viernes, septiembre 19, 2008
Debilita Chávez garantía de derechos humanos.- HRW
(19-Sep-2008).- CARACAS.- El Gobierno del Presidente Hugo Chávez ha debilitado las instituciones democráticas y las garantías de los derechos humanos en Venezuela, en un intento por contener a la Oposición, aseguró ayer Human Rights Watch (HRW) durante la presentación de un informe en la capital del país sudamericano.
En el texto, de 267 páginas, la organización defensora de los derechos humanos realiza un negativo balance de los casi 10 años de Chávez en el poder y analiza el impacto de la influencia del Mandatario en el poder judicial, los medios de comunicación y las organizaciones sindicales.
"Hace 10 años, Chávez promovió una nueva Constitución que podría haber mejorado notablemente la situación de los derechos humanos en Venezuela", dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, quien presentó el informe.
"Su Gobierno, desde entonces, ha actuado en sentido contrario, sacrificando garantías fundamentales en función de sus intereses políticos", denunció.
Según el texto, Chávez resultó elegido en 1998 con el compromiso de reformar y renovar el desacreditado sistema político venezolano, y la aprobación de una nueva Constitución, en 1999, ofreció una oportunidad única que fue desperdiciada.
El organismo destaca que la violación más grave del estado de Derecho en Venezuela durante la última década fue el fallido golpe de Estado contra el propio Chávez en el 2002.
"Lamentablemente, el Gobierno lo ha explotado desde entonces para justificar políticas que han degradado la democracia", afirmó Vivanco.
El informe titulado "Una Década del Gobierno de Chávez: Intolerancia Política y Oportunidades Perdidas para el Progreso de los Derechos Humanos", denuncia, además, que la Administración chavista carece de un control judicial creíble.
Según la organización, desde el 2002, Chávez acaparó políticamente el Tribunal Supremo de Justicia y, al controlar a los jueces, ha aplicado, sistemáticamente, políticas discriminatorias que limitan las libertades civiles.
"La discriminación por motivos políticos ha sido una característica definitoria de la Presidencia de Chávez. A veces, el propio Presidente ha respaldado abiertamente los actos de discriminación", señaló el escrito.
HRW manifestó que los venezolanos no pueden participar plenamente y en pie de igualdad en su política, puesto que sus derechos a la libertad de expresión y asociación están en peligro.
"Por encima de todo, se requiere un sistema judicial que sea independiente, competente y creíble. También es fundamental que las instituciones que no son del Estado estén exentas de represalias del Gobierno y la discriminación política", manifestó.
Mencionó que la violencia política y la impunidad en Colombia y el viejo estilo cubano de determinar lo que se puede decir o no, figuran entre las más graves violaciones a los derechos humanos del hemisferio.
AP y AFP
Así lo dijo
"Hace 10 años, Chávez promovió una nueva Constitución que podría haber mejorado notablemente la situación de los derechos humanos en Venezuela... su Gobierno, desde entonces, ha actuado en sentido contrario, sacrificando garantías fundamentales en función de sus intereses políticos".
José Miguel Vivanco
Director para las Américas Human Rights Watch
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Esto pasa cuando un populista mesiánico llega al poder, cuando la política se centra en una persona en lugar de las ideas. Por eso AMLO es un peligro para México, porque todo se centra en su persona y por el fanatismo con que lo siguen muchos de sus simpatizantes.
Etiquetas: AMLO, Chavez, demagogia, dictadura, pobreza, populismo, Venezuela
viernes, noviembre 30, 2007
¿Chávez para rato?
Sin embargo, me temo que el Presidente venezolano ganará ese referéndum, por las buenas, o por las malas. Porque aunque veamos a decenas de miles de estudiantes en las calles protestando contra el gobierno chavista, debemos recordar que Chávez cuenta con un fuerte apoyo popular, sobre todo que tiene en sus manos el manejo del Consejo Nacional Electoral. Además, la mayoría de gobernantes autócratas terminan por salir del gobierno por las malas y no por votación popular, ya que, por lo común, suelen ganar todas las elecciones que convocan.
Y es que los gobernantes autócratas suelen mostrar una peculiar atracción por los procesos electorales, y ganarlos, por supuesto. Un caso histórico fue el de Charles King en Liberia, reelegido con una amplia mayoría, tan amplia que obtuvo tal cantidad de votos que superaban en un 15 por ciento el censo de votantes. Adolfo Hitler también tuvo sus elecciones, que por supuesto ganó sin atenuantes. Otros ejemplos más cercano los tenemos en Fidel Castro, quien viene ganando elecciones desde hace más de 40 años en Cuba. Y en el ex Presidente peruano Alberto Fujimori, quien ganó una segunda reelección con fórceps en el 2000.
Cabe recordar que en la mayoría de casos, los gobernantes explícita o encubiertamente autócratas terminan siendo derrocados, exiliados, presos o muertos.
Pero una victoria de Hugo Chávez no significa la ratificación de un gobernante más que deviene autócrata. Significa que Chávez habrá cerrado el círculo "legal" que lo protegerá como mandatario con patente de corso en su propio reino y que tendrá la maquinaria opresora más fuerte de los últimos tiempos en la región, que cuenta además con una caja inacabable, sustentada en el petróleo, que bordea los 100 dólares por barril.
No importa entonces que según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas Venezuela haya experimentado una de las caídas más rápidas y dramáticas en la calidad de vida y libertades del mundo, o que su economía sea hoy tan adicta al petróleo como lo fue durante el "boom" petrolero de los 70. Chávez da señales (desde hace casi 10 años) de manejar bastante bien el día a día y eso le rinde réditos políticos, que se traduce en victorias electorales.
Por supuesto que su permanencia en el poder no sería mayor problema si no fuera porque su influencia trasciende Venezuela y se extiende a otros países de la región. En virtud de los petrodólares que fortalecen los tentáculos financistas de Chávez, países como Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua forman ya parte de su eje, y amenaza con seguir infiltrando a partidos y movimientos de oposición en otros países. A esto se suma la presencia de Chávez en alianzas con el Irán de Mahmud Ahmadineyad, la Corea del Norte de Kim Jong Il, o la Libia del dictador Muhammad Gadafi y otros de similares características.
Tampoco sería mayor problema si no fuera porque distorsiona cualquier oposición racional al corsé político mundial que afirma que el único camino para el desarrollo económico y social de los pueblos pasa por el modelo neoliberal que impera en el mundo.
Con el panorama que viene, quizá podamos esperar más peleas verbales, más arremetidas impulsivas con insultos de grueso calibre y ofensas de la peor especie, que se añadirán al currículo de enfrentamientos de Chávez, que incluye a ocho personalidades del clero católico (comenzando por supuesto por el Papa Benedicto XVI); seis Congresos de igual número de países en América; 16 Presidentes en ejercicio, un Rey y seis ex Presidentes de Venezuela. Todo un récord en coleccionar enemigos y antipatías.
No son pocos los analistas que han calificado a Hugo Chávez como una víctima del síndrome maníaco-depresivo, también conocido como trastorno bipolar. Se trata de un problema que lleva a quien lo padece a episodios periódicos de gran júbilo y felicidad, ánimo eufórico o irritabilidad, a los que se contraponen etapas de síntomas depresivos. El problema es que las etapas eufóricas en el siempre provocador mandatario venezolano podrían causar serios conflictos, con consecuencias impredecibles.
Alan Rivera
alanriveraprieto@yahoo.com
Etiquetas: censura, Chavez, demagogia, democracia, dictadura, fascismo, intolerancia, libertad, populismo, Venezuela
