sábado, agosto 02, 2008
Perdió MEC, perdió la izquierda + Fracasó Camacho, no Calderón
A pesar de los autoelogios del jefe de gobierno del DF, los propios perredistas tienen claras las razones del fracaso de la consulta: sí influyó la campaña en contra que hicieron los medios y el gobierno panista, pero Marcelo Ebrard y el PRD dieron los suficientes motivos para ahuyentar a los ciudadanos de las urnas.
El problema de fondo estuvo en un hecho claro: Ebrard convirtió la consulta en parte de su campaña por la candidatura presidencial perredista y se olvidó del tema petrolero en sí. Por eso puso como coordinador de la consulta no a un operador de movilizaciones sino a Manuel Camacho Solís, un experto en sucesiones presidenciales fallidas. Si el gobierno panista logró boicotear la consulta, entonces Camacho resultó incompetente.
Las críticas a la consulta han sido desdeñadas por Ebrard por venir de la oposición. Por tanto, la crítica desde dentro adquiere mucho más valor. En este punto se localiza el artículo publicado antier martes en La Jornada por Luis Hernández Navarro, asesor zapatista, simpatizante perredista y director editorial del diario, ajeno a los desdenes a Ebrard. Se trata de una crítica desde la izquierda de a deveras:
--No hay razón para balances optimistas.
--El referendo fue un hecho positivo, pero estuvo mal diseñado y parido. Hegemonizado por el gobierno de la ciudad de México y por el PRD, pagó el costo del castigo ciudadano a hechos como la tragedia del News Divine, el cochinero de las elecciones internas de ese partido y sus interminables pleitos. Quienes hicieron propaganda en contra no necesitaron decir mentiras. Les bastó preguntar qué confianza podía haber en la organización de la consulta si el instituto político que la promovía hace fraude en el nombramiento de sus dirigentes.
--La consulta fue convocada y organizada desde las alturas del poder. Prescindió, en lo esencial, del impulso ciudadano desde abajo. Para muchas personas fue, apenas, un programa gubernamental más. Apenas y logró movilizar a una parte de los ya convencidos. Su principal reto era modificar el sentido común de la gente de a pie que considera que de nada sirve participar en un ejercicio de este tipo, pues de todas maneras el gobierno federal hace lo que quiere. No sólo no lo logró, sino que ni siquiera se propuso hacerlo.
--Para promover el referendo se echó mano del personal que trabaja en las delegaciones de la ciudad de México y en el sol azteca. Recorrieron los barrios y colonias de la ciudad distribuyendo volantes, sin ánimo de hablar y escuchar a los vecinos. Dejaron sus materiales informativos en los parabrisas de los automóviles como si se tratara de anuncios comerciales.
--Hace ya más de 10 años que el sol azteca convirtió la política en un asunto de profesionales a sueldo. Desterró la mística y el compromiso militante tan extendidos en la izquierda mexicana de la década de los 70 y 80. Alejó a la gente de la participación en los asuntos que le competen directamente. Decapitó los movimientos sociales y los metió en la lógica del cretinismo parlamentario más pueril. La consulta no fue ajena a estas prácticas.
--Ninguno (de los ciudadanos e intelectuales participantes) desempeñó un papel central. Su esfuerzo se estrelló en el muro de una estrategia dominada por la lógica estatal, a la que se subordinó el protagonismo de la sociedad organizada. El actor visible del ejercicio fue el jefe de Gobierno de la ciudad de México, no los ciudadanos.
Esta crítica de la verdadera izquierda contra la consulta de Ebrard lleva a algunas conclusiones:
1.- Manuel Camacho fracasó. Y lo que es peor: a pesar de tener todo el aparato del Estado en el DF.
2.- La consulta se organizó no para definir una posición petrolera sino para apuntalar una pasión. Ebrard preparó la consulta para su proyección presidencial, para quitarle la bandera petrolera a López Obrador y para tomar el control del PRD.
3.- El saldo de las cifras es insuficiente para darle una base social significativa a López Obrador y al PRD, pero suficiente para armar un ruido en su objetivo de reventar la reforma calderonista, al Congreso y las calles. López Obrador y Ebrard no quieren el voto de la gente para una alternativa sino nada más para tronar a Calderón.
4.- La baja votación fue un castigo del electorado a Ebrard, al GDF, al PRD y a López Obrador. La organización de la consulta tuvo todo a su favor, pero los organizadores carecieron de uso político de largo plazo. Los ciudadanos del DF le dieron la espalda a los juegos políticos de Ebrard.
5.- La consulta reveló la mentalidad autoritaria y tramposa de Ebrard: con el 4.5% de votos sobre el padrón electoral en contra de la reforma quiere imponerle su voluntad al gobierno federal; pero paradójicamente ignora el 10% de votos que dieron el sí a la reforma del presidente Calderón en la consulta y que el jefe del GDF estaba obligado a tener en cuenta y a cuando menos mencionar.
Por tanto, no fue una consulta democrática sino amañada.
Carlos Ramirez
cramirez@indicadorpolitico.com.mx
Etiquetas: cochinero, consulta, demagogia, Ebrard, GDF, izquierda, PRD
lunes, julio 28, 2008
Hacen consulta al estilo PRD
Instalación caprichosa de casillas, acarreo de votantes, tinta indeleble que sí se borraba y regalos a cambio de votos fueron parte de una jornada que se caracterizó por la escasa asistencia de electores a las urnas.
Además, en Iztapalapa se comprobó que cientos de personas fueron a votar a cambio de playeras, gorras y hasta sobres con dinero entregados por dirigentes perredistas, como ocurrió en la unidad habitacional Vicente Guerrero.
Ante la baja afluencia de votantes, Manuel Camacho Solís, coordinador nacional del ejercicio, responsabilizó al PAN y al Gobierno federal de inhibir la participación de al menos la mitad de personas que hubieran podido tener.
Por la noche, José Ángel Ávila, Secretario de Gobierno del Distrito Federal, dijo que se proyectaba una participación de alrededor de 870 mil personas, es decir, poco más del 10 por ciento del padrón electoral capitalino.
No se informó de la participación en los otros nueve Estados donde ayer también se realizó la consulta, que presuntamente busca medir la postura ciudadana ante la propuesta de reforma petrolera del Presidente.
Puras mentiras del Reforma, el periódico de la derecha. La tinta se borró porque desde Bucareli se orquestó un compló y modificaron la fórmula. Y esos regalos son puras mentiras. La gente fue por su propia voluntad. Yo fui y no me dieron nada y no vi que dieran.
:-D
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domingo, julio 27, 2008
SuperLiga y consulta
1. En el torneo llamado SuperLiga, en el que contienden cuatro equipos de futbol mexicanos y cuatro estadounidenses, acaba de suceder algo insólito que tiene que ver con los reglamentos que ordenan a una competencia y con su aplicación. También con el sentido común.
En el grupo A, tres equipos quedaron empatados con seis puntos, fruto de dos victorias y una derrota en cada caso. El Dynamo de Houston, Guadalajara y Atlante estaban en esa situación. El otro competidor, el D.C. United, perdió sus tres partidos. No obstante, sólo podían calificar a la siguiente ronda el primero y el segundo lugar. ¿Qué criterio de desempate debía ser aplicado? Ésa era la pregunta clave.
Al parecer, las normas establecían dos criterios para resolver la cuestión: a) quien hubiera resultado vencedor en la contienda entre los empatados y b) la mejor diferencia de goles. El primer criterio, en este caso, resultaba inoperante: el Atlante le ganó al Guadalajara, el Guadalajara hizo eso mismo contra el Dynamo, y el Dynamo venció sobre el Atlante. Y los tres le ganaron al D.C. United. De tal suerte que la diferencia de goles parecía el único criterio posible.
El Dynamo tenía 7 goles a favor y 2 en contra; el Guadalajara, 3 y 3, y el Atlante, 5 y 6. De tal suerte que establecer quiénes pasaban a la siguiente ronda resultaba sencillo, transparente y justo. Pero, no. Los organizadores decidieron aplicar dos criterios distintos ante una situación no similar sino idéntica: el primer lugar se definiría por la diferencia de goles (ganó el Dynamo) y el segundo por el resultado del encuentro entre los dos restantes equipos (el Atlante le ganó 2 a 0 al Guadalajara).
Total: un oso de aquéllos, de los que hacen época. Al aplicar dos criterios diferentes se llegó al absurdo (documentado en el suplemento Cancha, 21/07/08) de que lo mejor para las Chivas, en su último encuentro, hubiese sido perder por 8 a 0. De esa manera el Atlante sería el primer lugar gracias al criterio de mejor diferencia de goles, y el Guadalajara hubiese sido segundo, ya que le había ganado al Dynamo por 1 a 0.
Moralejas: a) No se deben aplicar criterios distintos a situaciones similares, y b) si ello se hace lo más probable es que se construyan desembocaduras absurdas, vergonzosas.
2. Veamos ahora la consulta que realizará el gobierno del Distrito Federal en relación a la eventual reforma energética a la luz del episodio anterior. La consulta se efectuará el próximo domingo, ¿cree usted que sería pertinente que el Gobernador de Guerrero -del PRD- hiciera una consulta pública sobre lo que está haciendo el Gobernador del Estado de México -del PRI-? ¿Sería adecuado que el Gobernador de Durango -del PRI- hiciera una consulta sobre los proyectos que lleva a cabo el Gobernador de Querétaro -del PAN-? ¿Convendría que el Gobernador de Guanajuato -del PAN- hiciera una consulta sobre la gestión del Jefe de Gobierno del Distrito Federal -del PRD-?
Es más, ¿qué diría usted si el Presidente de la República llama a una consulta nacional sobre la despenalización del aborto en el Distrito Federal mientras la Asamblea Legislativa estaba discutiendo el punto o sobre el Presupuesto mientras el proyecto está siendo debatido y negociado en la Cámara de Diputados? ¿Sería correcto que el Senado de la República llamara a una consulta popular sobre las designaciones que conforman el gabinete del Presidente? En estos casos, los temas son importantes, y tomar la opinión de los ciudadanos nunca está de más.
Pero algo estaría fallando. La lógica de cabeza. Resultaría absurdo. ¿Por qué? Porque las autoridades estarían sobreactuando o actuando más allá de sus competencias. Realizarían una consulta sobre algo que está en el marco de responsabilidades de otra autoridad y de esa manera se estarían extralimitando. Es (creo) de sentido común.
Además, quien revise la Ley de Participación Ciudadana del DF podrá constatar que dicha norma sí autoriza al jefe de Gobierno a realizar consultas... pero únicamente sobre los asuntos sobre los que tiene competencia. Y en el caso de la reforma energética, la "bolita" está en el Congreso. La autoridad está capacitada para consultar sobre aquello que es parte de su responsabilidad, pero consultar lo que es responsabilidad de otros resulta ilógico.
O para decirlo de otra manera: si le parece bien la consulta del domingo 27 le tendrán que parecer bien también las posibles consultas arbitrariamente enunciadas con anterioridad. Porque, como en el caso de la SuperLiga, hay que subrayar que ante situaciones similares deben aplicarse las mismas reglas.
Se dirá, sin embargo, que la importancia del tema energético, la búsqueda de la participación ciudadana, la buena causa, justifica en esta ocasión la consulta. La vieja fórmula de que el fin justifica los medios. Sólo que la coartada no cabe y menos tratándose de una autoridad que debe estar sujeta al principio de legalidad.
Se me acusará de formalista y en efecto. Si algún día llegamos a construir un Estado de derecho digno de ese nombre, las formas -donde cristalizan los compromisos para la vida en común- serán fundamentales, inviolables, porque son las únicas capaces de poner un dique a los abusos de autoridad, que de manera reiterada, por "buenas razones", creen que pueden actuar por encima de los límites que les imponen las leyes.
La consulta bien la podía haber organizado el PRD o una serie de ONG o cualquier grupo de ciudadanos, porque ellos no tienen taxativa alguna. Pero el Gobierno sí. Ese razonamiento elemental: que la autoridad no puede hacer lo que quiera, aunque sea amparada por "buenas causas", es lo que nos cuesta entender y asimilar.
José Woldenberg
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sábado, julio 26, 2008
Tata Lázaro
Marcelo Ebrard sobre Lázaro Cárdenas
Tata Lázaro que estás en los cielos, muy reverenciado sea tu nombre... Venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad aquí en Michoacán como en el Distrito Federal... No nos dejes caer en privatización y líbranos del mal...
Qué daríamos, Tata Lázaro, por tener a alguien como tú aquí y ahorita. Y es que el espurio-pelele quiere privatizar nuestro petróleo. Te necesitamos hoy más que nunca por tu prestigio, por el respeto que te tiene la gente, para derrotar a ese representante de la ultraderecha corrupta que nos robó la elección del 2006.
Pero si regresas, Tata Lázaro, por favor... calladito y cooperando. No sea que a alguien se le ocurra preguntarte lo que hiciste en 1938 y 1939 para echar a andar la industria petrolera después de la expropiación. La realidad hace mucho daño a los santos. Y lo que hoy necesitamos es un buen santito y no una incómoda realidad.
No vayas a decirles a los demonios panistas, y mucho menos a los priistas del ambicioso ese Manlio Fabio, que tú sí aceptabas la inversión privada en la industria petrolera. Imagínate que ahora se den cuenta de que lo que tú hiciste es lo que ellos están pidiendo y no lo que nosotros queremos que se haga.
No se te vaya a ocurrir, te lo suplico, Tata Lázaro, decirles que tú inventaste los contratos de riesgo. Si dices eso en público se nos cae todo el teatrito. Hoy nuestro Peje -que Dios nos lo conserve mucho tiempo, pero que se lo lleve a su gloria contigo antes del 2012- dice que los contratos de riesgo sólo los apoyan los traidores a la patria. Y no podemos permitir que nos digan que tú -imagínate, tú- fuiste un traidor a la patria.
Por eso, Tata Lázaro, te queremos aquí, pero te queremos calladito. No nos vayas a contradecir cuando digamos que permitir la inversión privada en ductos para el transporte del petróleo y la gasolina, que sustituya el transporte privado en pipas y camiones que hoy Pemex tiene que contratar, es una privatización. Tampoco queremos que te opongas a nuestro plan para que aumente la importación de gasolina. Ya Manolito Bartlett, uno de esos demócratas de corazón que queremos reclutar para nuestra causa, tiene unos acuerdos muy interesantes con los productores de gasolina de Texas... y no le podemos fallar. Necesitamos el dinero de las refinerías texanas para nuestra campaña del 2012. Tú lo entenderás, Tata Lázaro. Tú también fuiste político. Las campañas hoy cuestan mucho dinero. Y no podemos ganarlas con cañonazos de sólo 5 mil pesos como antes.
No queremos que la gente se entere, especialmente ahora que estamos organizando nuestra consulta ciudadana para este próximo domingo, que tú fuiste también un privatizador. O bueno, quizá no privatizador, no te molestes conmigo, pero tú sabes que así le llamamos a aquellos que hacen cosas que no nos gustan, aunque no sean privatizaciones. Tú entenderás mejor que nadie las razones de la política. La mejor manera de atacar al espurio es llamándolo privatizador, aunque sea por impulsar las mismas políticas que tú apoyaste en tu momento. Por eso te queremos calladito: dando la cara, pero nada más.
Imagínate, Tata Lázaro, si tuviéramos que reconocer públicamente que tú propusiste los contratos de riesgo en una reunión con los representantes de las empresas petroleras internacionales en 1939. Imagínate también si la gente se entera que en la Ley Reglamentaria del artículo 27 de la Constitución, que tú impulsaste y publicaste en noviembre de ese 1939, introdujiste un artículo séptimo que decía: "Podrán celebrarse contratos con los particulares... ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que se obtengan". Si esto se llega a saber, nos veríamos obligados a retirar tus imágenes de lugares públicos y a colocarte en el limbo de los villanos de la historia.
Imagínate qué feo sería si, en lugar de rendir homenaje a tu imagen tan respetada, tuviéramos que hacerlo con la de Adolfo Ruiz Cortines. Yo sé que fue él quien, como Presidente, impuso la redacción del artículo 27 de la Constitución que tanto nos gusta hoy, ésa tan bonita que dice: "Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, no se otorgarán concesiones ni contratos". Pero nosotros somos de izquierda y ni modo que le recemos a un reaccionario de corbatita de moño.
De manera que, Tata Lázaro, queremos brindarte hoy un homenaje. Te necesitamos en esta batalla contra los privatizadores. Queremos tu apoyo. Ya sabemos que eras un privatizador, un creyente en los contratos con -cruz, cruz- empresas privadas, pero te prometemos que no lo vamos a decir. Nada más no nos metas tú en líos. No le digas a nadie lo que realmente hiciste. Te queremos a ti, pero no a tus ideas.
Tata Lázaro, qué daríamos por tenerte aquí y ahorita, para que nos ayudaras a combatir las ideas que defendiste en vida.
A favor de la reforma
No hay duda que la consulta del PRD dará una mayoría abrumadora en contra de la reforma petrolera del Presidente Calderón. Votarán fundamentalmente simpatizantes del PRD y las preguntas están hechas para dar ese resultado. Pero, ¿qué piensa la gente común y corriente? Una encuesta nacional de GEA-ISA señala que el 55 por ciento de los mexicanos está a favor de la reforma y el 36 por ciento en contra. En los detalles puntuales de la reforma, las mayorías a favor son todavía superiores.
Sergio Sarmiento
www.sergiosarmiento.com
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Esa encuesta de GEA-ISA esta cuchareada. Además, todo eso sobre nuestro héroe Lázaro Cárdenas deben ser mentiras. Son mentiras de la derecha, del yunque, que quieren manchar el nombre de nuestro prócer, del padre del fundador de nuestro partido. Cárdenas nunca diseñó los contratos de riesgo ni hubiese permitido la inversión privada. ¿Cómo puede ser eso posible si él fue quien nacionalizó la industria? No, deben ser mentiras de los seguidores del espurio. Si, eso debe ser. Mentiras de Sarmiento que trabaja para TV Azqueta. Ya debe estar recibiendo de nuevo su cheque desde Bucareli.
Además, la mayoría del pueblo... no, no la mayoría, todo el pueblo esta en contra de la privatización que impulsa el espurio. Y eso se comproborá con la consulta ciudadana. El pueblo, el verdadero pueblo, los verdaderos y únicos mexicanos, darán su opinión en la consulta. Y si la derecha yunquista y los corruptos del PRI intentan aprobar algo en contra de la voluntad del pueblo, nos opondremos con todos los medios a nuestro alcance (claro que pacíficos, ¿eh?) respaldando al verdadero presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador.
Si, eso haremos. No dejaremos que unos cuantos pirruris, burgueses, ignorantes (con el cerebro lavado por telerisa y tv azqueta), nos quiten el petróleo. El único medio, recurso, para sacar a nuestro pueblo del retrazo y la pobreza. Como bien lo ha dicho nuestro presidente legítimo.
:-))
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viernes, julio 25, 2008
La "consulta" ...
Cartón de Paco Calderón publicado el día de hoy en distintos medios.Ya empezaron a amenazar, que habrá toma de la tribuna, manifestaciones, violencia. La minoria secuestrando a la mayoría. La democracia no es sinónimo de consensos. La democracia es el gobierno de la mayorías. Aunque en México no hay democracia, lo que hay es una partidocracia.
¿Cuándo tendremos un gobierno de izquierda, progresista, como el de Felipe Gzz. en España?
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martes, julio 22, 2008
Los cochineros
Catón (Armando Fuentes Aguirre)
El partido que este mismo año nos trajo el "cochinero" ahora nos presenta la consulta ciudadana sobre la reforma petrolera. Para ello está obteniendo el apoyo -"en sus ratos libres"- de funcionarios del gobierno del Distrito Federal, quienes hacen proselitismo abierto a favor de la posición del PRD. Cuenta la administración capitalina para este ejercicio con un presupuesto que no se ha dado a conocer. Los caciques políticos de siempre están encargados de las movilizaciones y los acarreos. El PRD ha conseguido también el respaldo del Instituto Electoral del Distrito Federal, lo cual demuestra una vez más su sometimiento al partido hegemónico de la capital del País.
Las preguntas de la consulta han sido redactadas para generar un rechazo a la propuesta de reforma del Gobierno federal. Un grupo de "auditores ciudadanos", todos simpatizantes del PRD y enemigos de la "privatización del petróleo", certificarán la equidad y limpieza del proceso. Una vez más el partido que se quejó de haber sido víctima de una elección de Estado en el 2006 organiza en su terreno una votación viciada de origen.
Lo anterior es una lástima, porque bien habría valido la pena llevar a cabo una verdadera consulta ciudadana sobre la reforma petrolera, como habría sido importante tenerla sobre otros temas de importancia nacional, por ejemplo, la contrarreforma electoral. Una vez más tendremos que acudir a encuestas de opinión para conocer la verdadera posición de los mexicanos.
Lo que podemos esperar este próximo domingo -como en la llamada "consulta verde" que el gobierno capitalino llevó a cabo hace un año- es un ejercicio en el que participarán solamente los simpatizantes del PRD y del gobierno capitalino. En la consulta de julio de 2007 sólo votaron unas 472 mil personas, entre una población de 8.7 millones. Los que sufragaron eran en buena medida partidarios del PRD. No se aplicaron controles eficaces que garantizaran la limpieza o equidad del proceso. Lógicamente, el PRD consiguió un respaldo de más del 90 por ciento (lo cual no se ve en ninguna elección realmente democrática). Este resultado se utilizó después como justificación para aplicar una serie de medidas impopulares y de dudoso valor para luchar contra la contaminación.
No tendrá mucho caso prestar atención a los resultados oficiales de la consulta. Éstos no serán representativos de la opinión de la población en general sino sólo de los simpatizantes del PRD. Los dados están cargados. Un aspecto significativo que deberemos observar, sin embargo, será la participación. El gobierno del Distrito Federal está utilizando un monto importante de recursos públicos para promover la consulta. Si vota un porcentaje muy pequeño de la población, el ejercicio habrá sido un fracaso. No es lo mismo una consulta en que participe el 60 por ciento de los ciudadanos que una en la que sólo un 10 por ciento se presente. La legitimidad política de la posición del PRD cambiará de manera significativa dependiendo de la participación que logre en la consulta.
Para el PRD ha sido particularmente incómodo que esta consulta haya sido precedida por la anulación definitiva de las elecciones internas del partido, las cuales se llevaron a cabo el 16 de marzo de este año. Lo que más molesta a los dirigentes del partido que están impulsado la consulta, ya como parte de sus campañas políticas hacia el 2012, es que la anulación se dé faltando apenas una semana para su realización.
La Comisión Nacional de Garantías del PRD utilizó una mera formalidad para la anulación de la elección del 16 de marzo. Los comicios del PRD no fueron declarados nulos por alguna de las prácticas ilegales que han sido designadas en conjunto como el "cochinero", sino porque los funcionarios de alrededor de mil 100 casillas, de las 4 mil 900 que se instalaron en el País, no fueron los designados originalmente. Éstos no se presentaron, por lo que se pidió a quienes esperaban en la fila para votar que ayudaran. Sólo que éstos no demostraron ser miembros del partido. Y los estatutos dicen que los funcionarios deben ser miembros del PRD.
Poco importó que la mayoría de estas casillas no hubieran tenido otras irregularidades y que quienes asumieron el trabajo sin paga de manejar las casillas hubieran actuado de buena fe para apoyar al partido. Me pregunto que habrían hecho los perredistas si estas mil 100 casillas no se hubieran instalado ante la ausencia de los funcionarios originales. Los gritos de "cochinero" habrían sido todavía mayores.
La consulta de este próximo domingo no correrá la misma suerte debido a que no habrá un rival que proteste por las irregularidades. Ni panistas ni priistas ni independientes están participando. Al final, la votación no será más que una reedición de la llamada consulta verde, que a pesar de ser un fracaso en participación se utilizó como justificación para una cuestionable estrategia política.
Sergio Sarmiento
www.sergiosarmiento.com
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¿Quién garantizará los resultados de la "consulta ciudadana"? ¿los mismos que acaban de anular su cochinero?
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lunes, julio 21, 2008
La tramposa confusión
El debate sobre el petróleo refleja esta tramposa confusión. La oposición a la reforma presidencial encontró una salida astuta: organizar una consulta para que sean los ciudadanos quienes decidan la suerte de la propuesta. En apariencia, la idea es impecable: escapar de la tenaza de las élites y permitir que la gente decida. Que empuje con su voto la iniciativa presidencial o que la detenga.
¿Quién teme a la decisión popular?, preguntan los promotores de la consulta. Sólo los oligarcas que recelan de la ciudadanía se oponen. Sin miedo a la participación colectiva, hay que democratizar la democracia y darle a la gente el voto decisivo.
El instrumento de la consulta, sin embargo, no podría estar más fuera de sitio que en este debate. Los dispositivos de democracia semidirecta tienen sentido cuando es necesaria una inyección extraordinaria de legitimidad a una decisión trascendente. Puede funcionar cuando existen dispositivos confiables de imparcialidad y cuando el tema puede reducirse a una opción simple. Quienes han participado en el debate sobre el petróleo coinciden en la complejidad del tema y en la necesidad de abordar las múltiples aristas del problema y las muchas implicaciones de cada una de las propuestas.
En todo caso, no pueden compactarse decisiones complejas que implican una cadena abundante de transformaciones, a un simple respaldo o rechazo. ¿Respaldo a qué, rechazo de qué? El intento de síntesis del Instituto Electoral del Distrito Federal es, como ya han advertido los especialistas, un fracaso. Se comprimen varias iniciativas en una sola, sin darle a la gente la oportunidad de discernir sobre ellas.
La intermediación política adquiere en asuntos como éste su verdadero sentido. Reformas como la petrolera son el jugo del trabajo parlamentario. Insertar aquí una consulta es desconocer el valioso aporte de los institutos representativos. Es que el gran servicio del trabajo parlamentario es precisamente la posibilidad de encontrar coincidencias que vayan más allá del sí y del no. El oficio de los congresos es escapar de esa lógica y fabricar acuerdos.
En el Congreso puede encontrarse acomodo a intereses diversos y convertirse la política binaria en política que agrega. Por eso éste es el tiempo del Congreso. A esta instancia corresponde calibrar el mérito de las propuestas y el basamento de las resistencias. El Congreso, así sea visto por la ciudadanía como un nido de ineptos y charlatanes, está llamado a convertirse en fuente de una política imaginativa que logre el acuerdo necesario. El contraste con la política del referendo es notable. Mientras la consulta congela la decisión política en disyuntiva entre dos monosílabos, la política congresional abre el espacio para la conjunción de visiones distintas. Si la consulta endurece la política, el Congreso puede oxigenarla.
Desde luego, una consulta como la que promueve la oposición de izquierda es un premio a la movilización. Se sabe bien que no es el mecanismo idóneo para sopesar la opinión pública. Para ello, los mecanismos demoscópicos son infinitamente mejores. En realidad, la consulta que se nos ofrece como democratizadora no es más que una manifestación con urnas. Un gran mitin que no se reúne en la plaza, sino que se agrega simbólicamente en las urnas. Imposible eliminar el sesgo del convocante que llamará preponderantemente a sus seguidores. Los opositores tendrán derecho a expresarse por esta vía; lo que no es aceptable es que presenten la voz de sus partidarios como la voz de la gente. Es falso, pues, que la política del referendo sea, en todo caso, más democrática que la política parlamentaria.
Otra tramposa confusión se cobija bajo el prestigio del consenso. Se sugiere que el consenso es una valiosa añadidura democrática. El argumento parte de la absurda condena de lo que se ha ido tildando como "mayoriteo". En el delirante vocabulario del presente, la decisión de la mayoría se vuelve odiosa. Se aspira, en cambio, a una decisión que vaya más allá de la aritmética para alcanzar el "consenso".
La idea ha sido expuesta por el Rector de la Universidad Nacional, quien pidió recientemente una reforma "que no divida" y que sea algo "que salga de consenso". Bajo la romántica cortina de la conciliación política se esconde una trampa que nada tiene de democrática: el consenso -que debemos entender como el consentimiento entre todos los miembros de un grupo- implica el poder absoluto de la minoría más diminuta.
En efecto, la búsqueda de consenso otorga a cualquier grupo, por pequeño que sea, un veto insuperable. La política del consenso es por ello contraria al gobierno democrático de las mayorías y contraria también a la exigencia democrática de la decisión. La aspiración consensual cancela el deber de decidir y bloquea la posibilidad del movimiento.
Bajo la bandera democrática se esconden dos trampas: la demagogia de una consulta de partido y la demagogia de un romántico consenso. El debate petrolero necesita encontrar el cauce de sus instituciones y entender que la democracia es procesamiento de desacuerdos.
Jesús Silva-Herzog Márquez
http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com
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domingo, julio 20, 2008
Democracia hecha en México
Karla Garduño Morán
(20 julio 2008).- MÉXICO.- Mientras que en otros países la democracia directa se ejerce a través del plebiscito y del referéndum plenamente reglamentados, en México se opta por la consulta ciudadana, un mecanismo que da a los convocantes un amplio margen de maniobra.
En lugares como Canadá, Suiza, Venezuela, Chile y la mayoría de los estados de Estados Unidos, se recurre a instrumentos de participación ciudadana que se encuentran minuciosamente legislados, con reglas que incluyen por ejemplo cuánto presupuesto deberá gastarse, cómo se distribuirán los tiempos publicitarios y la obligación de formar comités que promuevan las distintas posturas.
Sus resultados además son vinculantes, de tal manera que a través de estos ejercicios los ciudadanos han tomado decisiones tan trascendentes como el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, la no autonomía de la provincia de Québec en Canadá o el ingreso de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
En México, la organización de la consulta para la reforma petrolera convocada por el gobierno del Distrito Federal para el próximo domingo, ha dejado clara la necesidad de contar con instrumentos más claros en materia de democracia directa.
Sólo 17 entidades contemplan estos mecanismos en leyes de participación que carecen de la reglamentación suficiente para garantizar la objetividad y la autenticidad del proceso, además de que los resultados pocas veces son vinculantes.
"En muchos sistemas políticos se prevé la posibilidad de realizar consultas, plebiscitos, referendums, presentar iniciativas, pero esas medidas que pueden servir para completar las instancias de deliberación de las democracias representativas, son muy reglamentadas, tan reglamentadas como todos los demás tipos de consultas, como las elecciones.
"En México hemos pasado años negociando para garantizar que vamos a tener elecciones libres, transparentes, confiables; tuvimos que legislar de manera muy precisa. Si pensamos en algún momento introducir esas disposiciones de democracia directa, pues tendríamos que poner el mismo cuidado en la reglamentación y legislación de esos procesos", explica Jean François Prud'homme, coordinador académico de El Colegio de México y experto en el tema de la democracia directa.
La Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal contempla 11 instrumentos: la iniciativa popular, la colaboración ciudadana, rendición de cuentas, difusión pública, red de contralorías ciudadanas, audiencia pública, recorridos del jefe delegacional, asamblea ciudadana, plebiscito, referéndum y consulta, y es en los últimos tres que se vota sobre una decisión de gobierno.
El PRD y GDFl optaron por el más flexible de los tres: la consulta, que permite poner a votación cualquier tema de "impacto trascendental" y no precisa cómo deben llevarse ni la convocatoria ni el proceso.
Desde 1995, año en que se publicó la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal, sólo se ha realizado un plebiscito -sobre la construcción del Segundo Piso del Periférico, con una participación de 6.6 por ciento- y, en cambio, se han hecho cuatro consultas: para el horario de verano (2001), las tarifas del transporte público (2002), la permanencia de López Obrador como jefe de Gobierno (2002) y la Consulta Verde del 2007.
Mientras que en el caso del plebiscito y el referéndum la ley obliga a que la convocatoria se publique 90 días antes (incluyendo las preguntas a realizar) en la Gaceta Oficial del Distrito Federal y al menos un diario de circulación nacional, la invitación a la consulta puede emitirse siete días antes y "colocarse en los lugares de mayor afluencia de habitantes", sin que se obligue su publicación en ningún medio y sin especificar si debe incluir o no los cuestionamientos.
El gobierno de la ciudad publicó la convocatoria en la Gaceta Oficial el 19 de junio, especificando el día y horario de la votación; el 15 de julio lanzó las dos preguntas y hasta el jueves todavía no se sabía el número exacto de casillas ni su ubicación.
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La crítica no es a la consulta en sí misma. No se critica la necesidad de preguntarle a todos los ciudadanos sobre un tema trascendental, al contrario, ojalá se legislara al respecto y se usara más seguido. Se critica el uso de dicha "consulta" con fines políticos. Su manipuleo. La demagogia. En más de 10 años que lleva el PRD en el GDF, ¿cuántos referéndum y plebiscitos han hecho? ¿Por qué el año pasado no sometieron a consulta las reformas en materia del aborto? Son sólo preguntas.
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miércoles, julio 16, 2008
Mentirosas
Samuel Butler
Más que sesgadas son mentirosas. Las preguntas que han preparado el Gobierno del Distrito Federal y el PRD para su consulta del 27 de julio sobre la iniciativa de reforma petrolera parten de una base falsa. Suponen que la actividad petrolera en México goza de una suerte de virginidad única en el mundo que hay que proteger ante los perversos violadores de la inversión privada. La industria petrolera nacional, sin embargo, dista de vivir en esa burbuja de monopolio gubernamental.
Las preguntas que ayer dio a conocer el Gobierno capitalino son:
"1. La explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos son actividades exclusivas del Gobierno. ¿Está usted de acuerdo o no está de acuerdo que en esas actividades pueden participar empresas privadas?
"2. ¿En general, usted está de acuerdo o no está de acuerdo en que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?".
Estas preguntas son, cuando menos, desiguales. La primera pretende definir unas bases de reflexión -aunque parciales y falsas-para después interrogar sobre el tema. La otra ofrece una pregunta que busca ser general sin ninguna explicación previa.
La afirmación inicial de la primera pregunta, sin embargo, es una falsedad. No es verdad que la explotación, el transporte, la distribución, el almacenamiento y la refinación de los hidrocarburos sean actividades exclusivas del Gobierno.
La explotación de petróleo en México se realiza hoy con un amplio apoyo de inversiones privadas. Éstas no se limitan a proporcionar uniformes o alimentos. Actividades esenciales como la perforación o la operación de plataformas las llevan a cabo compañías especializadas sólo que sin "contratos de riesgo"; en otras palabras, los contratos con los que operan le dejan todos los riesgos a Pemex y ninguno a los contratistas.
El transporte del petróleo y de sus derivados es también manejado en buena medida por empresas privadas. La mayoría de los buques que mueven el petróleo mexicano y sus derivados por mar son privados. También lo son los transportes de carretera: las "pipas". Hay en México, asimismo, varios gasoductos privados. De hecho, en este momento sólo los oleoductos permanecen como un monopolio gubernamental dentro del transporte de hidrocarburos. Pero nada de eso dicen o sugieren las preguntas. Quienes las redactaron no querían que la verdad se convirtiera en un obstáculo para obtener el resultado predeterminado.
La refinación tampoco es una actividad exclusiva del Gobierno. El 43 por ciento de la gasolina que consumimos en México se está importando de refinerías privadas, sólo que éstas se ubican en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, aunque también en lugares tan lejanos como la India. La consulta no debería preguntar si queremos que las empresas privadas refinen nuestro petróleo, sino si queremos que lo hagan en México o en el extranjero. El almacenamiento final y la venta al público de la gasolina y el diesel, por otra parte, los hacen también concesionarios privados.
La segunda pregunta parecería innecesaria una vez hecha la primera. Pero para los perredistas, empeñados en derrotar la iniciativa, es importante que haya una pregunta general. ¿Por qué? Porque en las encuestas son más los que apoyan las medidas concretas del Presidente Calderón que los que aprueban una "reforma energética" en abstracto.
Las dos preguntas del Gobierno capitalino no sólo son mentirosas sino insuficientes. Permitir la inversión privada en "explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos" es, si acaso, sólo una parte de la iniciativa. El Presidente Calderón ha propuesto también una serie de medidas para dar mayor autonomía a Pemex, para designar a miembros independientes en el consejo de administración, para establecer nuevos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas y para crear unos "bonos ciudadanos" que den un rendimiento especial a los tenedores mexicanos cuando le vaya bien a Pemex. Ninguno de estos temas ha sido incluido en la consulta porque complicaría la visión simplista de los perredistas de que ésta es una lucha contra la "privatización" de la empresa.
El Gobierno del Distrito Federal y el PRD saben que la consulta no tiene fuerza de ley, pero para ellos es muy importante obtener un triunfo porque ello les permitiría afirmar que el Gobierno está actuando en contra de la voluntad de los mexicanos. Por eso han querido hacer una consulta a la que piensan acudirán fundamentalmente sus simpatizantes y en la que las preguntas les ofrezcan de manera automática el resultado que necesitan.
Auditores 'imparciales'
El Gobierno del Distrito Federal está promoviendo con todo su consulta ciudadana, pero no sabe cuánto está costando el esfuerzo. Los funcionarios capitalinos abiertamente promueven el rechazo a la reforma, pero lo hacen en sus "tiempos libres". Y para garantizar la limpieza del proceso, Manuel Camacho Solís ha dado a conocer a un grupo de "auditores ciudadanos", entre los que se encuentran Carlos Monsiváis, Rolando Cordera, Enrique González Pedrero, Guadalupe Loaeza, Laura Esquivel, Elena Poniatowska, Lorenzo Meyer, David Ibarra, Carlos Payán y Héctor Vasconcelos. Ninguno de ellos, sin embargo, es imparcial.
Sergio Sarmiento
www.sergiosarmiento.com
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martes, julio 01, 2008
Ebrard, el Ulises del PRD Y el Chuayffet de Acteal
Cuando fracaso la incursión policiaca en el centro de Oaxaca en junio de 2006 para desalojar a maestros disidentes perredistas, el PRD convirtió al gobernador Ulises Ruiz en el directamente responsable de los golpeados y colocó su renuncia como tema vital. Y cuando fueron asesinados más de veinte indígenas en Acteal, Chiapas, el PRD presionó hasta lograr la renuncia del secretario de Gobernación.
Hoy Marcelo Ebrard se aparece como el Ulises Ruiz y el Emilio Chuayffet del PRD. Ante la tragedia de nueve jóvenes muertos en un operativo policiaco aprobado como jefe de gobierno del DF, ahora Ebrard se dice víctima de una campaña. Y como López Obrador ante la corrupción de René Bejarano o la violación arbitraria de un amparo, Ebrard dice que es un compló en su contra por su ventaja en las encuestas.
Pero en política siempre recibe lo que se da. En 1997 Ebrard fue el operador de la maniobra en la Cámara de Diputados para lograr un punto de acuerdo de los partidos en contra de Chuayffet y negarle su condición de interlocutor político, a pesar de que Chuayffet era secretario de Gobernación. Luego el PRD convirtió a este funcionario casi en el responsable directo de los indígenas muertos. Hoy el congreso debe meterse en el caso de la Divine para evitar la impunidad del poder.
Hoy el PRD está a prueba en el caso de
Joel Ortega es un cartucho quemado. Su preocupación no es por el cargo. El peligro de su renuncia temprana es que la presión popular lo convierta en más culpable que responsable y que por ello deba de ir a
En eso está terminando la gestión política del gobierno perredista en el DF: un jefe de policía temeroso de ir a la cárcel y un jefe de gobierno que no quiere perder puntos en las encuestas por la presidencia de
El PRD, por tanto, ha demostrado que carece de autoridad moral. ¿Dónde está la senadora perretista-perredista-petista Rosario Ibarra de Piedra que ha defendido apasionadamente a los golpeados en Oaxaca y a los indígenas de Acteal? ¿Por qué no ha condenado el operativo del Divine, por qué no ha criticado a Ortega, por qué no ha pedido la renuncia de Ebrard por la violación a los derechos humanos de jóvenes? Por la complicidad del poder, ya no la defensa de los derechos humanos. Ahora se sabe que las tareas de
Como Ulises Ruiz, Ebrard es el directamente responsable del operativo en
Por eso, como Ulises Ruiz, Ebrard debe ser analizado con el mismo razonamiento político: un gobernante atrabiliario, represor, violador de derechos humanos. Porque al final las dos variantes del conflicto le tocan a Ebrard: el del operativo que mató a nueve jóvenes y el del ministerio público capitalino que depende del GDF en la violación de las garantías de los jóvenes sobrevivientes. Si para el PRD Ruiz es responsable y debe renunciar, entonces Ebrard también debe seguir el mismo camino.
Por eso el problema de la Divine no es político ni electoral. Los que defienden a Ebrard con el argumento de que lo atacan por las encuestas no son sino cómplices morales de un acto criminal del gobierno de la ciudad de México. Y Ebrard, el genio de las travesuras para desviar la atención, habrá demostrado la ruindad de la política al tratar de salvarse con el argumento del compló y de su posicionamiento en las encuestas. Si la presidencia de la república bien vale nueve jóvenes muertos, ¿qué diferencia podría existir entre Ebrard y Echeverría, Díaz Ordaz, Figueroa, Ruiz y otros priístas represores?
Lo que falta por saber es el comportamiento del PRD. Una tarea vital de la ética política exigiría la solicitud de cuentas de un acto criminal por parte de un gobierno perredista. El PRD en el DF debería ser el primero en exigirle cuentas a Ebrard y a Ortega. Pero resulta que la millonaria sobrecargo Alejandra Barrales fue puesta como dirigente del PRD capitalino por Ebrard y forma parte del grupo político de Ortega.
Si el PRD no ajuste cuentas con sus gobernantes capitalinos, entonces tendrá que ajustarlas con el electorado en el 2009.
(Blog e Indicador Político TV en http://www.grupotransicion.com.mx/.)
cramirez@indicadorpolitico.com.mx
Etiquetas: AMLO, complot, corrupcion, Ebrard, GDF, inseguridad, justicia, news divine, PRD
lunes, junio 30, 2008
La crisis perfecta
La crisis perfecta, como la llamo en su columna Vianey Esquinca, es una magnífica definición de lo que sucede en el DF desde hace diez días. Y cuando hay una crisis, cada declaración, cada intento de salir adelante puede hundir más a quien lo intenta. "El único conflicto de la ciudad son los doce muertos", dijo el sábado, en una muestra de sensibilidad y sentido político el secretario de gobierno capitalino del GDF, José Angel Avila: estaba impulsando, otra vez, en plena crisis, la consulta petrolera. El viernes Guadalupe Acosta Naranjo, presidente provisional del PRD, había exigido al presidente Calderón y al dirigente del PAN, Germán Martínez, con que mostraran pruebas (sic) de la responsabilidad del gobierno capitalino en los hechos del News Divine (doble sic). Guillermo Zayas, ex responsable de la UNIPOL en la Gustavo A. Madero y ex jefe de homicidios de la procuraduría capitalina, a quien el procurador capitalino Rodoldo Félix Cárdenas acusa de haber "matado" a las doce personas en la discoteca, asegura ser inocente y que se lo ha convertido en un chivo expiatorio por los hechos. Es un viejo enemigo del procurador y nadie entiende, si realmente ordenó el operativo cómo pudo hacerlo tan mal.
El propio procurador tiene un problema grave: los 106 jóvenes detenidos, incluyendo las 35 jovencitas, fueron entregados al ministerio público más de cuatro horas después de su detención. ¿Dónde estuvieron durante esas horas?. Detenidos ilegalmente en oficinas sectoriales de la SSP-DF, donde fueron golpeados, vejados, robados, fotografiados a pesar de ser menores de edad y las muchachas, de 13 a 17 años, desnudadas y fotografiadas, por supuestos funcionarios de la SSP-DF y de la procuraduría. El gobierno capitalino ya tiene identificados a los responsables de esos hechos ¿los consignará por la totalidad de estos delitos?¿quiénes y cuántos son los responsables de esa suma de delitos?¿hasta dónde llega la responsabilidad?
El News Divine es que tenía sus papeles en regla, el único problema es que el local violaba toda normatividad. Entonces ¿por qué se le dieron los permisos y cómo se le renovaron?. El tema termina involucrando, a quien era en el 2002, cuando se renovaron esos permisos, delegado en la demarcación, el ahora secretario de seguridad pública, Joel Ortega, y a su hombre de mayor confianza, el ahora diputado Germán Lozano, que era entonces director jurídico y de gobierno, y que la semana pasada para justificar la renovación de los permisos, aseguró que lo había hecho porque tenía orden de renovar, sin revisión, todos los permisos de los giros negros. Como ya hemos dicho, si es así, alguien cometió un delito. La pregunta es sencilla: ¿quién le dio a Lozano esa orden?, porque quien haya sido estaba violando la ley. Y el tema llega hasta el día de hoy, porque es evidente que ese y otros "giros negros" han seguido funcionando, con muchos o pocos inspectores. Y no se ha hecho absolutamente nada para evitarlo.
Tampoco el operativo se dirigió a los dueños de ese local, sino contra los jóvenes. Eso ha quedado más que claro con los testimonios y los videos de lo sucedido. El interés no era clausurar un local que estaba violando las normas y reglamentos, sino detener a la mayor cantidad de jóvenes menores de edad posible. ¿Qué esperaban encontrar en ese operativo realizado a las 5.30 de la tarde, en un local abarrotado de menores de edad?¿buscaban a algún jefe del narcotráfico, de la piratería, del comercio informal?. No, simplemente querían dar un escarmiento a jóvenes que estaban disfrutando, como podían, la tarde del fin de curso en su escuela. Las muertes se produjeron porque quisieron esperar los autobuses para tener más detenidos, a pesar de que como se puede ver en los videos, los jóvenes no estaban cometiendo delitos alguno al momento del operativo. Y una vez detenidos los llevaron ilegalmente a cuarteles de la SSP-DF. Es doblemente criminal.
El jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard asegura, y en eso tiene razón, que ha hecho enormes esfuerzos por los jóvenes. que les ha dado el mayor sistema de becas del país. Es verdad, pero la criminalización de los jóvenes no se erradica con las becas de 500 o 700 pesos (en un sistema que además, sería oportuno, ante lo sucedido, que el propio Ebrard revise cómo y a quién se le está otorgando) sino con una renovación completa de la forma de ejercer el poder. Un sistema que se implantó desde el año 2000, con el inicio del mandato de López Obrador y que estuvo marcado, desde entonces, por todo tipo de arbitrariedades, sin tener la ley por norma. Si el funcionario más cercano al jefe de gobierno era visto embolsándose millones y no pasaba nada; si el secretario de finanzas se jugaba miles de dólares en Las Vegas y no pasa nada; si la Suprema Corte ordenaba respetar un amparo de un particular y no pasa nada; si las obras podían otorgarse, violando las normas, por adjudicación directa a los empresarios amigos y no pasaba nada, ¿por qué tendría que suceder algo ahora?. El delegado con licencia de la Gustavo A. Madero, Francisco Chiguil, un hombre cercanísimo, por cierto, a Bejarano, lo dijo con claridad: con López Obrador no se hubiera visto obligado a renunciar, López lo hubiera defendido. Podríamos ir más allá: el mismo López Obrador que no se ha dignado decir una palabra sobre lo ocurrido, ya hubiera sostenido que se trataba de un complot donde la víctima sería él y no los jóvenes fallecidos. Paradójicamente quizás exista algo así en contra de Ebrard, pero armado por sus propios enemigos internos, entre ellos, los que hubieran defendido a Chiguil. Y quizás también, si quiere, si no se derrumba o se queda sin fuerzas, puede ser la oportunidad de Ebrard para acabar con una forma de ejercer el poder que generó esta crisis perfecta.
Por: Jorge Fernández Menéndez Publicado en: Periódico Excelsior Fecha: Lunes, 30 de Junio de 2008
Etiquetas: AMLO, demagogia, Ebrard, GDF, justicia, news divine, populismo, PRD
