domingo, abril 11, 2021

 

Montaje

"Acción y efecto de montar una obra teatral". Así define la Real Academia Española la palabra "montaje" en su cuarta acepción.

 

La mañanera es un montaje diario. Una eficaz puesta en escena a través de la cual el guionista, director y primer actor, AMLO, nos va llevando por los temas del día. No suele ser alguno de los graves problemas del país, sino el reflejo de sus propias preocupaciones y obsesiones. Es un Presidente que gobierna desde la palabra y el drama. Que desvía la conversación pública lejos de sus muchos fracasos.

 

Un video de una falsa vacunación en el brazo de un anciano debió haber llevado a revisar la forma de vacunar. Las largas colas de adultos mayores son en sí mismas un escándalo que obligaría a repensar la estrategia. El retraso frente a lo prometido merecía por lo menos una explicación. AMLO nunca pide perdón. Su pecho no es bodega y arremete contra sus críticos.

 

Claro que iba a llevar a todo tipo de burlas el inyectar aire a un adulto mayor. ¿Se imaginan cómo AMLO hubiera ridiculizado a Calderón si durante su gobierno hubiera sucedido lo mismo?

 

Para AMLO fue sospechoso que las benditas redes sociales reaccionaran con tanto vigor. Concluyó que el video era un montaje. Y para distraer, se dedicó a hablar de uno de hace 16 años: la recreación para el programa de televisión de Carlos Loret, quien le ha sacado muchos trapitos al sol, del momento en que atraparon a Florence Cassez y su novio, Israel Vallarta, presuntos secuestradores. Le detención existió, pero horas antes.

 

En el caso de los montajes de AMLO, muchas veces se representan dramas que construyen una realidad alterna. La quinta acepción de la Real Academia define aún mejor a la mañanera: "Aquello que solo aparentemente corresponde a la verdad".

 

De todos los montajes de esta administración, la joya, en términos de construir una realidad alterna, no es el espectáculo televisado con cada llegada de lotes de vacunas, ni la no rifa del avión, sino la presunta inauguración del, aún obra en marcha, aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía, que consistió en un vuelo de AMLO desde el aeropuerto capitalino al inconcluso aeropuerto, seguido del aterrizaje de 4 aviones comerciales sin pasajeros. ¿Cuántos leales seguidores de AMLO no estarán hoy convencidos de que Santa Lucía está terminado?

 

Son eficaces sus montajes. Sigue teniendo altos niveles de aprobación a pesar de sus muchas promesas incumplidas. Puede hacer las más absurdas afirmaciones y salir ileso. A Fox lo tundieron por haber llamado "José Luis Borgues" a Jorge Luis Borges.

 

Es normal, aunque perverso, que, sin contrapesos, el presupuesto público refleje crecientemente lo que AMLO quiere: para el 2022 los rubros de mayor crecimiento programado son el de las pensiones, por su ocurrencia de disminuir la edad de la pensión obligatoria, y el Tren Maya. Esto en detrimento de rubros más necesarios. No crece el presupuesto de salud. Tampoco el dedicado a construir y mantener caminos. Todo el dinero para los deseos del señor Presidente.

 

Lo más disfuncional de este gobierno es que el diseño de futuros montajes supedite decisiones incluso en temas críticos como la estrategia de vacunación. Unos 23 mil maestros de Campeche han sido inoculados. No estaban contemplados en el programa original de vacunación. El objetivo, hacer un montaje: volver a clases presenciales en ese pequeño estado y convencer al público de que pronto se reanudarían en el resto del país. El teatro canaliza las expectativas. "Pronto le tocará a tus hijos... Vamos bien".

 

Montaje es también, según la Real Academia, "Ajuste y acoplamiento de las diversas partes de una joya". Esta presidencia pasará a la historia como la mayor joya de comunicación de nuestro país. La pregunta es cuándo la realidad la va a alcanzar; cuándo el público verá que buena parte de lo presumido era teatro, entretenido, pero teatro.

 

Carlos Elizondo Mayer-Serra


domingo, marzo 28, 2021

 

Desprestigiar

Sí funciona. Casi el 75 por ciento de los republicanos cree que el presidente Trump fue víctima de un fraude electoral.

 

AMLO se le adelantó en esta estrategia: no cree haber perdido legítimamente una sola elección. Ni en su primer intento por llegar a la gubernatura de Tabasco en 1988, cuando obtuvo el 20.9 por ciento de los votos frente al 78.2 de Salvador Neme. Según él, siempre ha perdido por fraude. Cuando perdió por 233 mil 831 votos contra Calderón, se contaron mal los votos; cuando fue por 3 millones 309 mil 765 votos frente a Peña Nieto, el dinero del PRI compró la conciencia del pueblo sabio. Nunca argumenta sus casos. Da otros datos y lincha a quien no le dé el triunfo.

 

Ningún crítico debe tener credibilidad, por lo menos ante sus seguidores. Por eso arremetió contra Reforma cuando en primera plana publicó la nota de los videos de su hermano Pío López Obrador recibiendo paquetes de efectivo. Pero cuando Reforma exhibe a alguno de sus adversarios (como pasó el 21 de marzo, cuando puso en portada el presunto enriquecimiento ilícito del gobernador panista de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca) y la noticia es conveniente, su posición cambia y sus seguidores la difunden con la siguiente lógica: si hasta el Reforma lo trae, es porque la evidencia es tan abrumadora que el escándalo no se puede ocultar. Es la misma lógica de AMLO respecto a su triunfo del 2018. "Nosotros triunfamos porque fue una ola, era imposible de hacer un fraude, pero en las elecciones anteriores lo permitió el INE".

 

A AMLO le urge desprestigiar al INE. Según la más reciente Encuesta Nacional de Cultura Cívica del INEGI, el 59.6 por ciento de todos los mexicanos tiene confianza en el INE, frente al 52.5 por ciento que la tiene en la Presidencia (como institución). Entre las mujeres, el 58.8 confía en el INE, frente al 48.9 en la Presidencia.

 

La andanada contra el INE se da en el marco de la determinación por parte de éste de hacer cumplir el artículo 54 de la Constitución: "en ningún caso, un partido político podrá contar con un número de diputados por ambos principios que representen un porcentaje del total de la Cámara que exceda en ocho puntos a su porcentaje de votación nacional emitida". En las urnas en el 2018, Morena obtuvo el 37.16 por ciento de los votos para diputaciones federales. Le hubieran tocado no más de 45.16 de éstos. Hoy Morena tiene el 51.4 por ciento de los diputados. Asimismo, en las urnas en el 2018, la coalición Juntos Haremos Historia obtuvo el 43.5 por ciento de los votos para diputaciones federales. Le deberían de haber tocado no más de 51.5 de éstos. Hoy tiene el 64 por ciento de los diputados.

 

El INE sí es conservador: busca preservar la Constitución. La regla propuesta por el INE afecta a cualquier partido que trate de violentar esa norma.

 

Ya está cantado el argumento de AMLO: si la coalición del Presidente pierde su mayoría constitucional este junio, no será porque no obtuvo los votos, sino porque el INE les hizo trampa, en su esfuerzo por hacer cumplir la Constitución.

 

Me temo que el Tribunal Electoral hará lo necesario para darle la razón al Presidente. Lo ha hecho en casi todas sus decisiones desde que AMLO ganó la Presidencia. Pero AMLO ya dejó sembrada la discordia y la justificación para buscar tener consejeros electorales que le sean leales.

 

AMLO tiene hoy muy pocos contrapesos. Por ello hace cosas inéditas, como la descarada campaña mañanera por su coalición, o vacunar a sus operadores políticos, antes que a todo el personal médico, para que puedan supervisar la vacunación y repartir dinero y propaganda.

 

No quiere perder la mayoría constitucional. Por eso ha puesto toda la carne en el asador, desde bajar la edad de las pensiones universales y prometer aumentar su monto, hasta usar cualquier instrumento disponible, legal o no, para seguir teniendo una Cámara de Diputados a su servicio.

 

Carlos Elizondo Mayer-Serra


sábado, marzo 27, 2021

 

Un voto a la vez

De vez en cuando hay personas que me cuestionan el por qué hablo tanto de política, que qué voy a lograr con ello, que si hablando de política se puede cambiar algo.

 

Muchos creen que la política hay que dejársela a los políticos profesionales y burócratas. Que todo es un cagadero y que nada va a cambiar hablando de política. Es gente que le molesta que se hable de política en reuniones de familia, amigos, en el trabajo o grupos de redes sociales.

 

Y definitivamente entiendo el hastío de esas personas al ver que "todos los políticos son iguales" y que aparentemente nada cambia. Pero, ¿a quiénes beneficia que un alto porcentaje de la población no quiera hablar de política y que inclusive se abstengan de ir a votar?

#preguntascabronas que esas personas no se hacen.

 

Y si, si meditamos un poco veremos que los beneficiarios directos de que mucha gente esté cansada de la política, que no quiera tocar ese tema, y que solo se dedican a su trabajo y su familia, son precisamente los políticos y burócratas.

 

A ellos les interesa que exista un nivel alto de abstencionismo y/o apatía. Que no exista debate entre la gente, que no se revisen propuestas, que no se investigue, que no se les exijan resultados. De esa forma para ellos será mucho más fácil tener un público más reducido a quién convencer con "propuestas" vanas, promesas que no cumplirán, o comprando votos con dádivas.

 

Si la mayoría de los ciudadanos discutiera con su familia, vecinos, amigos, compañeros de trabajo, etc., las cuestiones públicas que nos afectan a TODOS, sería más difícil para los políticos engañar a esa minoría manipulable que siempre ha existido y seguirá existiendo en todas las sociedades.

 

Para los políticos y burócratas es mucho más fácil tener ciudadanos que NO los cuestionen, que no les exijan nada. Ciudadanos obedientes que paguen puntualmente los impuestos, que si les suben los impuestos o el costo de los servicios públicos, no respinguen y que sigan pensando que "no vale la pena quejarse porque nada va a cambiar".

 

Hace mucho tiempo que yo dejé de ver a la política de manera idealista buscando un cambio profundo. La política empieza con uno mismo y con las personas que nos rodean. Una opinión a la vez, de voto en voto.

 

¿Y tú, dejarás que los políticos sigan tomando decisiones sobre tu vida y sin repelar porque nada se puede cambiar?

 

#aguzados

#sebuscanciudadanosliberados


viernes, marzo 26, 2021

 

Desaparecimos

Nos borraron del mapa, ya no existimos para la Inversión Extranjera Directa y este "mérito" corresponde al Sr. López y a su Gobierno.

 

Los de la 4T le han restado atractivo a invertir en México, según expertos, porque no tenemos un plan de desarrollo económico con visión estratégica clara y articulada.

 

Ello, adicional a que cambios en el marco legal, como la ley del outsourcing y la nueva Ley de la Industria Eléctrica, han generado desconfianza y ahuyentado la inversión, pero además no gustó para nada al capital internacional que nuestro Gobierno haya tomado el camino de GASTAR en obras de "alto costo" y "bajo impacto".

 

Las pifias cometidas por este Gobierno, pues, se han ido sumando para DESALENTAR la inversión en México.

 

Y este repudio al País comenzó en el 2019, pero se enfatizó en el 2020 y continúa en el 2021.

 

El actual Gobierno y el mundo de las finanzas y la economía simplemente no hablan el mismo lenguaje, y por lo mismo no se entienden, lo que ha generado que México haya sido relegado en el panorama de captación de inversión a nivel mundial.

 

Esta situación representa un mal augurio para nuestro crecimiento futuro, corremos el riesgo de convertirnos en un país chiquito e insignificante, por atrasado e inconfiable.

 

La situación no sería tan grave si no fuera porque los principales integrantes del Gobierno, desde el Preciso para abajo (excepción quizás de don Arturo Herrera, Secretario de Hacienda), no le dan importancia al fenómeno.

 

Ello se nota en el simple hecho de que en NADA de lo que se han equivocado han siquiera intentado corregir.

 

Sabido es que para corregir un error, el primer paso es reconocer que se cometió.

 

El Gobierno -que se jacta de "transformador"- jamás lo ha hecho y, por el contrario, cuando genera con sus yerros andanadas de críticas, internas y externas, su reacción ha sido siempre DOBLAR LA APUESTA y entercarse más por insistir en el error señalado.

 

El primer indicio que tuvieron México y el mundo sobre esta actitud y reacción que prevalece en la 4T, desde el instante en que ésta tomó el poder, fue cuando de rompe y rasga anunció la cancelación del Nuevo Aeropuerto de Texcoco, ya a medio construir.

 

A partir de ese momento, las acciones gubernamentales "hidráulicas" (porque son pura regazón) se han apilado una encima de otra, generando desconfianza, pues nadie le apuesta a un Gobierno inestable y caprichoso que obedece no a las leyes ni a las instituciones, sino a los caprichos de un solo hombre, uno obcecado y entercado con una visión de País (y del mundo) que simplemente no corresponde con la realidad, mucho menos con la modernidad.

 

No hemos llegado aún a la mitad del sexenio, pero ya se comienzan a palpar los estragos que ha causado el cúmulo de errores cometidos, y la obsesión por una filosofía de gobernar reñida por completo con las tendencias prevalecientes en el mundo.

 

Esto es, mercados libres, economía de mercado, transparencia, institucionalidad, reglas claras y estables, así como la demostración de capacidad para negociar acuerdos INCLUYENTES y no excluyentes.

 

Una de las virtudes más importantes que debe exhibir un gobernante es la capacidad de ESCUCHAR, y este Gobierno no sólo no la tiene, sino que se ha acostumbrado a ser la ÚNICA VOZ que atiende, esto es, la suya propia.

 

Ha demostrado este Gobierno que no cree en la división de Poderes -ni la practica-, ni en el respeto a las instituciones de gobierno que no dependen del Poder Ejecutivo.

 

Todo lo contrario, la tendencia ha sido DOBLAR Y SOMETER a toda entidad que no acepte las órdenes unilaterales de un Poder Ejecutivo que pretende ser el factótum, uno que hace y deshace a su antojo sin medir ni importarle las consecuencias.

 

Lo cual ha quedado demostrado por la forma tan impactante en la que la Inversión Extranjera Directa nos ha borrado de las gráficas.

 

En Gobiernos previos, los "neoliberales" que tanto odia el señor López estábamos ADENTRO, bien posicionados.

 

Pero bastó con su llegada al poder, y desaparecimos a una velocidad vertiginosa, demostrando con ello que para un gobernante DESTRUIR ES FÁCIL, lo difícil es construir.

 

FRICASÉ


 

Ejemplo mundial

"Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes". Barón de Montesquieu

 

A un año de sufrir los primeros golpes de la pandemia, nuestro Gobierno se ha caracterizado por su optimismo. El Presidente López Obrador ha señalado de manera reiterada que México es un ejemplo mundial.

 

"Estamos dando una lección al mundo con nuestro comportamiento", dijo el 11 de abril de 2020. El 2 de mayo añadió: México "está dando un ejemplo al mundo" y "estamos viendo la luz a la salida del túnel".

 

El 9 de junio insistió: "México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza. Con la participación voluntaria, consciente, de los ciudadanos. Esto no se logró en otras partes del mundo".

 

El 27 de agosto recalcó: "Yo espero que el caso de México al final va a ser un ejemplo... Vamos a escribir la experiencia de qué hicimos nosotros a diferencia de lo que hicieron otros países".

 

En realidad, México ha sido un ejemplo de lo que no hay que hacer en una pandemia. Our World in Data muestra que nuestro País tiene el mayor número de muertes excedentes y una de las peores caídas económicas.

 

El ranking de resiliencia contra el Covid de Bloomberg nos coloca en último lugar de los 53 países considerados. Las naciones realmente ejemplares son Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Taiwán e Israel.

 

El Subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, previó en junio de 2020 que habría entre 30 mil y 35 mil muertos por la pandemia, con un improbable escenario catastrófico de 60 mil, pero hemos llegado a 200 mil fallecimientos oficiales, que podrían ser 600 mil reales.

 

En lo económico, el Presidente aseguró que en 2020 se crearían 2 millones de nuevos empleos, pero se perdieron 647 mil 710 formales registrados en el IMSS y 2.4 millones de personas dejaron de estar ocupadas. La pobreza laboral pasó de 37.3 a 40.7 por ciento entre 2019 y 2020.

 

La pandemia generó retos para todos, especialmente porque en un principio no se conocían bien sus características. Muchos Gobiernos cometieron errores. Todavía esta semana la Canciller Angela Merkel ofreció una disculpa pública por haber tratado de imponer un nuevo confinamiento rechazado por los alemanes.

 

La diferencia es que otros países han tomado mejores decisiones o han corregido las malas. Muchos Gobiernos, por ejemplo, empezaron a promover el uso de mascarillas cuando se demostró que la enfermedad se propaga fundamentalmente por aire.

 

En México el Presidente insiste en no utilizarlas y el Subsecretario López-Gatell las minusvalora. El Gobierno se negó en un principio a realizar pruebas y hasta la fecha el número aplicado, 45 mil 857 por millón de personas, es uno de los más bajos del mundo. Veinticinco países tienen más pruebas que habitantes; Dinamarca, cuatro veces más.

 

España, que AMLO presenta siempre como ejemplo de mal desempeño en la pandemia, acumula 895 mil 590 pruebas por millón, 20 veces más. Es cierto que somos un país pobre, pero Chile ha aplicado 561 mil 992 pruebas por millón.

 

Las malas políticas se han traducido en México en mil 537 muertes oficiales por millón, pero la falta de pruebas engaña. El mejor indicador de la mortandad real es el 68 por ciento de muertes excedentes, el nivel más alto del mundo.

 

Estamos cumpliendo un año en pandemia. El Gobierno no es responsable de la enfermedad, pero sí de haber actuado con ignorancia y prepotencia. Si en vez de insistir que somos un ejemplo para el mundo el Presidente hubiera escuchado a los científicos, no seríamos un ejemplo de lo que no se debe hacer.

 

Sergio Sarmiento


sábado, marzo 20, 2021

 

Menos competitivos

"El real potencial de la electricidad radica no sólo en proporcionar servicios, sino en estimular el desarrollo económico de largo plazo". Christopher Flavin

El peor daño de la contrarreforma eléctrica del Presidente López Obrador será la pérdida de competitividad de la economía nacional. Muchas empresas se han asentado en México porque han tenido acceso a una electricidad de precio razonable y buena calidad. No toman decisiones por razones ideológicas sino prácticas. Han contratado con proveedores privados, porque les han dado electricidad más barata.

 

El Presidente ha prometido que con su contrarreforma no van a subir las tarifas. La verdad es que México registra ya precios altos, en buena medida por el monopolio que conserva la Comisión Federal de Electricidad. Estamos un 30 por ciento arriba en costos de electricidad industrial que los países ricos, me dice un empresario.

 

La baja de los combustibles por la pandemia no se reflejó en México, como en otros países, en menores precios de electricidad. El Gobierno modificó la fórmula para mantener precios altos y no trasladar el ahorro a los usuarios.

 

El propósito era hacer un colchón para no subir las tarifas cuando se elevaran nuevamente los combustibles. Pero es una manipulación que genera distorsiones económicas. Los países con mercados de energía más liberalizados tienen usualmente precios más bajos.

 

Los clientes industriales en México han buscado contratos con productores privados porque su energía es mejor y más barata. Por eso el Gobierno quiere cambiar la ley. Sabe que la CFE no puede competir.

 

Se queja el Gobierno de que las empresas privadas reciben un subsidio. Dice que no pagan por la transmisión, pero es falso. No sólo pagan, sino que las tarifas las define la autoridad. Las empresas privadas cobran sólo un passthrough por la transmisión, es decir, trasladan el costo a sus clientes; y el margen de la CFE es bastante saludable, superior al 10 por ciento. El que a pesar de esto la empresa haya perdido 78 mil 919 millones de pesos en 2020 revela su grado de ineficiencia.

 

Esta ineficiencia está aumentando en lugar de disminuir. En el sexenio pasado, Enrique Ochoa, entonces director de la CFE, acordó con el sindicato una reducción importante en el pasivo laboral al aumentar la edad de retiro y el número de años trabajados para recibir una pensión. En 2020, sin embargo, Manuel Bartlett revirtió el acuerdo de un plumazo y redujo nuevamente la edad mínima y el número de años de trabajo para pensionarse.

 

Ahora los trabajadores de la CFE pueden jubilarse una vez más a los 55 años después de 25 años de servicio, mientras que las mujeres no tienen límite de edad después de trabajar 25 años. El resultado es un enorme incremento del pasivo laboral, cuyo costo tendrán que pagar los usuarios o los contribuyentes. Lo curioso es que las empresas privadas pagan más a sus trabajadores, pero tienen menores costos laborales.

 

Muchas industrias que compiten en los mercados internacionales no podrán absorber el alza de costos que supone la contrarreforma. Por otra parte, como la CFE no tiene recursos suficientes para invertir en nuevas plantas de generación, o siquiera para modernizar la red de transmisión que tiene en monopolio, la oferta de electricidad se volverá insuficiente y veremos cada vez más apagones. Para la industria mexicana será un golpe mortal.

 

La contrarreforma no sólo afectará a los consumidores domésticos y a los contribuyentes, que tendremos que pagar mayores subsidios. También reducirá la competitividad de la economía mexicana. Si el plan es aumentar la pobreza, vamos por buen camino.

 

Sergio Sarmiento


 

Combustóleo que mata

Ha quedado evidenciado que la principal motivación del Gobierno federal para impulsar la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) no fue ni la confiabilidad del sistema eléctrico nacional (SEN), ni el fortalecimiento de la CFE. El objetivo de esta reforma absurda e inconstitucional ha sido darle soporte a una política energética retrógrada, basada en la mayor extracción de petróleo para refinarlo y supuestamente lograr la autosuficiencia en gasolinas.

 

Este objetivo es ilusorio por varias razones: actualmente se importa el 60% de las gasolinas, las seis refinerías en el País apenas alcanzan eficiencias del 45%; los equipos de desulfuración funcionan mal; se emplean 10 veces más trabajadores que en las refinerías de Estados Unidos. Bajo estas condiciones, es imposible que mejore la capacidad de refinación y que tengamos autosuficiencia.

 

Estas refinerías producen 25% de gasolinas contra 32.6% de combustóleo, un subproducto sucio y con altísimo contenido de azufre, que ya nadie lo quiere ni regalado. Al no poder venderlo en mercados internacionales, la decisión salomónica del Gobierno fue cerrar las puertas a las energías renovables, a la transición energética y ordenar quemar todo el combustóleo contaminante en las viejas termoeléctricas obsoletas y contaminantes que hay en el País.

 

Ésta es la verdadera razón que impulsó la reforma a la LIE. Obligar a la CFE a operar estas termoeléctricas es una decisión que la debilita y la hace más ineficiente; frena las energías renovables y en lugar de reducir emisiones a la atmósfera -que es un compromiso internacional-, por el contrario, se incrementarán exponencialmente.

 

Pero el mayor problema de esta reforma será la afectación a la salud de millones de mexicanos.

 

La Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Guanajuato ha revelado datos que demuestran el grave daño a la salud que representa la generación de electricidad quemando combustóleo:

 

· A finales de 2020, las refinerías de Salamanca y Tula tuvieron un exceso de inventario de combustóleo y un incremento del 26% respecto del año anterior, los cuales no se han logrado vender en el mercado internacional.

 

· El 15 de febrero de 2021 la CFE puso a disposición del Cenace las centrales generadoras de Tula y Salamanca, bajo la consideración del uso del combustóleo y con base en contribuir a la continuidad del suministro eléctrico.

 

· El 19 de febrero de 2021 las estaciones de monitoreo Cruz Roja y Nativitas registraron incremento en las concentraciones horarias de dióxido de azufre (SO2) hasta 10 veces mayor que en días anteriores.

 

· Del 19 de febrero al 8 de marzo, se superó el valor establecido de la NOM-022-SSA1-2019, la cual establece el límite de 75 partes por billón (ppb) de exposición en una hora. Durante este periodo de tiempo, se registraron valores de 250 ppb.

 

· Se informó de incrementos en las concentraciones de partículas menores o iguales a 2.5 micrómetros (PM2.5), hasta de 89 µg/m3, cuando el máximo permisible por la misma norma es de 45 µg/m3 de exposición en 24 horas. El incremento en las concentraciones de PM2.5 coincide con el aumento observado en las concentraciones de SO2.

 

Queda demostrado que al quemar combustóleo en las viejas termoeléctricas, se disparan las concentraciones de SO2 y de partículas PM2.5. Asimismo, múltiples investigaciones revelan que la exposición a concentraciones altas de SO2 reportan un aumento en el número de muertes por cáncer de pulmón asociado a este contaminante. Adicionalmente, se demuestra la sinergia entre el SO2 y otros contaminantes como el benzopireno, así como las partículas PM2.5, que participan en procesos carcinogénicos.

 

Esta situación de contaminación en Salamanca se repetirá en todas las comunidades aledañas a la operación de viejas termoeléctricas que consuman combustóleo. Mucho peor será el caso de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, que recibirá directamente los gases contaminantes de la termoeléctrica de Tula.

 

José Luis Luege Tamargo

El autor es presidente de Ciudad Posible


viernes, marzo 12, 2021

 

Fácil, fácil

Como cuchillo en barra de mantequilla, así de fácil, facilito se aprobó la nueva Ley de la Industria Eléctrica, la cual en esencia resulta ser una contrarreforma que impide la participación del sector privado en la generación y venta de energía eléctrica, incluyendo la generada por vías "limpias".

Mientras, seis empresas, entre ellas una minera canadiense, están a punto de ganarle al Gobierno mexicano SEIS arbitrajes internacionales en los que México tendrá que resarcirles el daño (más multas) acusado de haber violado diversas normas dentro del T-MEC y de otros acuerdos internacionales.

Pareciera que no, pero estos dos hechos estarán pronto interconectados en el futuro.

Las empresas extranjeras que invirtieron en México MILES de millones de dólares para producir energía bajo el juego de reglas establecido en la reforma, y que ahora se les cambian en medio del partido, seguramente presentarán sendas y millonarias quejas ante los tribunales internacionales contra el Gobierno mexicano.

En estos casos, los tribunales, de fallar en contra de México, cosa que luce probable, no se conformarán con solamente solicitar que se reintegre a los perjudicados la inversión.

No, adicionalmente suelen castigar al país violador de los tratos con un monto del OCHENTA POR CIENTO por encima del daño directo.

Resulta muy, pero muy, probable que la contrarreforma le acabe costando al País SETENTA MIL MILLONES DE DÓLARES O MÁS.

Aunque, si somos realistas, este penalty -estrictamente hablando- no le cuesta a México, sino que GRAVA SOBRE LOS MEXICANOS.

El Gobierno en sí no produce dinero, recolecta dinero de los ciudadanos que lo producen con su esfuerzo y se lo entregan vía los impuestos que pagan.

Cualquier indemnización que deba pagar el Gobierno mexicano SALE DEL BOLSILLO de los ciudadanos.

En pocas palabras, quienes armaron la contrarreforma se tomaron hartas libertades con los recursos de los mexicanos.

Dicho cambio a nuestro marco legal en materia energética, lamentablemente, aparte del daño directo que causará a nuestra economía con elevados costos de energía y mal servicio, acarrea consigo un detrimento mortal al medio ambiente, pues obliga a la CFE a consumir energía "sucia" para generar electricidad.

El costo de la contrarreforma, pues, será enorme y multidimensional (como decíamos, no menos de 70 mil millones de dólares): todo por priorizar ideologías por encima de la modernización y adopción de reglas de juego de apertura y competencia en nuestra industria eléctrica, tan obsoleta como retrógrada.

Al decir nosotros que se priorice la ideología, a lo que nos referimos es que ha quedado abundantemente claro que esta Administración y sus integrantes abrigan una mentalidad -tipo la cubana de los años 50-, cuya mira es atacar y debilitar lo más que se pueda al sector privado productivo a cambio de intentar darle o imprimirle al Gobierno un rol PREPONDERANTE, esto es, totalitario, para ello invocando un concepto tanto ya condenado por la historia como fracasado, al que llaman "LA RECTORÍA DEL ESTADO EN MATERIA ECONÓMICA".

Este concepto fallido yerra el no reconocer que el Gobierno NO ES la solución: ¡es el problema!

Entre más grande y poderoso sea el Gobierno, más chica e improductiva es la sociedad civil y, en consecuencia, más chica y débil la economía nacional.

Como los Gobiernos no producen, sino lo consumen, entre menos Sociedad, menos economía, y entre menos economía, menos recaudación y capacidad del Gobierno de abarcarlo todo.

Lo dicho: "Si un Gobierno administrara el Sahara, se acabaría la arena".

Usualmente, cuando el Gobierno totalitario se enfrenta a sus límites, comienza a desesperarse y a cometer garrafales errores económicos: endeudarse más, imprimir más dinero, elevar impuestos, todo esto se suma y genera sinergia negativa que merma aún más la economía hasta llegar al punto en que ésta ya no puede soportar al Gobierno y entonces viene el tronido inevitable.

Triste decirlo, pero por ese camino transitamos ya.

 

Fricasé, El Norte


 

Mariguana regulada

"Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y mente, el individuo es soberano". John Stuart Mill

El dictamen del ministro Arturo Zaldívar, hoy presidente de la Suprema Corte, era un poema liberal.

 

Lo presentó a la primera sala en octubre del 2015: "La Constitución permite que cada individuo elija su propio plan de vida y adopte el modelo de virtud personal que considere válido, en tanto no afecte a los demás... El bien más genérico que se requiere para garantizar la autonomía de las personas es precisamente la libertad de realizar cualquier conducta que no perjudique a terceros".

 

Por cuatro votos contra uno, fue aprobado el 4 de noviembre. Nada que ver con las restricciones de la Ley para la Regulación del Cannabis.

 

A la iniciativa del Senado, los Diputados han añadido una frase de que el consumo de mariguana es un derecho, pero no se reconoce en el texto la libertad del individuo para escoger el modelo de virtud que considere válido mientras no afecte derechos de terceros. Vemos simplemente una ampliación de las excepciones a una prohibición que ha dañado profundamente a la sociedad.

 

La nueva ley ni legaliza ni despenaliza el consumo, sólo amplía el monto tolerado sin sanción de cinco a 28 gramos. Quien tenga de 29 a 200 gramos será acreedor a una multa, quien posea más de 201 gramos será procesado penalmente.

 

La próxima vez que compre usted un cuarto de kilo de jamón piense que por esa misma cantidad de Cannabis podría ser enjuiciado como narcotraficante.

 

La nueva legislación tiene contradicciones irresolubles. Permite la producción para el autoconsumo, pero la limita a sólo seis plantas, sin presentar razón para ello.

 

Establece un permiso previo para el cultivo, pero da a la autoridad derecho a entrar a la vivienda del permisionario para verificar sin orden de cateo ni de aprehensión. Quien pida ese permiso estará renunciando a su derecho constitucional de no ser molestado en su hogar sin orden judicial previa.

 

La iniciativa permite el cultivo industrial o por comunidades campesinas de la mariguana y su comercialización, aunque en paquetes resellables, presumiblemente para evitar el consumo por menores, y con advertencias sobre las posibles consecuencias para la salud. Se entiende, pero ¿por qué castiga entonces a quien tenga más de 28 gramos adquiridos legalmente?

 

Aunque la ley considera como un derecho de los mayores de edad la posibilidad de consumir mariguana, faculta a la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) para establecer restricciones a quienes tengan entre 18 y 25 años. Es un acto de discriminación que promoverá un mercado negro entre los jóvenes.

 

No es fácil romper el lastre de un siglo de prohibiciones internacionales.

 

Un funcionario me escribe: "Sí habrá una despenalización para la posesión/portación de mariguana. Por tratados y convenciones internacionales de los que México es parte, que catalogan la Cannabis como una droga, no es posible liberar por completo su producción y venta, como el tabaco o el alcohol. Fumar mariguana es legal desde hace años".

 

Pero ¿está realmente despenalizada una sustancia cuya posesión se sanciona a partir de los 29 gramos? Además, si está permitido fumar mariguana, ¿por qué hay tantos jóvenes en la cárcel por hacerlo?

 

El consumo de mariguana es un problema de salud pública que debe enfrentarse con políticas públicas de salud. El objetivo debe ser disuadir el consumo y no castigar al consumidor o al productor. No fue necesario prohibir el tabaco para reducir su uso. Sólo el individuo debe ser responsable de conductas que no dañen a terceros.

 

Sergio Sarmiento


viernes, marzo 05, 2021

 

Tarifas eléctricas

"La electricidad puede transformar la vida de la gente, no solo económica sino socialmente". Piyus Goyal

Andrés Manuel López Obrador es un político, y el objetivo más importante de los políticos es obtener y conservar el poder. Por eso ha insistido tanto que su contrarreforma eléctrica tiene el popular propósito de evitar alzas en las tarifas. Una estrategia que compra electricidad más cara y sucia, sin embargo, elevará inevitablemente los costos.

 

No subir tarifas, a propósito, es un pobre objetivo en estos tiempos. La tecnología está permitiendo reducir costos y precios de electricidad. En el mundo desarrollado han desaparecido ya los ineficientes monopolios estatales y se ha diversificado la oferta. Las nuevas tecnologías, como la eólica o la solar, eran subsidiadas en un principio, pero hoy son competitivas y permiten reducir costos.

 

El precio, sin embargo, no debería ser el objetivo principal de una política energética. Venezuela tiene la tarifa doméstica más baja del mundo, 0.000 dólares por kilovatio/hora; sí, la electricidad se regala virtualmente en Venezuela, pero los consumidores sufren apagones y fluctuaciones constantes que descomponen sus aparatos eléctricos y les impiden trabajar. Alemania registra, en cambio, el precio doméstico promedio más alto del mundo, 0.384 dólares por kWh, pero con una electricidad de buena calidad y muy limpia.

 

Debido a los subsidios, México promedia un precio doméstico relativamente bajo, 0.080 dólares por kWh, en comparación, por ejemplo, con Canadá, 0.109, o Estados Unidos, 0.149 (es.globalpetrolprices.com), pero la electricidad de nuestros vecinos es mucho mejor.

 

La tarifa doméstica, sin embargo, no es la más importante para construir prosperidad en un país. En Canadá, el precio promedio que pagan las empresas, 0.088 dólares por kWh, es bastante menor que el doméstico y lo mismo ocurre en Estados Unidos, 0.111, y Alemania, 0.232.

 

En México las empresas pagan 0.157, casi el doble que los hogares y mucho más que nuestros socios del T-MEC. Una de las consecuencias es que Canadá, Estados Unidos y Alemania son países más ricos que México.

 

No subsidian a los consumidores, pero sí permiten el surgimiento de empresas competitivas que crean más y mejores empleos. El objetivo de una política energética no debe ser bajar las tarifas, sino subir el bienestar.

 

Así como un político no debe prometer que no habrá apagones, como espero haya aprendido ya el Presidente López Obrador, tampoco debe ofrecer que no habrá aumentos de tarifas. En un sistema sano, los precios son consecuencia de los costos y, en la electricidad, los dos más importantes son los combustibles y el laboral.

 

El año pasado el costo de los combustibles se desplomó y los precios de la electricidad bajaron en todo el mundo, mas no en México. Lejos de pasar el ahorro a sus clientes, la CFE se lo embolsó, pese a lo cual perdió 78 mil 920 millones de pesos.

 

El director Manuel Bartlett, increíblemente, canceló un acuerdo previo con el sindicato y de un plumazo elevó el pasivo laboral de la empresa. Las empresas privadas pagan mejor a sus trabajadores, pero curiosamente tienen costos laborales inferiores.

 

La mejor manera de evitar aumentos excesivos es contar con un sistema eléctrico eficiente. La nueva ley busca exactamente lo contrario. Los costos los empezamos a pagar el año pasado cuando no se trasladó el ahorro en los combustibles a los consumidores. En el futuro, al comprar la electricidad más cara, lo que no paguemos en tarifas lo cubriremos en subsidios, y en un menor bienestar para los mexicanos.

MINISTROS

La segunda sala de la Suprema Corte ya declaró inconstitucionales las medidas de la nueva ley de electricidad, pero AMLO se muestra confiado que el pleno le dará ahora la razón. Para cancelar la ley se requieren ocho votos de 11 ministros. El Presidente nombró a tres y tiene a un cuarto como aliado.

 

Sergio Sarmiento

 


domingo, febrero 28, 2021

 

Conservador

Un amigo me preguntó en tono de sorna: ¿Qué se siente ser conservador? Me había tocado ser estelar en la mañanera del lunes: "Así son los conservadores, muy hipócritas y de doble discurso", dijo AMLO aludiendo a mí. Esto a propósito de un tuit que daba cuenta de información de la ASF, la cual señalaba que cancelar el aeropuerto había costado tres veces lo reconocido por el gobierno.

 

Quizás el enojo era con mi libro recién publicado Y mi palabra es la ley. AMLO en Palacio Nacional. Un fragmento del primer capítulo, intitulado "El rey", apareció en este diario el domingo pasado. Enojado, se comportó como suele hacerlo, atacando a uno de sus súbditos por ser crítico.

 

El Presidente es un empleado público cuyo salario pagamos todos con nuestros impuestos. El país lleva más de 185 mil muertos oficiales por la pandemia y gasta su tiempo atacando ciudadanos.

 

Él no sólo tiene otros datos, sino otros conceptos. Según la RAE, el liberalismo es la "Doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos". Es una definición propia del liberalismo contemporáneo. Yo siempre he defendido, abierta y explícitamente, esa agenda.

 

AMLO no. Es estatista porque cree, por ejemplo, que el sector privado debe estar sujeto al Estado y que éste debe tener monopolios en sectores como el energético.

 

Es conservador en materia social, por ejemplo, porque, en su opinión, "se quiere cambiar el rol de las mujeres [...], pero la tradición en México es que las hijas siempre están pendientes de los padres, de los papás, de las mamás". No desea que las mujeres tengan derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Está aliado con un partido evangélico y constantemente recurre a símbolos religiosos en su discurso.

 

En una posterior mañanera me volvió a mencionar, para rematar después de una larga perorata con que "el conservadurismo es sinónimo de autoritarismo". El autoritario es él, un razón más por la que es conservador. Los liberales creemos que nadie tiene toda la razón (lo cual no significa que todas las razones sean igualmente válidas; si así fuera, no escribiría esta columna). Los liberales creemos que el debate enriquece. Los autoritarios, por el contrario, creen que sólo es válida y correcta su visión del mundo. A una propuesta de ley no se le debe cambiar ni una coma. Él tiene la verdad.

 

En sentido estricto, AMLO es un retrógrado. Cree que en el pasado se encuentra un mundo mejor y quiere regresar a él. En ese pasado la economía estaba cerrada, no había democracia y los derechos humanos eran pisoteados sin pudor ni consecuencia.

 

AMLO es un mago de los símbolos. En nuestra historia patria los buenos son los liberales y los malos los conservadores. Su estrategia es simple: reforzar esa narrativa de buenos vs. malos. Los buenos están con él, y los malos son los que se atreven a criticarlo.

 

La gente quiere ser parte de los buenos. No importa si AMLO lo es, mucho menos si piensa como ellos. Es el líder querido, ellos se adaptan.

 

A quien AMLO critica le pone una trampa: si no contesta, le da la razón. Si lo hace, le sirve para tener un adversario y evitar hablar de los problemas del país.

 

Si fuéramos meros interesados en un cobro, como nos acusa, lo fácil sería acomodarse y alabarlo. Seríamos, entonces sí, los grandes hipócritas. Quienes lo alaban hoy tienen buenos réditos, de todo tipo.

 

AMLO tiene el poder. Ningún otro Presidente había tenido tanto. Pero le encanta hacerse la víctima y muchos de sus seguidores lo creen.

 

Lamentablemente, no está usando todo ese poder para beneficiar a los mexicanos. Traición a la patria es no cuidar los intereses del país y la vida de sus habitantes, y sólo preocuparse por ganar elecciones e incrementar su poder.

 

Carlos Elizondo Mayer-Serra

 

 


domingo, febrero 21, 2021

 

El anillo

Para ningún gobernante en el mundo la pandemia fue vista como una oportunidad. La excepción fue AMLO. El 2 de abril del año pasado afirmó que ésta le venía "como anillo al dedo" a su proyecto de transformación, según esto porque le permitiría combatir la corrupción. Una lógica extraña. Irma Eréndira Sandoval el 17 de noviembre, ya con casi 100 mil muertes por el virus, tuvo el tino de repetir lo dicho por su jefe.

 

Dejando de lado la inmoralidad de tal confesión respecto a un trágico evento que costaría en el mundo millones de vidas, es difícil entender en qué estaba pensando AMLO. ¿Calculó acaso que tendría en la vacuna su carta para tratar de ganar la elección intermedia? ¿O previó que en medio de una pandemia es más difícil organizarse contra las acciones de gobierno? La pandemia desactivó hace un año la movilización de mujeres. ¿Fue incapaz de prever que vendría una profunda crisis económica? ¿O quizás sí vio esa crisis y ésta le pareció conveniente para su propio proyecto político?

 

La caída en la actividad económica ha llevado en un año a la destrucción de casi 800,000 empleos entre quienes cotizan en el IMSS. Entre mayo y enero se crearon sólo 240 mil empleos formales. A las empresas formales les ha pegado mucho la pandemia. No han tenido apoyos fiscales ni de otro tipo. Enfrentan además toda una gama de nuevas regulaciones que han encarecido el empleo formal.

 

En contraste, de abril a diciembre se crearon casi 9 millones de empleos en la economía informal. A pesar de ello, de diciembre del 2019 al del 2020 se habían perdido casi 2 millones de empleos informales. ¿En qué condiciones vivirán hoy si ni la informalidad les da un espacio?

 

La economía informal no solo es la válvula de escape de la formal. Es un espacio donde millones de mexicanos se vinculan por otras vías con el gobierno. AMLO entiende muy bien esa dinámica. Ahí tejió su base de apoyo en la Ciudad de México, tan sólida que esa misma izquierda gobierna la capital desde 1997.

 

Un gobierno con tentáculos en el mundo de la informalidad, y hasta en el de la criminalidad, los puede convertir en la base de su dominio político en un cierto territorio. Quien vive dentro de la economía informal es una suerte de ciudadano de una república paralela en la que los impuestos se pagan en cuotas para poder ocupar la calle y con su voz y presencia en marchas y protestas. La relación está fincada en la discrecionalidad y en todo tipo de arreglos corruptos.

 

En contraste, las empresas formales tienen una relativa autonomía frente al gobierno. La relación con el gobierno es desde la ley, que en principio los protege. Muchos de sus empleados son parte de esta clase media, que en general es crítica del gobierno.

 

Según la encuesta de Consulta Mitofsky, entre los informales, el nivel de aprobación de AMLO fue de 72.5 por ciento en enero, frente al 59.7 del promedio de los mexicanos y el 39.4 de los empresarios. Entre los desempleados también tiene un bajo nivel de aprobación, 49.4, pero pocos se quedan en esa categoría, porque no hay seguro de desempleo. Por necesidad, la gran mayoría entra a la informalidad.

 

Según Coneval, el porcentaje de mexicanos cuyo ingreso no les alcanza para pagar una canasta básica pasó de 35.7 por ciento en el primer trimestre del 2020 a 40.7 en el último trimestre del año. Los pobres son los más agradecidos con AMLO porque les manda su dinerito. No parecen culparlo del incremento en su número.

 

Yo me he resistido a creer que gobiernos como el de AMLO deseen tener más pobres porque son su clientela política más leal. Siempre he pensado que el incremento en la pobreza en gobiernos de corte populista es consecuencia de políticas económicas mal planeadas, como la propuesta de reforma de ley de la industria eléctrica. Sin embargo, parece una buena hipótesis para entender esa frase, que ya quedó para la posteridad, de que esta crisis le venía como anillo al dedo.

 

Carlos Elizondo Mayer-Serra

 

 


sábado, febrero 20, 2021

 

El capitalismo

“La característica clave del capitalismo no es la "codicia" o el "egoísmo" o "solo ganar dinero". La gente es codiciosa, egoísta y quiere ganar dinero en todo el mundo, bajo cualquier sistema. La clave son los intercambios voluntarios de propiedad privada.” Gurú Libertario

 

Al capitalismo lo podemos entender, o en el sentido literal del término, o en el sentido institucional del mismo.

 

En el sentido literal del término por capitalismo hay que entender cualquier modo de producción de satisfactores que utilice capital, siendo capital todo lo que le ayuda al ser humano a producir, desde instalaciones, maquinaria y equipo (capital físico), hasta conocimientos, habilidades y actitudes (capital humano), pasando por el dinero (capital financiero), cuando el mismo se destina a la formación, multiplicación, acumulación y perfeccionamiento de cualquier  tipo de capital, desde el físico hasta el humano.

 

Los diferentes tipos de capital son complementarios, lo cual quiere decir que se necesitan por lo menos dos tipos distintos para poder producir bienes y servicios. El capital físico (instalaciones, maquinaria y equipo) debe complementarse con el capital humano (conocimientos, habilidades y actitudes) o, dicho de otra manera, las herramientas sin el trabajo no producen, y el trabajo sin las herramientas tampoco puede producir, comenzando por una de las herramientas más eficaces con las que cuenta el ser humano: sus manos, a las que podemos calificar como la herramienta de herramientas, una meta herramienta, la condición de uso del resto de las herramientas (por lo menos durante buena parte de la historia de la humanidad).

 

Todas las actividades económicas, sobre todo por el lado de la producción, necesitan de capital, desde físico hasta humano, lo cual quiere decir que la economía humana es, en el sentido literal del término, esencialmente capitalista, lo cual nos plantea esta pregunta: ¿qué condiciones deben cumplirse para que obtengamos el mayor provecho posible del capital a nuestra disposición?, lo cual nos lleva a considerar al capitalismo desde el punto de vista institucional, punto de vista desde el cual se identifica con la economía de mercado en el sentido institucional el término.

 

En el sentido literal del término son de mercado aquellas economías en las cuales el intercambio es la actividad económica central, de tal manera que se produce para vender y se compra para consumir. En el sentido institucional lo son aquellas en las cuales los derechos de los agentes económicos están plenamente reconocidos, puntualmente definidos y jurídicamente garantizados, comenzando por el derecho a la libertad individual para producir, ofrecer y vender, y el derecho a la propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder producir, ofrecer y vender, todo lo cual se necesita para que cada quien obtenga el mayor provecho posible del capital del que disponga.

 

En el sentido institucional del término capitalismo es sinónimo de economía de mercado, de libertad individual para producir, ofrecer y vender; para emprender, invertir y trabajar, y de propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder hacerlo. Del reconocimiento pleno, definición puntual y garantía jurídica de esos dos derechos, a la libertad individual y a la propiedad privada.

 

Otra característica clave del capitalismo, además de la señalada por el Gurú Libertario, es la del uso del capital para la producción de satisfactores, lo cual supone su propiedad y la libertad para usarlo como más convenga, propiedad privada y libertad individual.

 

Por ello, pongamos el punto sobre la i.

 

Arturo Damm

 


domingo, febrero 14, 2021

 

Pasado malvado

Se ha vuelto frecuente afirmar, con profunda convicción, que todo en el pasado fue malo y que por ello el Gobierno actual constituye la salvación de México. Aunque para algunos es retórica, para muchos es verdad absoluta que no admite debate.

 

Sin embargo, no deja de ser peculiar el argumento de que todo en el pasado fue malo cuando se está ejerciendo una libertad de expresión que se ganó a palos en ese pasado reciente que ahora se denuesta. Absurdo cuando el objetivo del régimen es reconstruir el mundo autoritario de antaño.

 

Para quienes creen que no existió el autoritarismo postrevolucionario ni las crisis financieras; no existe (o existió antes del brillante manejo de la pandemia) una creciente clase media; nunca hubo restricciones de divisas para el funcionamiento normal de la economía; no hubo Gobiernos competentes ni empresas exitosas, científicos galardonados o premios Nobel mexicanos. El mundo nació en 2018. Antes, como en la biblia, el caos.

 

Si el mundo nació ayer y todo en el pasado fue caos, el futuro inexorablemente será mejor. Se impone el dogma y nada es sujeto de debate o aprendizaje, lo cual explica mucho de lo que ocurre en los foros públicos, comenzando por las mañaneras y en el ámbito legislativo: se trata de verdades reveladas, no de asuntos sujetos a legítima solución. ¿No será éste un nuevo autoritarismo?

 

La creencia de que no hay nada bueno o rescatable del pasado es objetivamente falsa no sólo porque lo opuesto es comprobable, sino porque la mayoría de quienes la esbozan muestran, en sus propias personas, enormes avances y progreso familiar. Desde luego, lo objetivo no es relevante si se trata de una creencia; peor, cuando ésta se encuentra tan profundamente arraigada.

 

Hace cosa de 10 años, cuando Luis de la Calle y yo presentamos el libro "Clasemediero", invitamos a varios líderes políticos a comentarlo. Uno de ellos, un prominente miembro del PRD en aquel momento, comenzó su comentario de la siguiente manera (cito de memoria): "cuando me invitaron a comentar este libro me sentí muy incómodo. Para mí, en mis días universitarios, el término clasemediero se empleaba de manera peyorativa para denigrar a alguien que no se comportaba como pobre. Sin embargo, cuando comencé a leer el libro me percaté de que me estaba describiendo a mí".

 

Luego siguió diciendo que él había nacido en un pueblo rural, hijo de campesinos humildes, pero que gracias a una beca había podido estudiar, ir a la universidad y hoy vivir en un apartamento urbano como el que sus padres jamás habrían podido imaginar.

 

El comentarista había descubierto que él había experimentado la movilidad social y que México había cambiado de tal forma que él podía expresarse libremente gracias a los cambios que se habían experimentado en las últimas cuatro décadas.

 

El pasado es un tema de legítimo debate porque existen hechos concretos; en el asunto del avance o retroceso del país en las últimas décadas, es muy fácil dilucidar dónde ha habido unos y dónde los otros.

 

Por ejemplo, nadie puede negar que hay estados (como Aguascalientes) que han crecido a tasas superiores al 7 por ciento anual por 40 años, un hito bajo cualquier rasero. También es objetivamente cierto que entidades como Chiapas y Oaxaca a duras penas han logrado mantenerse en el mismo lugar en esas cuatro décadas: se trata de dos verdades indisputables. Negarlo implicaría pretender seguir, o recrear, el gran "logro" de los estados sureños en lugar de aprender las causas del éxito de Aguascalientes o Querétaro.

 

Lo fácil es perderse en la retórica que persigue dos cosas evidentes: una, preservar la pobreza porque un país de pobres es un país de dependientes y, por lo tanto, de personas manipulables. La receta no es nueva y es siempre exitosa para quien pretende preservarse en el poder.

 

Por otro lado, el objetivo trasciende la mera dependencia hacia un líder, para perseguir la lealtad ciega. El gran éxito del Presidente radica en que cuenta con una gran cauda de seguidores que creen en estas falsedades. No hay razón que valga.

 

La tragedia para el País es que el progreso no es posible cuando la población sigue empecinadamente a un líder cuyo objetivo es preservar la pobreza, para lo cual requiere creyentes y no ciudadanos, clientelas, no productividad. Las víctimas, lo reconozcan o no, son quienes creen en lugar de dilucidar y quienes son "beneficiarios" de la dependencia instigada por el régimen.

 

Luis Rubio

 


 

El poder mata

El Presidente murió porque nadie tuvo el valor para decirle "no se puede". En un vuelo en avión militar en 2010, el piloto le dijo que por la bruma no se podía aterrizar, pero el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, electo democráticamente en el 2005, insistió. Se estrellaron contra unos árboles cerca de Smolensko, en Rusia. Murieron las 96 personas que iban a bordo.

¿AMLO realmente cree que Santa Lucía es "el aeropuerto en construcción más grande del mundo, con la tecnología más avanzada"? ¿Nadie se atreve a llevarle la contra? Otra hipótesis es que AMLO sabe que miente, pero como todo líder de un culto, conoce bien a sus feligreses y confía en que lo seguirán, hasta la muerte si es necesario.

Hoy todo depende de AMLO. Puede poner en riesgo a médicos no vacunados por inocular antes a sus operadores políticos y a maestros de Campeche. En cualquier país democrático tal inmoralidad sería un escándalo. Acá solo la encargada del programa de vacunación tuvo el admirable valor de decir no, para luego renunciar.

Una ocurrencia presidencial de costos incalculables es su iniciativa para reformar la Ley de la Industria Eléctrica. Pretende regresar a una CFE hegemónica. Es inconstitucional. La Corte determinó que la política de la Secretaría de Energía con los mismos objetivos, lo es. También es violatoria del T-MEC, porque nos comprometimos a no favorecer a empresas estatales sobre las privadas, y porque firmamos que no se cerrarían sectores de la economía ya abiertos a privados y reconocidos en otros tratados de libre comercio. ¿Le han explicado a AMLO sus consecuencias? ¿O simplemente no le importa y nadie lo puede frenar?

La reforma es absurda. En lugar de conectar a la red al proveedor cuyo costo de producir cada kilovatio adicional sea el más barato, como lo marca hoy la ley, se deberá conectar primero a la CFE, aunque sea más sucia y cara. Los defensores de la reforma creen que la CFE ganará más dinero porque venderá más de su cara y sucia energía eléctrica. ¿Acaso no saben que le cuesta más a la CFE producirla que comprarla a un productor de energía eólica o solar?

La ley propuesta es expropiatoria. Quienes invirtieron en energías limpias lo hicieron con una ley que garantizaba que serían conectados a la red de transmisión si tenían los costos más baratos. Vendrán muchos litigios. Seguro los ganarán. El gobierno deberá pagar compensaciones multimillonarias.

AMLO no debe saber que la apertura eléctrica fue motivada por una realidad: la manufactura requiere mucha energía, y la CFE no tenía los recursos para generar esa electricidad. No los tiene ahora.

Como los privados lo hicieron bien, tienen utilidades. Este gobierno cree que eso es abuso. Si hay una sola prueba de violación a la ley, que actúen contra ellos.

AMLO ha dicho que no se le debe mover ni una coma a la iniciativa. Morena sigue instrucciones. Una reforma con las implicaciones que tiene ésta requeriría un análisis técnico profundo. Pero acá eso no tiene valor, la palabra del Presidente es la ley.

El capricho presidencial va a afectar al sector más dinámico: el manufacturero, la bujía de Norteamérica la presume AMLO. Ésta requiere energía segura y a precio competitivo. Necesita, hoy, que además provenga de fuentes limpias. No garantizar esa energía fue una de las razones por las que Tesla no construyó su nueva fábrica en Jalisco, donde tenía contemplado hacerlo. Se acabó yendo a Texas. Muchos más dejarán de invertir en México y algunos de los que tienen acá sus plantas, se irán.

El poderoso suele creer que lo sabe todo. Sin contrapesos, obliga a un piloto a aterrizar donde mejor le parece. Sin contrapesos, AMLO está obligando a los legisladores a llevar al país a una colisión con su principal socio comercial y a poner en riesgo la solvencia de una parte importante de nuestra economía. Todo esto, además, en época de pandemia y vacas flacas.

 

Carlos Elizondo Mayer-Serra

 

 


 

Polvos de aquellos lodos

En estos tiempos un buen analista político debería seguir siempre esta recomendación: desconfía de los dueños de verdades absolutas. En los días que López Obrador convaleció de Covid, fermentando sus rencores y cimentando la "firmeza de sus ideas", sus obedientes subalternos enfrentaron varios problemas con una sola voz. Desde Olga Sánchez Cordero, en los días en que se hizo cargo con visible reticencia del podio de las mañaneras de su jefe y patrón, hasta Claudia Sheinbaum -que olvida todos los días que los votos que la llevaron a gobernar la CDMX le otorgaron un poder propio- y el inefable mentiroso de López-Gatell, nos impusieron una visión de las cosas que no tiene nada que ver con la realidad. No pudieron darle la vuelta a la pandemia de Covid como ha tratado de hacerlo López Obrador -un accidente pasajero responsabilidad del virus y sus huéspedes irresponsables-, porque desde enero han muerto cerca de 1,500 mexicanos al día y no hay vacunas para contener la pandemia.

 

Ellos hablan, como López Obrador, desde la extraña convicción de que la palabra del gobierno es incontestable. El único proyecto que tienen es el estatismo -todo al servicio del Estado-. Frente a las muchas crisis que enfrentamos, el único medio válido es la "rectoría del Estado".

 

Los orígenes de esta convicción autoritaria se pierden en el tiempo: todo aprendiz de dictador ha tratado de conquistar y conservar a toda costa los hilos del poder. Pero en México heredamos la fe en esa rectoría del Estado hace décadas.

 

Toda la historia está ahí, atrás del recuento de la compleja amistad entre Octavio Paz y Carlos Fuentes que Malva Flores investigó y recopiló en su nuevo libro Estrella de dos puntas. El origen es Cuba. La lectura del nacimiento de la corrección política que convirtió al castrismo en un dogma inapelable es apasionante.

 

Paz no creía en las verdades absolutas. Muy temprano, después del triunfo de Castro, le escribió a su amigo argentino José Bianco: "Comprendo tu entusiasmo... Pero tampoco me agrada la revolución de Castro. No es lo que yo quería". Acabó en el polo opuesto de Carlos Fuentes, que se convirtió en el mejor vocero posible de Fidel Castro.

 

No fue sólo Fuentes. Muchos escritores y periodistas viajaron en tropel para apoyar a la revolución en 1959 y a principios de los sesenta. Los nombres están ahí, en el gran libro de Malva Flores. Cuba era el centro del mundo. Quienes se sumaron a las filas del castrismo cantaron los "avances" de la revolución: el establecimiento de cooperativas de consumo y agrícolas a precios bajísimos, reforma agraria y educativa. Todo terminó en el desastre económico, y así hubiera sido con bloqueo gringo o sin él. La lección desde México, que pocos quisieron leer, era el fracaso evidente desde antes de los años cincuenta de la reforma agraria y educativa de Lázaro Cárdenas, que apoyó abiertamente a Castro desde el triunfo de la Revolución cubana.

 

Lo que sí vieron y justificaron desde 1959 todos esos escritores y periodistas que apoyaban a Castro, con Fuentes a la cabeza, fueron los juicios, encarcelamientos y ejecuciones que fueron desde el principio parte del proyecto castrista. Brincaron del apoyo condicionado, que debe ser el punto de partida de cualquier crítico, al fanatismo sectario. Y diseminaron como maestros en el medio académico, y como periodistas, desde revistas y suplementos, el mito de que el camino a la libertad en América Latina era el experimento cubano. Castro y su estatismo se volvieron intocables: la verdad absoluta.

 

Y en el mito nos quedamos atrapados. Octavio Paz y Carlos Fuentes siguieron su camino al desencuentro. Paz renunció a la embajada de la India como protesta por Tlatelolco y regresó a México a cumplir un sueño de decenios: fundar Plural, una revista dedicada a la defensa de las libertades y la democracia. Fuentes decidió poner su prestigio y su carisma al servicio del gobierno de Echeverría, firme creyente, como López Obrador, de la rectoría del Estado y de acotar las libertades individuales y a la sociedad civil.

 

Fuentes ganó esa batalla: Echeverría acabó con Excélsior, el diario que abrigaba a Plural. Y probablemente ganó también post mortem la que ha alimentado a una izquierda sectaria que insiste en aplicar en México un proyecto político en contra de las lecciones de la historia, cimentado en el mito de que el predominio absoluto del Estado sirve.

 

Isabel Turrent

 


domingo, febrero 07, 2021

 

Una historia de COVID

Más de mil personas mueren diariamente en México por Covid. Todas dejan tras de sí una historia de desamparo.

 

Martha creció con su numerosa familia en una colonia popular de la Ciudad de México. Tiene dos hijos: Michelle, de 17, y Josef, de 11. Trabaja de cocinera en una casa particular. Desde hace algunos años había vivido separada de Rubén, su marido, un hombre de cuarenta y dos años que se ganaba la vida como taxista.

 

Al inicio de la pandemia, Martha comenzó a recibir noticias alarmantes de su colonia. Mucha gente conocida se estaba muriendo. Su tía Esperanza, de cerca de 74 años, enfermó. Había llegado de Acapulco a la casa de varios pisos donde viven generaciones de familiares suyos y algunos inquilinos. Murió cuando iban a llevarla al hospital. El acta de defunción registró "complicaciones respiratorias". Les dieron la caja con sus cenizas. Cuatro de sus hijos y varios nietos se hicieron la prueba de Covid y salieron positivos. Los vecinos quisieron quemar la casa.

 

Otra tía, Irma, murió el 17 de enero. Tenía 78 años. Sus hijos se reunieron con ella en su casa del Estado de México para pasar la Navidad. Eran unas siete personas. Enfermaron ella y su hijo, de aproximadamente 48 años. Los dos fueron hospitalizados y el diagnóstico en ambos casos fue Covid. Murieron con un día de diferencia. Fueron incinerados. En las actas de defunción se asentó que Irma murió por derrame y su hijo por Covid. Otra hija se enfermó también, pero afortunadamente se salvó.

 

Por esas fechas, Martha recibió la noticia de que Rubén había contraído Covid y estaba verdaderamente grave. El médico de la familia dijo que era neumonía. Lo aislaron, una hermana enfermera pidió licencia en su trabajo para cuidarlo. Rubén tenía problemas crónicos en los pulmones. La hermana quiso llevarlo inmediatamente a la clínica donde trabaja para intubarlo, pero no pudo tomar esa decisión porque sus padres -acabados de llegar de su pueblo, en el Estado de México- tenían dudas. Era ya muy noche. Martha y sus hijos se fueron a dormir en la mayor zozobra.

 

Al día siguiente, muy temprano en la mañana, Martha trasmitió a sus allegados la noticia: "En la madrugada falleció el papá de mis hijos, no pudieron despedirse siquiera de él". Días más tarde, detalló las circunstancias de esa muerte. Los padres se negaron finalmente a que fuera a un hospital o al Seguro Social. "Sabemos que, si se lo llevan, no lo volveremos a ver". Se referían a ver a su hijo vivo pero también a verlo muerto, porque conocían de muchos casos en que los seres queridos regresan solo en una urna de cenizas. "Es mejor que se quede acá con nosotros".

 

Rubén murió junto a ellos, pero no paró ahí el calvario. Para llevar el cuerpo a su pueblo y darle sepultura, la familia esperaba conseguir un certificado de defunción que dijera simplemente la verdad: "murió por Covid". No solo era necesario para ese efecto. También era imprescindible para asegurar las becas que el gobierno ha prometido a los huérfanos del Covid. Ese dinero sería la única herencia de Rubén a sus hijos, pero una herencia invaluable, la esperanza de un futuro.

 

Por desgracia, en la funeraria tenían una orden distinta. Si la familia quería que el cuerpo les fuese entregado, el certificado no podía decir "muerte por Covid" sino "muerte por paro cardíaco". De otra suerte, los trámites se alargarían, quizá no podrían entregar el cuerpo. Los padres no tuvieron más opción que aceptar. Ahora ambos, que padecen presión alta, están enfermos de Covid y "entubados", lo mismo que una de sus hijas, hermana de Rubén.

 

Los chicos se quedaron sin padre y sin el legado que el gobierno prometió. En sus chats con amigos de la escuela, Michelle comparte sus penas y escucha historias similares. Casi nadie se ha salvado de la peste, muchos han decidido dejar de estudiar. Josef, aún muy pequeño, parece tranquilo y riega su pequeña huerta. Michelle teme la llegada de la noche, cuando los enfermos mueren. ¿Qué ocurrirá con sus abuelitos y su tía?

 

"Los muertos -dice Martha- son muchos más de los que se reportan. Hay decenas en cada calle, en cada manzana. Multitudes de personas hacen largas colas para recibir vales de becas y ayudas, e ir a los bancos, con riesgo para su salud. No se encuentran medicinas ni tanques de oxígeno. Ya nadie quiere ir a los hospitales".

 

Martha no ve las noticias. Muchos que pusieron su esperanza en el gobierno "ahora se sienten defraudados". Ella pone su fe en el Creador. No tiene tiempo de llorar. Es una madre mexicana.

 

Enrique Krauze

 

 


jueves, febrero 04, 2021

 

Las mentiras matan

A veces hay que intentar escarmentar en cabeza ajena. En Estados Unidos vimos la ominosa consecuencia de una Presidencia fundada en la mentira. Tim Snyder, historiador de Yale, dice que "los nuevos autoritarios mienten sin parar y después dicen que son sus oponentes y los periodistas quienes mienten. La gente deja de saber qué es verdad y entonces la resistencia se vuelve imposible".

 

Trump degradó la democracia al mentir sobre el resultado de una elección transparente que perdió por mucho. Adiestró por cuatro años a sus seguidores a que en vez de observar los hechos lo escucharan a él. Acuñó el término fake media (los medios falsos) y su base rechazó a los medios tradicionales, informándose mejor en las cámaras de eco de las redes sociales. Él tenía "otros datos" e hizo de la verdad sinónimo de complot, evidencia del Estado profundo -una mafia del poder- conspirando contra él. Sorprendió la corta distancia entre su falaz narrativa y su intento de golpe de Estado. Los salvó la fortaleza institucional y la valentía de patriotas dentro de su gobierno y partido, que pusieron carreras -y vidas- en riesgo, rehusando ser cómplices del grotesco intento por desconocer la voluntad del pueblo.

 

Cuando los hechos dejan de importar y la verdad se sepulta bajo una maraña de mentiras, inmolada por la propaganda de quien profana el púlpito presidencial impulsando su propia agenda, a la gente -confundida- no le queda más que la ciega veneración al redentor, el culto al mítico líder. Ahí la democracia se torna imposible porque el voto popular será decidido no por hechos, sino por la búsqueda de identidad de la dócil grey y por su resentimiento contra enemigos reales o ficticios.

 

En su toma de posesión, Biden exhortó a defender la verdad con sentido de urgencia. Si en México no tomamos nota del atroz daño por el uso faccioso de la mentira, idéntico al de AMLO, jamás recuperaremos nuestro país de las garras del engaño y de la demagogia.

 

Es criminal distraer y confundir con mentiras en medio de esta pandemia. Acumulamos ya 400 mil muertos, mi madre entre ellos. Politizar la respuesta garantiza fracaso. Será imposible enterrar esta crisis si sigue creciendo. ¿Necesitamos un millón de muertos para cambiar de rumbo? Un Presidente obsesionado por acaparar todo el poder concentra también toda la culpa.

 

La mañosa manipulación de números reales nos quita argumentos para conseguir más vacunas. La principal amenaza para el colosal esfuerzo estadounidense por inmunizar a su población en este primer semestre proviene de compartir 3,200 km de frontera con un país rebasado, óptimo caldo de cultivo para peligrosas variantes. Pidamos ayuda con humildad. Dejemos claro que la pandemia, y el brutal costo del encierro, no terminan al vacunarse los países ricos. Nos disparamos en el pie al decir que "domamos la pandemia".

 

Enfrentemos la crisis unidos, dando información real, apoyándonos en la ciencia. López-Gatell debería ir a la cárcel pero, por ahora, al menos a casa. Necesitamos ahí a un prodigio de integridad, como lo fue el doctor Fauci con Trump, un experto vertical que inyecta sensatez. Tenemos a un patiño, petulante eco de patrañas, el telón detrás del que el mago ejecuta el juego de manos para esconder la realidad y exponer una ilusión.

 

Por eso los técnicos en el servicio público deben ser agnósticos, sin repetir credos partidistas. Por eso necesitamos servidores públicos experimentados, bien pagados y deseosos de forjar carreras dignas. Los paleros -López-Gatell, Nahle, Irma Eréndira- destruyen la capacidad institucional del gobierno y vuelven imposible formar equipos capaces. Nadie quiere a un incompetente sectario como jefe. La 4T comprueba que un gobierno barato, leal -y extraordinariamente inepto- vuelve imposible montar una respuesta sensata a la crisis. Por eso su prioridad sigue siendo hacer como que hacen.

 

La realidad es el peor enemigo de AMLO. Por eso arrasa con los contrapesos, desacredita a los medios e impide el acceso a información a la que legalmente tenemos derecho. Él preferiría hablar sólo del pasado porque su destrucción de nuestro presente y futuro es una tragedia indefendible.

 

Jorge Suárez-Velez

 


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