miércoles, diciembre 16, 2009

 

Reeleccion y segunda vuelta

El Presidente Calderón envió ayer al Congreso una serie de iniciativas de reformas para modificar el sistema político mexicano. Definitivamente no son suficientes para acabar con la partidocracia, el principal mal de la democracia mexicana, ni con los abusos de los políticos, pero si es un avance sobre la situación actual y como tal debemos apoyarlo. No se vale descalificarla a priori como ya algunos políticos de oposición hicieron sin siquiera haberla leído. Si creen que es incompleta, pues que la mejoren, pero que se apruebe lo propuesto.

 

Estos son en resumen los 10 cambios propuestos por el Presidente:

1 Permitir elección consecutiva de Alcaldes y jefes delegacionales hasta por 12 años.

2 Permitir elección consecutiva de legisladores federales hasta por 12 años.

3 Reducir el Congreso: De 128 a 96 Senadores y de 500 a 400 Diputados.

4 Incorporar la iniciativa de Ley ciudadana.

5 Crear candidaturas independientes.

6 Adoptar un sistema de elección por mayoría absoluta con segunda vuelta para la Presidencia.

7 Aumentar del 2 al 4 por ciento el mínimo de votos para que un partido conserve su registro y acceso a financiamiento público.

8 Permitir iniciativas de Ley de la Suprema Corte.

9 Facultar al Ejecutivo para presentar dos iniciativas de Ley preferentes para que sean votadas por el Congreso antes de que concluya el periodo. De no ser votadas, se considerarían aprobadas, y si es reforma constitucional, sería sometida a un referendo.

10 Facultar al Ejecutivo para hacer observaciones al Congreso sobre la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos aprobado.

 

El tema que más crítica ha recibido es la propuesta de permitir la reelección inmediata de legisladores y alcaldes hasta por 4 periodos para llegar a un máximo de 12 años. En México “gracias” a la educación pública se nos adoctrinó a aborrecer la reelección, a tenerle miedo. Pero no es más que un mito. Como todas las cosas, la reelección no es buena ni mala por sí misma, si no las personas que hacen uso de ella. El problema de las reelecciones de Porfirio Díaz fue que no tenían límite, además de la falta de transparencia y equidad en los comicios, lo cual garantizaba su perpetuidad. Eso pasó con el PRI durante más de 70 años. ¿De qué servía que no hubiera reelección si como quiera un partido se mantuvo en el poder tanto tiempo con los rezagos, pobreza, y problemas que aún todavía estamos padeciendo? Se cambió la dictadura de una persona por la de un partido, por la de un grupo minoritario.

 

No sé si 12 años sean muchos o pocos para que un buen alcalde o legislador implementen sus planes de gobierno. Pero definitivamente si es necesaria la reelección para que los buenos representantes, quienes si hayan dado resultados, permanezcan en el poder si los ciudadanos con el voto así lo deciden. Muchos dicen que la reelección hará que aumente la tentación de los alcaldes para promover su imagen personal, usando recursos públicos, y mantenerse en el poder, aunque no hayan dado buenos resultados. ¿Pero que acaso no hacen ya eso todos los alcaldes, gobernadores, legisladores y el presidente? ¿Cuál es la diferencia entre eso y la situación actual? Ya usan los recursos públicos para tal propósito, sólo que no es para reelegirse sino para brincar a otro puesto, para “chapulinear”.

 

Para mí lo más grave del sistema de partidos actual, de la partidocracia, es que las cúpulas son quienes deciden las candidaturas, quienes reparten los huesos. Por eso los legisladores y alcaldes ven más por los intereses partidistas, por quedar bien con los “de arriba”, porque de eso depende su futuro político, que por los intereses de la ciudadanía. En la propuesta del Presidente este fenómeno sería reducido significativamente ya que si un alcalde o legislador se quiere reelegir lo podrá hacer aún y cuando no tenga el apoyo de los líderes de su partido o del gobernador (que son los actuales reyezuelos después de la derrota del PRI en el 2000). Y esto sería posible porque además de la reelección Calderón está proponiendo las tan necesarias candidaturas independientes. De esta forma si un partido no apoya la reelección de un alcalde o legislador, éste podría irse por la libre y así someter su desempeño, su reelección, ante la ciudadanía, no sólo ante los intereses de grupo de la cúpula de su partido.

 

No debemos tener miedo porque malos elementos puedan perpetuarse en el poder. Malos políticos los ha habido siempre, los hay y los habrá. Los políticos son parte de la sociedad y si la sociedad no es perfecta, los políticos tampoco. Pero si es necesario que haya mecanismos que depuren a los malos elementos y premien a los buenos. Definitivamente 3 años en tiempos políticos o de resultados de un municipio o legislatura son pocos. Quizá 12 años puedan ser muchos, pero algo intermedio debería aprobarse. He leído comentarios criticando la propuesta usando el ejemplo de Adalberto Madero en Monterrey: “imagínense a Maderito como alcalde durante 12 años, lo que no robaría”. Pues si un alcalde como Madero permaneciera por 12 años significaría que durante 3 elecciones fue reelegido por los ciudadanos, y entonces la culpa no la tendría el indio, sino los que lo hicieron compadre. Ya va siendo hora que los ciudadanos participemos más en política, que seamos más críticos, más activos. Nos quejamos de todo, pero no queremos hacer nada. La política afecta buena parte de nuestras vidas, con los impuestos, servicios, seguridad, educación, salud. ¿Por qué dejar que otros decidan?

 

Respecto a la segunda vuelta creo que también sería un gran avance en la democracia mexicana ya que reduciría el efecto de los acarreos y del voto duro de los partidos, dándole más peso al voto independiente, razonado, de los que somos apartidistas. Es cuestión de cantidades. Obviamente no aplica para todos los estados y municipios del país. Pero si aplica en zonas donde las elecciones siempre han sido cerradas y el 3er lugar tiene un peso importante, como es el caso de las presidenciales. El voto razonado, independiente, no se va con algún partido en especifico, normalmente se distribuye entre los grandes e incluso bastante se va a la chiquillada. Todos los partidos tienen voto duro, pero el PRI es el que más tiene. De igual forma el voto independiente es menor en el PRI.

 

Al existir una 2a vuelta el voto independiente tendrá que definirse más sobre una de dos opciones. En la situación actual, al pulverizarse el voto independiente, el voto duro tiene más peso. Esto se agrava cuando el abstencionismo es alto. Pero si hay 2a vuelta, las probabilidades de alternancia en estados donde siempre ha gobernado el PRI son mayores. La 2a vuelta ayuda bastante a que el partido más fuerte no se eternice en el gobierno. Revisemos lo que sucede en otros países que si tienen este mecanismo, las alternancias se dan con mayor frecuencia. El desgaste del partido gobernante se acelera con la 2a vuelta, y por consecuencia la alternancia es más dinámica. No es garantía pero si es una mejora significativa en el sistema. Definitivamente si hoy en día hay acarreo habría acarreo por 2a vez, es obvio, pero el costo de los acarreos se duplica, ya no es tan fácil. Lamentablemente la propuesta es sólo para presidenciales, sería genial que se extendiera a gobernadores y alcaldes, pero quizá eso sería pedirle mucho al PRI, que sería el más perjudicado.

 

Es interesante también que Calderón haya propuesto que las elecciones legislativas se den después de la primera vuelta presidencial, es decir, la segunda vuelta, de existir, sería junto con las legislativas. Esto daría oportunidad al electorado de hacer un voto más razonado respecto a la conformación del poder legislativo cuando ya se sabe cómo se votó en la primera vuelta y qué partidos son los dos punteros, lo cual daría, potencialmente, o una mayoría al partido del presidente para que gobierne con más facilidad, o la obligación de cogobernar con la oposición. Esta situación, sumada a la reelección de legisladores y candidaturas independientes, incentiva la negociación de largo plazo, los acuerdos más allá del cortoplacismo que sufrimos ahora, y habría más posibilidades para reformas, leyes, de mayor alcance, estructurales, que los parches y burradas a las que nos tienen acostumbrados los políticos ahora.

 

El resto de las propuestas, reducción del congreso, la posibilidad de iniciativas ciudadanas, así como del Poder Judicial, el aumento del mínimo de votos para que un partido mantenga su registro, las iniciativas preferentes para el Presidente, así como el referendo en cambios Constitucionales que hayan pasado por ese mecanismo, sin duda mejorarán el desempeño del Estado en su conjunto (los 3 poderes, y la ciudadanía) para ir haciendo los cambios que el país requiere. Casi todos ellos, salvo el aumento del porcentaje mínimo para el registro, ayudan de una forma u otra a reducir el poder de las cúpulas partidistas, de los intereses de los partidos, aumentando por consecuencia el poder de decisión de los ciudadanos.

 

No son suficientes, sin duda hay muchos otros cambios que se pueden hacer, pero estos 10 son un avance y como tal debemos apoyarlos. Son tan buenos que dudo que los partidos, sobre todo el PRI que sería el más afectado, vayan a aprobarlos. Y si los aprueban sería con modificaciones que los harían inoperantes, o poco efectivos. Como están las leyes actualmente, el PRI tiene muchas posibilidades de ganar la presidencia en el 2012. Con una segunda vuelta electoral, sus posibilidades se reducen significativamente, sería casi un volado. ¿Votarán los legisladores priístas pensando en el bien del país o en su beneficio particular? Yo creo que votarán por lo segundo, espero equivocarme. ¿Alguien quiere apostar lo contrario?

 

Dany Portales


Comments:
Pues en resumen yo pienso que...

1 La reelección de Alcaldes pueda ser únicamente por dos periodos, consecutivos o separados. Es decir, que no ocupen más de 6 años en el cargo, para qué los queremos 12?

2 Para los diputados federales y locales, lo mismo que a los alcaldes.

3 Que sí se reduzca el número de legisladores en el congreso pero que se eliminen los plurinominales de una vez por todas. 96 senadores, tres por cada estado; 350 diputados, todos elegidos por sufragio directo.

4 Incorporar la iniciativa de Ley ciudadana.

5 Candidadaturas independientes y todos los demás puntos tendrían que venir acompañados con una reforma constitucional que oblique a que todos los partidos y todos los poderes del Estado en sus tres niveles de gobierno, tengan que transparentar hasta el último centavo del presupuesto, y cada una de sus decisiones en el cargo.

6 Segunda vuelta presidencial y elección por mayoría absoluta.
Genial! Si bien esto no le da la legitimidad necesaria a quien gane, si le dará claridad a las elecciones. Tendría que ser la primera vuelta el 2 de julio, y el 16 de julio la segunda vuelta acompañada de elección de diputados y senadores.

7 Aumentar del 2 al 4 por ciento el mínimo de votos para mantener el registro del partido.
Esto me parece también genial, acabaríamos con los partiditos que dizque de izquierda defensora de los pobres pero que solamente sirve para hacer millonarios a sus presidentes. Sería suficiente para desmantelar falsos movimientos de fanfarrones como López Obrador que ahora se adoran el y el PT, partido ligadísimo a los Salinas de Gortari. Hipócrita!

8 Permitir iniciativas de Ley de la Suprema Corte.
Perfecto!

9 Facultar al Ejecutivo para presentar dos iniciativas de Ley preferentes en el Congreso antes de que concluya el periodo.
Ya era hora de buscar como detener la inacción y cementerio de iniciativas en el Congreso.

10 Facultar al Ejecutivo para hacer observaciones al Congreso sobre la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos aprobado.
También muy bueno. No se vale que los proyectos buenos del Presidente se paren en seco por medio del presupuesto. Cómo se van a cumplir las promesas de campaña si los que le dicen en que se gasta el dinero son los congresistas.

Saludos
 
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