiento tuvo en el gasto educativo en ese lapso.
¿Cuál es el resultado? Avanzamos en incrementar la cobertura educativa y podemos hablar que tenemos cobertura universal en educación básica. Sin embargo, en términos de calidad ocupamos el último lugar en los resultados de las pruebas aplicadas por el Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés) en matemáticas, ciencia y lectura dentro de los países miembros de la OCDE.
En el grupo de países que no pertenecen a la Organización y que tienen un nivel de desarrollo semejante al nuestro, no ocupamos un lugar muy destacado. Esto demuestra que si bien gastamos mucho dinero en educación, lo gastamos mal. La conclusión que podríamos obtener es que para resolver la calidad educativa no es necesario gastar más dinero, sino gastarlo mejor. Esto es, buscar que los recursos lleguen directamente a los alumnos y no se queden en burocracia y sindicato.
Otro tema sensible es el de seguridad. Hace un par de semanas me invitaron a dar una plática sobre perspectivas económicas al ITESM Campus Aguascalientes. El otro orador era el Secretario de Finanzas del Gobierno de Aguascalientes. Me llamó la atención que los asistentes le reclamaron al Secretario el grave problema de inseguridad que vive Aguascalientes que, al igual que Monterrey (como revela EL NORTE sobre los secuestros exprés), hace no muchos años era un lugar apacible y tranquilo para vivir.
Lo lógico era que los reclamos hubieran sido para el Procurador de Justicia o el Secretario de Seguridad Pública, pero al ser el encargado de los dineros públicos, la queja era que el Gobierno estatal no destinaba suficientes recursos para seguridad.
Hay que aclarar que, en estos momentos, a todos los niveles de gobierno, se están destinando cantidades muy significativas para el combate a la delincuencia. Estos recursos se destinan a comprar más armamento, entrenamiento y logística para las policías y el Ejército. Sin embargo, a pesar de todos estos recursos, en los últimos dos años la inseguridad se ha elevado a niveles alarmantes.
Intervine en la discusión y comenté que quizá la solución no era destinar más presupuesto para comprar armas. Inclusive sería contraproducente, ya que estas armas podían caer en manos de la delincuencia. Que lo más conveniente era destinar algo de este presupuesto a labores de inteligencia, en donde las autoridades pudieran anticipar, en base a la recopilación y análisis de la información relevante, los movimientos de la delincuencia.
Nuevamente, gastar más en el rubro de seguridad no significa necesariamente que esto se traduzca en una reducción de los índices y de la incidencia delictiva. Habría que gastar mejor en fortalecer las labores de inteligencia para tener los efectos deseados.
También tenemos otras creencias. Por ejemplo, para que un sector económico pueda crecer la mejor forma de hacerlo es a través de un monopolio o en un mercado con pocos participantes. Es obvio decir que la estructura económica en la mayoría de los sectores económicos es muy concentrada y con efectos nocivos en la competitividad del país y en el bienestar social de la población.
Otro de los mitos es que hay que limitar y, si es posible, prohibir, la actividad económica en sectores económicos considerados "estratégicos" como el petróleo o la electricidad porque se lesiona la soberanía del país.
Para realmente progresar, necesitamos deshacernos de estas creencias míticas y aprender a desaprender los mitos que hemos aprendido a lo largo de muchos años, que son los que han perpetuado el atraso de México.
Abel Hibert
ahibert@prodigy.net.mx
Etiquetas: crecimiento, delincuencia, demagogia, educación, empleo, inversión, paradigma, reformas
viernes, noviembre 02, 2007
¡Viva mi desgracia!, responsabilidad del ciudadano...
La tragedia de Tabasco es muy dolorosa. Es el cuerpo de nuestra República el que está gravemente herido. Sin embargo, entiendo que paralelamente a todas las tareas de ayuda y rescate a las que podamos sumarnos, tenemos, los mexicanos todos, otra tarea igualmente urgente: nuestra obligación es preguntarle al omnipresente PRI-gobierno qué tareas preventivas han realizado en esas tierras tan a merced de los elementos desatados. Esto por fuerza nos tiene que llevar a la pulcritud y transparencia en el uso de los dineros públicos y, la verdad, yo no sé si Madrazo, si Andrade, si Rovirosa, si tantos priistas que han sido titulares del Ejecutivo tabasqueño han hecho buen uso del dinero que les fue confiado. Propendo a pensar que la respuesta es negativa, que su bien ganada fama de abusivos inescrupulosos pasa o pasó por las arcas públicas y que mucho dinero que pudo haberse empleado en la protección de Tabasco sirvió para los lujos personales o las campañas del partido tricolor patrocinadas por estos jerarcas tropicales que, bien a bien, no se privaron de nada. El resultado está a la vista.
Ahora tenemos que poner sobre la mesa un asunto que a Maquiavelo, que jamás podrá ser acusado de demócrata, no le interesó en absoluto: la responsabilidad de la gente. Lo que quiero puntualizar es que sin la condición moral de los mexicanos, el PRI no podría haberse perpetuado tantas décadas en nuestro país. El PRI vino a resultar ideal, por lo menos, en dos términos: teníamos a quien limosnear y a quien mentarle la madre. Es, en determinadas condiciones, una situación ideal. Yo me pregunto: ¿qué hicieron los tabasqueños y en general los mexicanos para frenar de modo efectivo el robo sistemático de nuestros dineros? Si respondemos que lo único que hicimos fue refunfuñar por lo bajo, aquí hay un problema de responsabilidad compartida que me lleva a otra pregunta: ¿cuándo el ciudadano mexicano aceptará su parte en el ostensible deterioro de nuestro país? Me temo que tarde o nunca. Nuestra mirada tiene un entrenamiento especial para mirar lo que se nos hace y para ignorar lo que permitimos que se nos haga. No hay una corresponsabilidad. Ya me gustaría ver una manifestación que dijera: exigimos esto y ofrecemos esto otro; o un pedigüeño que me dijera ayúdeme y ofrézcame alguna pequeña tarea a cambio de su ayuda. Esto no se da entre nosotros. No hace mucho contemplaba horrorizado a los encuerados de los 400 Pueblos; pedían ayuda, no ofrecían nada a cambio y su talante era el de hacernos sentir que nuestra obligación moral era ayudarlos. Esto tiene que cambiar. Todos podemos y debemos darle algo a nuestro país. Lo demás es folclor y miseria.
Por lo pronto, tenemos la tragedia enorme de Tabasco. Necesitan de todo, pero prioritariamente agua potable, alimentos listos para ser consumidos (si van en lata, que sean esas latas que pueden abrirse sin abrelatas), pastillas para desinfectar, costales para barricadas, toallas femeninas, pañales. En Berlín 33, esquina Marsella, está el Centro de Acopio. El teléfono es 5705-7413.
La desgracia de Tabasco no espera, pero los mexicanos creo que haríamos bien ayudando, pero también preguntándonos si somos o no parte de nuestra desgracia.
Probablemente predique en el desierto. Todos andan vacacionando. Bueno. HOY TOCA.
¿Qué tal durmió? MCLXV (1165)
¿Cuándo les toca a MONTIEL y Peña Nieto?
Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
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Muy cierto lo que dice Dehesa. ¿Y nuestra responsabilidad donde queda? Es muy fácil pedirle al gobierno que nos resuelva todos los problemas, ¿y uno que esta haciendo? ¿Pagamos puntualmente los impuestos? ¿Vamos a votar? ¿No ofrecemos mordida? ¿Respetamos los derechos de los demás?
Es patético como algunos tabasqueños le gritaban a Felipe Calderón que no había cumplido, mientras éste llenaba sacos con arena para reforzar un dique en Villa Hermosa. Ahí estaban, parados, simplemente viendo la desgracia. Su ciudad inundada, sus casas anegadas, pero parados sin hacer nada, criticando al Presidente. Y no es por defender a Calderón, es obvio que llenar los sacos con arena es parte de su show político. Pero si es patético cómo hay quienes a pesar de estar viviendo en la desgracia, no mueven ni un sólo dedo y exigen que el gobierno les resuelva todo. Esa es la mentalidad de muchos mexicanos. Quieren todo gratis, quieren que el Estado les resuelva la vida. Pero sin ellos poner su grano de arena. Por eso este país esta como esta, por esa idiosincrasia maldita, esa cultura cultivada por décadas por el PRI-gobierno y retroalimentada por la misma gente.
Saludos
Etiquetas: demagogia, democracia, economia, educación, idiosincracia, México, pobreza, populismo, reaccionario, subsidios
lunes, octubre 22, 2007
Incentivos y respuestas económicas
Steven Landsburg es un profesor de economía de la Universidad de Rochester. En 1993 publicó un libro pequeño pero notable, que tituló The Armchair Economist y que le ganó fama bien merecida. Se trata de una obra cuyo propósito es aplicar el enfoque analítico de los economistas -de los buenos economistas- a solucionar problemas (enigmas) de la vida diaria.
Por cierto, acabo de recibir su obra más reciente, que no he leído y que ostenta un título muy provocativo: More Sex is Safer Sex: The Unconventional Wisdom of Economics. (Desafortunadamente, he tenido que ocuparme de asuntos más áridos, como la política monetaria).
La lectura de "El Economista de Sillón" vale la pena. Sirve, entre otras cosas, para destacar lo que es el núcleo del pensamiento económico. En palabras de Landsburg: "La gente responde a los incentivos. Todo lo demás es sólo comentario a lo anterior". Desde luego, Landsburg no se refiere a cosas como los "incentivos fiscales" que conocemos en México, sino a los estímulos que genera un cierto arreglo de las instituciones en un sistema económico.
Para entender ese planteamiento, conviene notar que la ciencia económica distingue para sus propósitos dos clases de incentivos:
1) incentivos "positivos o virtuosos", que inducen a las personas a comportarse de manera tal que el resultado es benéfico específicamente para ellas, pero también para la sociedad en general; y,
2) incentivos "negativos o perversos", que motivan conductas individuales o grupales que resultan en provecho privado, pero en perjuicio del bienestar social.
Puede ser que los conceptos previos le parezcan muy abstractos al lector. Para explicarlos -ojalá que con claridad- quizá sea útil recurrir a un par de ilustraciones tomadas de la vida diaria en nuestro País.
La economía del 'ambulantaje'
Desde el punto de vista comercial, las calles del centro de las grandes ciudades resultan particularmente valiosas. El flujo de transeúntes que las recorre es por lo común tan intenso, que cualquier emprendedor entiende que ofrecen una oportunidad extraordinaria para la venta de mercancías y de servicios. En consecuencia, los propietarios de los lotes a lo largo de las avenidas (sea la 5ª Avenida de Nueva York o el Eje Central del D.F.) pueden demandar de los usuarios potenciales rentas muy altas.
Sin embargo, las aceras no son propiedad privada; más bien, pertenecen a la ciudad. Aquí empieza el problema. Si las autoridades no hacen valer sus derechos de propiedad, alguien descubre rápidamente esa "ganga" y usa el espacio como punto de venta. El ejemplo cunde y, muy pronto, frente a la pasividad de los gobernantes, los supuestos comerciantes ambulantes proliferan y se transforman en permanentes. Su número creciente los convierte casi de inmediato en un formidable grupo de interés y, por tanto, en actores políticos de mucho peso.
¿Qué ha sucedido? Simplemente, que la falta de respeto a los derechos de propiedad ha enviado un "incentivo perverso" a los particulares: aprovechar la falla resulta en provecho propio, aunque implica sin remedio un deterioro social. Este último adopta distintas formas, entre las que conviene distinguir las siguientes: 1) la extensión de la informalidad; 2) el entorpecimiento del tránsito peatonal y vehicular; 3) la acumulación de desperdicios; 4) el aumento de la inseguridad; 5) la facilitación de un ambiente propenso a la ilegalidad ... y así, ad nauseam.
El Gobierno del D.F. acaba de recuperar la propiedad de las banquetas del centro histórico, e incluso algunos tramos de sus calles. Con ello, desaparece el "incentivo perverso" al que me he referido. (Ojalá que la situación no sea transitoria).
Un impuesto 'ecológico'
Siguiendo la línea de argumentación anterior, y en contraste, es muy fácil pensar en un ejemplo de "incentivos positivos". Me refiero a un impuesto a los cigarrillos.
Un gravamen sobre la producción y venta de cigarrillos constituye lo que en finanzas públicas se llama un impuesto específico. Los cigarrillos constituyen un artículo adecuado para la aplicación de un tributo de esa naturaleza por dos razones: 1) su demanda es bastante inelástica; y, 2) su consumo ha llegado a ser "socialmente incorrecto". Lo primero quiere decir que el gravamen no altera mucho la conducta del consumidor y, por tanto, es él quien lo paga; lo segundo implica que tiene un obvio atractivo político.
A las características aludidas hay que agregar el hecho de que fumar genera un tipo de efecto que en la literatura económica se conoce como "deseconomías externas". El término es muy impresionante, pero todo lo que quiere decir es que fumar cigarrillos molesta a algunos prójimos y causa perjuicios (cuestionables) que no pagan por completo los fumadores, sino el público en general.
Un impuesto sobre los cigarrillos tiene, en consecuencia, la posibilidad de inducir la conducta correcta desde el punto de vista social: encarece su uso para los fumadores, lo que probablemente contribuirá a moderar su consumo. O bien, si la cantidad demandada es insensible al precio, el gravamen puede generar una abundante recaudación, quizá utilizable para aliviar los daños causados a la salud.
Gravámenes de esta naturaleza existen en todas partes del mundo. No están exentos de problemas, por supuesto. Pero es obvio que ofrecen ventajas sobre otras medidas destinadas a combatir la contaminación y el tabaquismo, tales como las prohibiciones autoritarias y los ineficaces llamados a la prudencia.
¿Cuál es la moraleja de los comentarios anteriores? Muy sencilla: en el diseño de las políticas públicas, conviene alinear los incentivos privados con los beneficios sociales. Para ello, es útil seguir el consejo de un especialista en la materia: "Corazón caliente y cabeza fría" (Alan Blinder). (De esto último existe una variante borgiana: "menos combativo y más documentado").
Everardo Elizondo
Etiquetas: demagogia, economia, educación, estado de derecho, populismo, reformas
martes, octubre 09, 2007
Alertan que falta cultura financiera
(8 octubre 2007).- EL NORTE / Staff
MÉXICO.- Como los mexicanos no cuentan con una cultura de planeación financiera ni de ahorro, actualmente considerada fundamental para acercarse a las formas de generar ingresos, ahorrar, invertir y administrar, Banamex creó un programa llamado Saber Cuenta, que difunde estas prácticas por diversas vías.
Loreto García Pluriel, directora de Educación Financiera de Banamex, y Jorge Hierro, director de relaciones institucionales de dicho banco, aseguraron en entrevista que en México no hay una familiaridad con la impartición de la educación financiera.
"Nos encontramos que la gente no entendía a qué se refería el término de educación financiera.
"Entonces, el primer reto fue buscar cómo acercar a la población a ese término que parecía tan lejano, las finanzas todavía siguen siendo un término que pareciera ser de muy poquitos, como excluyente", dijo García Pluriel.
Para Hierro, la educación financiera es la manera en que se aprende a ahorrar y saber qué hacer con los recursos económicos con que se cuente, así sean pocos o muchos.
"Es algo que hacemos todos los días, que muy pocas veces lo hacemos de manera consciente y que, por otra parte, siendo algo de la vida diaria nunca o muy rara vez se nos enseña", opinó el director de relaciones institucionales.
En ese sentido, agregó García Pluriel, existen muchas fallas al momento de que el mexicano maneja sus recursos.
"Encontramos empresas que a los dos primeros años mueren, el 80 por ciento, y es por falta de conocimientos contables básicos, confunden el gasto del hogar con el gasto del pequeño negocio.
"Desde hace tres años emprendimos este programa para darle herramientas a toda la población, no sólo a los clientes de Banamex, sino en general a toda la población mexicana sobre cómo tomar mejores decisiones, decisiones de peso, decisiones finalmente sobre recursos económicos", abundó García Pluriel.
En el programa están involucradas instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Tecnológico Autónomo de México, el Tecnológico de Monterrey y el Politécnico Nacional.
También colaboran dependencias de Gobierno, como la Secretaría de Educación Pública por medio del programa Enciclomedia y la Secretaría de Desarrollo Social con el Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA), así como otras instancias.
"Yo no creo que haya las respuestas, sino que cada quien tiene que encontrar la suya.
"Entonces, lo que hacemos es favorecer la reflexión, favorecer hábitos de pensamiento, de encontrar respuestas, favorecer la planeación y la anticipación que no se nos da mucho a los mexicanos", agregó García Pluriel.
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En primaria, y sobre todo en secundaria, debería enseñarse a los jóvenes economía y finanzas básicas. La gran mayoría de los mexicanos no sabe nada de costos, precios, intereses, ley de oferta-demanda, finanzas personales, etc. Las matemáticas para ver finanzas y economía básicas no es compleja, son multiplicaciones y divisiones. Sin embargo el conocimiento de esas materias es fundamental para su vida adulta y productiva. Cientos de miles de mexicanos viven llenos de deudas, pagando el doble o más por televisores o refrigeradores, cuando si supieran lo básico de las tasas de interés (efecto del interés compuesto) podrían ahorrarse mucho dinero.
De igual forma, si los mexicanos en promedio supieran, entendieran, más de economía no caerían fácilmente en promesas populistas y demagógicas de los políticos.
Sabrían que no hay lonche gratis y que todo cuesta.
Etiquetas: calidad, demagogia, economia, educación, populismo
miércoles, agosto 29, 2007
Desprecio
Nuestro PIB per cápita es de 8 mil 240 dólares. Si seguimos creciendo al mediocre ritmo que llevamos (ver el espléndido texto "México 2025: el Futuro se Construye Hoy", L. Rubio; O. Azuara; E. Jaime; C. Hernández; Prólogo de Carlos Fernández; CIDAC, 2006), para 2025 llegaríamos a un ingreso de 12 mil 800 dólares, 35 por ciento menos de lo que tiene Corea hoy. Los miserables en México seguirán abundando y todos los que gobiernan serán responsables. En cambio, si creciéramos al 5 por ciento, para la misma fecha, 2025, tendríamos un ingreso equivalente de nuevo al de Corea hoy, que ha dejado de ser pobre. Eso es lo que debiéramos estar discutiendo si de verdad estamos preocupados por los pobres.
La Inversión Extranjera Directa alcanzó en el primer semestre más de 13 mil millones de dólares. Espléndido, pero no se nos olvide que a pesar de esa cifra México ha sido desplazado como destino de la IED. La competencia es feroz y debemos revisar qué debemos hacer para recuperar posiciones. Eso debiéramos estar discutiendo para así arrinconar la miseria. En tan sólo un lustro, el número de bebés se redujo 9.2 por ciento. En contraste, el número de mayores crece al 4 por ciento al año. ¿Qué mecanismos de pensiones vamos a implementar para esos mexicanos que han trabajado toda su vida? ¿Cómo salvar al IMSS que atiende a 45 millones de mexicanos de su crisis financiera? Ésa es la discusión de verdadera justicia que tendríamos que estar abordando todos los días.
Cada año migran 220 mil mexicanos, en su gran mayoría jóvenes. La pérdida de capital humano es dramática. ¿Cómo vamos a crear los empleos que esos mexicanos no están encontrando, aquí en su país? Las familias se quiebran, el País se empobrece con cada migrante. Ésa es la discusión de fondo para lograr un país más justo. Sólo 15 por ciento de los jóvenes de México piensa que la democracia sirve para disminuir las injusticias. Es lógico: estamos hablando de asuntos que en nada tocan su realidad.
Sin recursos frescos, la producción petrolera del país está condenada al declive. Los ingresos petroleros nos dan alrededor de 40 centavos de cada peso recaudado. ¿Qué vamos a hacer para suplir esos ingresos que repercuten en escuelas, hospitales, carreteras, etc.? ¿Qué podemos hacer para mantener el ritmo de producción de energéticos que demanda nuestra economía? Sin energía abundante y a precios razonables no hoy prosperidad posible. Ésa es la verdadera discusión que tiene que ver con los más pobres.
Tres de cada cuatro estudiantes de primaria y secundaria están en riesgo de no terminar sus estudios y 70 por ciento está condenado a no acceder a la educación superior. ¿De dónde vamos a sacar los recursos para brindarles un mejor futuro? Eso sí traería más justicia a México. La pobreza desciende, pero muy lentamente. El drama se concentra en tres entidades del sur del país. ¿Qué puede hacer la Federación para disminuir con mayor rapidez las diferencias, para que los mecanismos de redistribución de la riqueza cumplan mejor su función? Ése debiera ser el debate de todos los días.
En México se incumplen un sinnúmero de pactos internacionales, pactos ratificados por nuestro país, pactos que atañen directamente a los derechos humanos, a los derechos de las minorías y a los derechos políticos fundamentales. ¿Qué estamos haciendo para corregir el brutal desfase? Eso sí podría cambiar el destino de muchos mexicanos.
México se rezaga en las metas de uso de anticonceptivos. Incluso los varones disminuyeron su consumo. Las comunidades indígenas tienen alrededor de 30 años de atraso frente al uso promedio de una mujer con secundaria. El Consejo Nacional de Población lo advierte con toda claridad: no estamos logrando cumplir las metas del Plan Nacional de Población. El número de adolescentes embarazadas anualmente no disminuye, es alrededor de 400 mil. En su gran mayoría se trata de embarazos no deseados que propician relaciones de inestabilidad familiar. ¿Qué debemos hacer para evitar este drama? Por supuesto, de allí surge más iniquidad e injusticia, pero pareciera que nada nos importa.
La tecnología registrada por mexicanos se redujo en alrededor de un 50 por ciento en los últimos 20 años. La tecnología es la mayor fuente de valor agregado, de riqueza de las sociedades del futuro. ¿Qué debemos hacer para fomentarla? Eso debiéramos estar discutiendo. Pero no, parece que todo lo anterior nos tiene sin cuidado. Todo esto debiera ser materia del Informe presidencial, de un momento de reflexión sobre el rumbo que sigue México. No se trata de glorificar ni crucificar a nadie. El objetivo es la reflexión y la rendición de cuentas.
Ha pasado más de un año desde la elección federal. Mismo día, mismos procedimientos, mismas autoridades; 500 diputados electos, 128 senadores, todos en funciones, todos asumiéndose como representantes populares, todos cobrando sus dietas, pero eso sí, los perredistas se reservan el derecho de descalificar a Felipe Calderón simplemente porque así conviene a los intereses de su caudillo. Presidente legítimo, Presidente ilegítimo, Presidente constitucional, ahora ya tenemos tres categorías. La segunda fuerza sólo piensa en sí misma. Qué desperdicio de tiempo, qué desprecio hacia la vida.
Federico Reyes Heroles
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En Macao se acaba de aprobar un plan para que la ciudad se convierta en Las Vegas mundial. Se invertirán más de 15 mil millones de dólares en casinos, hoteles e infraestructura. En Honduras, los campesinos pasaron de tener ingresos de 300 USD por hectárea a 2000 USD sembrando maíz transgénico que su Congreso autorizó.
¿Qué esta pasando en México? Los legisladores llevan un mes discutiendo si habrá o no informe presidencial y si Calderón va o no al recinto legislativo y dónde y cómo entrega su informe. Mientras tanto, los pobres siguen sufriendo hambre, y las inversiones productivas, esas que generan empleos y riqueza, se van para otros lados. ¿Quién es el que empobrece a México? ¿A quiénes les conviene seguir administrando la pobreza?
Etiquetas: congreso, demagogia, democracia, economia, educación, inversión, pobreza, populismo, riqueza
martes, agosto 14, 2007
Envidias y Odios
Nomás que al buenazo de Marx le pasó de noche que los hombres no somos justos, que nadie en su sano juicio está dispuesto a conformarse con lo que le corresponde. Todos queremos mucho más de lo que nuestros esfuerzos merecen: queremos lo que nuestros sueños prometen. Y la realidad onírica -ya lo sabía Freud- suele ser mucho más generosa que la real.
Por eso, cuando no obtenemos lo que creemos merecer, sentimos rencor y envidia contra los que, por la buena o la mala, tienen lo que nosotros anhelamos.
Aclaro que esto no me lo saqué de la manga. Lo dice Marx mismo, pues justo para "reeducar" a la raza creó esa etapa intermedia entre capitalismo y comunismo llamada la dictadura del proletariado, donde la sangre iba a correr para purificarnos de nuestro capital pecado (¡wow, Das Kapital en verso!).
Es durante esta etapa que ricos y pobres por igual debían aprender a ser generosos en su esfuerzo y parcos en su consumo. Nomás que al pobre de Carlitos también le pasó de noche que la justicia y generosidad no se inculcan a golpe y porrazo, pues pertenecen al dominio del corazón y, como todo lo que ahí arraiga (odio incluido), lo suyo es el lento e imperceptible desarrollo de lo orgánico.
De este fracaso reeducativo nace la virulencia verbal e injusticia racional de muchos dirigentes de la izquierda tradicional que, sin hacer siquiera un somero análisis para distinguir a quienes obtuvieron lo que tienen por vía del trabajo honesto y quienes se beneficiaron de la transa o el cuatachismo, suelen meterlos a todos en la misma envidiosa bolsa de "enemigos del clase" -tachándolos de "burgueses", "ricos", "liberales avispados"- y demás banalidades mentales que caracterizan a los líderes de la izquierda radical (y sus voceros).
Más allá de lo tropical y folclórico de estas expresiones, la generalización no es gratuita: esas "etiquetas morales" que, una vez puestas en curso por algún caudillo, tan felizmente regurgitan los intelectuales de izquierda (contra su deber de desmenuzar y distinguir la verdad de la propaganda) tienen un fin preciso: convertir la envidia natural en odio irracional.
No por nada el primer líder de la izquierda radical que se dio cuenta del fracaso de la reeducación comunista, Vladimir Illych Lenin, solía decir: "contra los cuerpos, la violencia. Contra las conciencias, la mentira".
Porque me van a perdonar mis colegas zurdos, pero no protestar este tipo de generalizaciones que exponen a toda creación de riqueza y a toda diferencia intelectual al desprecio popular es, ni Marx ni menos, una mentira.
De hecho, es la peor de todas las mentiras, puesto que conduce -tarde o temprano- a la intolerancia, la violencia y los crímenes de odio. El siglo 20 -ya lo deberíamos saber- es la historia de las funestas consecuencias que sufren millones de inocentes (burgueses, judíos, bosnios) cuando a los intelectuales les da por hacerse de la vista gorda ante los arrebatos verbales de sus ídolos.
Auschwitz, el Gulag y las fosas comunes de Sbrenica fueron posibles gracias a la cobardía de quienes, teniendo el deber moral de denunciar la irresponsabilidad verbal de líderes y caudillos, prefirieron aplaudirles o hacer mutis por simpatía.
Que quede claro: ni abogo por una prensa monolítica que aplauda al Gobierno, ni niego que exista la libertad de expresión. Pero de la misma forma que quienes vivimos de las ideas no podemos ser acríticos con el status quo, tampoco podemos ser paleros de quienes proponen su destrucción.
Lo nuestro nunca debe ser romper la concordia haciendo eco de la demagogia (irresponsabilidad intelectual) e insultos de los líderes políticos del partido que sea; lo nuestro debe ser el largo, respetuoso e imperfecto intercambio de razones que los griegos llamaron diálogo (de dias/dividir y logos/razón). Porque como bien dijo Primo Levi: "si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará? Y si no es ahora, ¿cuándo?".
Claudia Ruiz Arriola
sherpa01@gmail.com
Etiquetas: demagogia, educación, individualismo, intelectual, intolerancia, izquierda, pobreza, populismo, reaccionario
lunes, julio 16, 2007
Guía económica para descarriados
El apunte anterior viene a cuento porque, en mi opinión, en nuestro medio sería muy útil la existencia de una guía económica para descarriados o para perplejos. Me baso para esta propuesta en la idea, fácilmente sustentable, de que abundan en México las personas que abrigan y defienden nociones económicas que se han apartado de lo razonable o, en el mejor de los casos, que se encuentran confundidas, indecisas o dudosas al respecto.
Desde luego, el fenómeno no es nuevo ni es privativo de México.
Allá por 1944, en un discurso dirigido a la Sociedad de Alumnos de The London School of Economics, Friedrich Hayek señalaba, con tono pesimista: "El destino de los economistas es estudiar un campo donde, más que en ningún otro, se manifiesta la falta de juicio de la humanidad". Y agregaba que la economía es un disciplina en la que a veces es difícil distinguir entre la opinión experta y la charlatanería. El juicio citado parece exagerado, excepto si se piensa que un solo error en materia de políticas públicas puede producir un daño enorme, prolongado quizá durante generaciones. Así pues, la necesidad de una guía económica era, y es, incuestionable. (Por cierto, Hayek obtuvo el Premio Nobel en 1974).
Cincuenta años después de Hayek, otro economista distinguido, Ronald Coase, reflexionaba sobre el mismo asunto en términos apenas menos preocupantes: "Dado el estado de la economía -decía- cabe suponer que los consejos (de los economistas) han sido malos o, si han sido buenos, han sido ignorados". Como quiera, Coase finalizaba su ensayito con una nota esperanzadora: "La demanda de tonterías económicas -sentenciaba- parece estar sujeta a la ley universal de la demanda: se demanda una menor cantidad de ellas cuando su precio aumenta". (Coase se hizo merecedor del Premio Nobel en 1991). Vuelvo al tema: es obvio que los (buenos) economistas deberían funcionar como guías para perplejos. Su utilidad es obvia. Pero quizá sea útil recurrir a un par de ejemplos recientes.
1.- Todavía se escucha (qué pena) con demasiada frecuencia, en círculos supuestamente integrados por conocedores, la idea de que debe adoptarse una política económica expansionista (vulgo, más gasto público financiado con emisión de dinero) dizque para promover el crecimiento económico y el empleo en el largo plazo.
Tal proposición -declaraba Ben Bernanke apenas el pasado 10 de julio- ha sido enteramente desacreditada y, de hecho, las políticas que se han basado en ella han conducido a resultados muy malos donde quiera que se han aplicado.
En efecto, la teoría económica generalmente aceptada no avala un planteamiento de dicha índole. Y por si faltaran ilustraciones prácticas de su carácter desacertado, bastaría con revisar (otra vez) la historia económica de México -digamos, durante los últimos 40 años.
2.- A lo largo del tiempo, en todas partes del mundo, la ignorancia sobre la ley de la oferta y la demanda se ha traducido a menudo en una regulación torpe que, aunque bien intencionada, ha causado sin remedio fenómenos de escasez. El famoso caso histórico de las rentas congeladas viene a la mente de inmediato.
Sin embargo, de mucha más actualidad, según me enteré hace unos cuantos días, resulta la aparente resurrección en México del concepto medieval de la usura como delito, si bien ya no como pecado. Según entiendo, en ciertas circunstancias la tasa de interés pactada entre adultos racionales, en un contrato formal, podrá ser sustituida por una tasa tope legal -claramente fuera de mercado, para que sea significativa.
Así pues, y en resumen, ¿de qué pueden servir los economistas a la sociedad? Si son de veras profesionales en la materia, podrían desempeñarse al menos como consejeros eficaces de los agentes económicos, reduciendo la probabilidad de que se tomen decisiones erróneas. Sobre todo en lo tocante a políticas públicas.
Una Guía Económica para Descarriados no sería tan sabrosa como la obra de Fuentes Mares. Sin embargo, quizá resultaría más trascendente. Se trata de un trabajo en espera de autor.
Tomé todas las citas anteriores de los artículos compilados por Daniel Klein en What do economists contribute?, New York University Press, 1999.
Everardo Elizondo
Etiquetas: demagogia, economia, educación, populismo
domingo, junio 17, 2007
Si el SNTE es malo... la CNTE es peor
MÉXICO.- Si los maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tienen malos resultados, los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) parecen decir "quítate que ahí te voy".
La organización Mexicanos Primero hizo un llamado a los maestros de la coordinadora a respetar la mínima normalidad de operación del sistema educativo, los 200 días de clase y la jornada diaria de trabajo, pues el nivel de sus alumnos es preocupante, principalmente en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, donde tienen mayor influencia.
"Los resultados educativos en los estados con mayor presencia de la CNTE se encuentran entre los más bajos del País; son precisamente esos niños y niñas los que más necesitarían del apoyo de sus maestros en el aula y los indicadores negativos son alarmantes.
"Queremos hablar por ellos y demandar que se garantice una trayectoria educativa exitosa, para garantizar su futuro como ciudadanos", señala el análisis elaborado por David Calderón Martín del Campo, presidente del Consejo Académico de la organización.
El documento indica que Oaxaca tiene a nivel primaria el mayor porcentaje de reprobados entre todos los estados de la República y el segundo nivel más alto de deserción.
Otro caso preocupante es el de Guerrero, estado que tiene el segundo lugar nacional en reprobación de primaria y el primer lugar en deserción a ese nivel y el segundo en secundaria, señala el documento.
A Michoacán le corresponde el primer lugar nacional en deserción y el tercero en reprobados para el ciclo de secundaria, el séptimo lugar en analfabetismo y el segundo en rezago educativo a nivel nacional.
"En las pruebas ENLACE de 2006, el porcentaje de los alumnos michoacanos que alcanzaron el nivel 'insuficiente' fue el más alto a nivel nacional para Español en secundaria; sin embargo, los resultados no son tan confiables precisamente porque las movilizaciones magisteriales impidieron la realización de la prueba en gran parte de los centros escolares de este estado", indica el informe.
Sonia Del Valle Lavin, El Norte, 16 de junio 2007
Etiquetas: CNTE, demagogia, educación, estado de derecho, pobreza, populismo, porros, SNTE
miércoles, junio 13, 2007
Desorden Magisterial
Lo que hacen esos tales no es de a gratis: son "luchadores sociales" que gozan del discreto encanto de la nómina, y perciben por sus plantones y bloqueos un sueldo diario, como los tipos y las tipas que ocuparon el Paseo de la Reforma en nombre de López Obrador. ¿De dónde sale el dinero para cubrir los jornales de esos malvivientes vivales vividores, que entre todos no juntan en su vida un turno de 8 horas de trabajo?..."
Armando Fuentes Aguirre
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lunes, junio 04, 2007
Maestros Sedicentes
De ahí esas manifestaciones y esos cierres de carreteras en que unas cuantas veintenas de vociferantes individuos e individuas causan daño a cientos de miles de exasperados ciudadanos. El adjetivo "sedicente" se aplica a quien dice ser algo sin serlo verdaderamente. Habría que gritar entonces: "-¡A los maestros -sedicentes- los llamamos delincuentes!". Porque eso son: delincuentes que por causa de la culpable e interesada lenidad de la autoridad del DF dañan impunemente a la comunidad. Y eso de "autoridad" es un decir..."
Armando Fuentes Aguirre, Catón, El Norte, 4 de junio 2007
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domingo, mayo 27, 2007
Mas sobre los maestros en México
Les comparto el cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios.El magisterio mexicano, ya sea el SNTE o la CNTE, da igual, siguen exigiendo más y más dinero del Erario, de los impuestos de quienes si pagamos, pero no quieren hacer nada por mejorar la calidad de la educación. No quieren que los midan, no quieren ser comparados. Lo que no se puede medir no se puede mejorar.
Hace años la excusa era el bajo sueldo. Ahora insisten en lo mismo, aunque si sacamos lo que ganan por hora trabajada veremos que son de los "profesionistas" mejor pagados en México y que muchos otros países cuyos resultados académicos son mejores que el nuestro.
Y mi mamá es maestra, conozco muy bien al magisterio y sé de lo que hablo.
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