sábado, diciembre 01, 2007

 

Un sistema electoral antiliberal e ineficiente

Nuestros políticos gustan de hablar una y otra vez de la transición española o, algunos de ellos, del régimen político francés, hablan de grandes reformas y siempre de la democracia liberal, pero, a la hora de tomar decisiones, terminan asumiendo un modelo cerrado, con fuertes acentos antidemocráticos y alejado de los sistemas español, francés o de cualquiera de los europeos que dicen emular.

Las reformas aprobadas van orientadas al peor de los mundos. Básicamente se concentra todo el poder en un grupo de partidos, pero al mismo tiempo se debilita al sistema en su conjunto: nuestra aún endeble construcción democrática está siendo comprometida seriamente con las medidas que se están adoptando. No es un problema de fórmulas, sino de establecer mecanismos que hagan eficiente la función pública, los procesos electorales y que de allí parte la legitimidad del sistema. No se está actuando así. Por ejemplo, el sistema electoral mexicano era (hasta que un grupo de políticos decidió lo contrario sin mostrar una sola prueba a favor de sus alegatos) uno de los más prestigiados del mundo: un sistema ciudadanizado, con un padrón confiable, con credencial de elector, listas nominales con fotografía, la participación en las jornadas electorales de más de un millón de ciudadanos que acudían voluntariamente a organizar los comicios, un tribunal electoral y una fiscalía especial. La calidad de la campaña la determinaban los participantes, los partidos, no las instituciones electorales que demostraron una y otra vez ser eficientes. Las tesis que hablan de malos manejos del IFE en cualquiera de los procesos electorales que le tocó organizar desde su ciudadanización completa en 1996, están vacías de contenido y jamás se han sustentado con pruebas. No se trata de una cuestión de fe o de no querer ver los satélites de Júpiter, como argumentaba ayer José Antonio Crespo, sino de los datos duros de cada una de las elecciones.

No nos engañemos: se acabará con la verdadera autonomía del IFE no porque se mostrara en una película publicitaria, aunque no se sepa de dónde salió, una boleta electoral sin doblar, sino porque esa institución castigó con multas de cientos de millones de pesos al PRI por el pemexgate, al PAN por Amigos de Fox y porque no permitió que López Obrador hiciera lo que quisiera en el proceso electoral. Y ahora el IFE amenazaba con multas millonarias a los partidos porque había descubierto que un tercio de los anuncios de radio y televisión que se utilizaron en la campaña de 2006 no fueron reportados por los partidos, sobre todo anuncios del PRI y de la coalición Por el Bien de Todos. Había que impedirlo. Era preferible arrojar por la ventana el agua con el niño y aprovechar la oportunidad para establecer mecanismos tales que nunca más permitieran que una institución electoral fuera realmente autónoma.

Ningún sistema electoral en una democracia es como será el nuestro después de que se establezcan las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales; en ningún país democrático se colocan tantos mecanismos de censura a los medios ni se dejan las faltas que se pudieran cometer en el terreno de la subjetividad; en ninguna democracia del mundo se establece un mecanismo de encuestas "oficial", que deberán respetar todos los encuestadores; en ningún país democrático del mundo se impide que personas físicas puedan contratar espacios para establecer sus opiniones sobre cualquiera de los candidatos; en ninguno se trata de reglamentar la llamada publicidad "negra", confundiendo ésta conscientemente con la crítica y, por lo tanto, limitándola. En las democracias, estadunidense o europea, lo que se sanciona (y nuestros códigos penal, civil y electoral también lo contemplan) es la difamación, no la opinión.

Pongamos un ejemplo, si se dice que López Obrador es un peligro para México, si se dice que Felipe Calderón es el candidato del continuismo o si se pregunta si usted le cree a Madrazo, ¿se trata de propaganda difamatoria? Si se dice que un candidato puede provocar con sus propuestas una crisis económica en el futuro, ¿es publicidad negra o una advertencia para que los electores no apoyen esas medidas? Si un grupo de ciudadanos quiere expresar su opinión sobre cualquiera de las plataformas en juego en una elección o acerca de los antecedentes de un candidato, ¿por qué no pueden hacerlo?, ¿desde cuándo la libre expresión es una prerrogativa absoluta de los partidos políticos? Se habla de que hay que privilegiar las propuestas, ¿qué ocurre entonces cuando una propuesta puede resultar atractiva electoralmente, pero descabellada en términos reales? Si un candidato dice que podrá recortar el presupuesto en cien mil millones sólo reduciendo salarios de altos funcionarios, ¿cómo se hace para decirle que eso es mentira?

Cualquiera ha leído cómo todos los periódicos importantes de Estados Unidos hacen explícita, en editoriales institucionales, su opinión sobre quién consideran el mejor candidato en unos comicios. En los más recientes, la mayoría apoyó a Kerry y ganó Bush. No pasó nada. En la España que dicen imitar, El País siempre ha apoyado al PSOE y, en las pasadas elecciones, el ABC, El Mundo y La Razón, al PP. Nadie impugnó los comicios por ello. En todo caso, cambiaron de periódico.

Lo más grave es que el sistema que se está planteando no es operativo, no servirá, porque, como siempre, cuando se quiere controlar todo no se controla nada. ¿Cómo hará el IFE para tener control sobre todas las emisoras de radio, canales y repetidoras de televisión, los sistemas y canales que vienen del exterior, todos los medios impresos, incluidos, dice la ley, carteles, folletos y trípticos? Se ha plasmado el sistema electoral más antiliberal posible y el más ineficiente. Desgraciadamente parece ser un adelanto de lo que resta de la Reforma del Estado.

Jorge Fernández Menéndez

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Comments:
NO DEJEN DE VER ESTE COMENTARIO QUE SE QUEDÓ POR ALLÁ ABAJO:

Sin tantos tecnicismos, en el populismo “Nadie sabe para quien trabaja”. Populista es el que te engatusa con disparates como: Baje de peso comiendo mas!!!!... . El blanco son las hordas de ilusos que son embaucados con las pirámides que se manejan como con la colecta de tandas quincenales. Sale mas caro el caldo que las albóndigas. No hay que APEJENTARSE. Bienestar efímero. Los resultados al final de cuentas son como los rebotes de las dietas, o las crudas de borrachera. Ya que el impuesto del populista, aquel impuesto retroactivo al final de sexenio que el demagogo prometió haber eliminado, es el más oneroso de todos. La charola que se pasa por lo jineteado, ejercido, y gastado sin recaudación fiscal, cobrado a lo “chino” como devaluación y debacle sexenal. “La inflación es el pago de impuestos no legislados” Milton Friedman, premio de economía Nobel 1976.
El populismo es una variante del SINDROME de Estocolmo. Gobiernos demagogos que tienen secuestrada a toda una nación, la que se siente agradecida y protegida con las dádivas que reparten los populistas quienes se presentan como presuntos benefactores. Espejitos a cambio de un botín eterno.


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¿Qué más se puede comentar?!!
 
Nada mas. Totalmente de acuerdo con la definición de populismo. Sobre todo con eso de no apejendarse y lo de la inflación, el peor de los impuestos.

Saludos
 
Como una cruda de borrachera con sidra marca AMLO !!
Así es el populismo del Mesías Tropical.
Orlando, ya que siempre nos dices que leamos, consigue el libro
"Las 48 reglas del Poder" para que veas de qué está hecha la política.
Te darás cuenta de que el mesías sigue al pie de la letra lo que dice en ese libro.
 
Orlando,
también me agradó esa definición de populismo.
¿los segundos pisos salieron gratis?
¿la pista de hielo en el zócalo salió gratis?
¿ y toda la energía que consumirá?
Si los chilangos no pueden pagar esos desplantes populistas, tarde ó temprano los pagaremos el resto de los mexicanos.
Ah, y en caso de que vayas a esperar el año nuevo 2008 en un restaurante, ten mucho cuidado de que no te vayan a servir sidra AMLO. ¡Es en serio!
 
Orlando,
el populismo de Chávez ha provocado inflación, deterioro del nivel de vida y severas devaluaciones de la moneda venezolana.
Como podrás ver, al contrario de lo que esperaba Chávez, la mayoría de la gente votó en contra de Chávez!!
Y tal vez aquella definición de populismo tú la entendiste de una manera diferente a como la entendimos otros.
A quien calla ese comentario es al peje.
Aquí en este blog hay un link que te lleva a un video sobre lo que es el populismo.
Espero que lo veas.
 
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